El último profeta 2.
Capítulo 19: Pilares morados en un fondo negro. Llegamos a un lugar oscuro como culo de burra, en el suelo múltiples figuras de dioses aztecas girando, y entorno al círculo que forman, muchísimas más puertas parecidas a la puerta por la que acabamos de entrar. Marcus: viste, por acá no pasa la gorra, pero habrá que suponer que las demás puertas no están cerradas. Mary: dejame probar una cosa. Crea una fuerte ventisca, y en un estallido de viento, todas las puertas se mueven, ninguna otra está cerrada. Marcus: si ya ha empezado la revolución allá fuera, y tienen un ejército acá, no habrán puesto personal que vigile estas puertas. Mary: cuanta confianza. Marcus: si, los neo cruzados son mucho de comerse la peli. Miro la sangre del suelo, aún fresca. Unto dos dedos en la misma y me subo el casco para lamerla, es parecida a la mía, seguro es de mi hermana. Mary: ¡Eug! Pará boludo, ¿Qué hacés? Marcus: tranca, es la sangre de mi hermana. Mary: ¿Cómo sabés? Marcus: mi organismo reconoce...