Asuka en Dos Hombres y Medio.
- La IA dice: Salchichas, robots y un idiota en pantalones cortos. La mañana en Malibú no comenzó con el habitual sonido de las olas, sino con el crujido de Alan Harper contando monedas en la mesa de la cocina. El sol entraba con una intensidad castigadora, iluminando el café quemado que Alan custodiaba como si fuera su última posesión terrenal. Charlie bajó las escaleras en bata, arrastrando los pies y protegiéndose tras sus gafas de sol. Se detuvo en seco al oler el aire. —Alan, si ese brebaje de fibra vuelve a tocar mi licuadora, te juro que te echaré de la casa. Y esta vez no te dejaré llevarte tu almohada ortopédica. —¡Es por mi digestión, Charlie! —protestó Alan sin levantar la vista—. Además, tenemos un problema. ¿Recuerdas el programa de intercambio que Judith me obligó a firmar para que Jake "expandiera sus horizontes"? Charlie se sirvió un vodka puro. —No. Y por la cara de pánico que pones, me alegra no recordarlo. —La estudiante llega hoy. Es una prodigio alemana...