Creepypasta Chainsaw Man: el demonio del control.

 

Arte de @nthndn en twitter.

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier estación que albergue una fuerza de la ley a la que puedas llegar. Acércate al escritorio, si quien está en el mostrador principal es una mujer, vete y regresa otro día. Si en el mostrador principal está un hombre, acércate y pregunta por ver a quien se hace llamar El Demonio del Control. Si el agente te da una respuesta que no sea "si", o una imitación de un ladrido, discúlpate por molestar y vete por donde has venido. Quizás esté de buen humor y no mueras en el sitio.

Si ladra o afirma, inmediatamente se levantará y te guiará hacia un pasillo que antes no estaba allí. Verás cientos de escoltas armados hasta los dientes y con múltiples capas de protección en todo su cuerpo. Solo podrás diferenciarlos por las banderas que tienen enlazadas en sus brazos. Verás que todas son de naciones distintas, con los diseños que esas banderas tenían entre los años 1997 y 1998. No des ningún paso en falso y limítate a acompañar al hombre que te sirve de guía. Esa gente está aquí para contener al demonio, ellos saben que su esfuerzo es inútil, por eso están muy tensos. Suénate la nariz, mira en la dirección equivocada, o di una palabra, y abrirán fuego contra ti sin hacer preguntas.

Cuando hayas pasado por delante de los hombres con los emblemas de sus países, verás que has llegado hasta una trampilla en el suelo. Espero que estés en buena condición física y puedas abrirla con tus propias manos, porque no podrás usar herramientas y nadie te ayudará. Si no puedes abrirla, no te preocupes, serás considerado indigno y morirás acribillado antes de que puedas sufrir de estrés.

Una vez abras la trampilla podrás bajar una escalera de hierro color tétanos y llegar a una sala de cuatro paredes solo iluminada por un televisor.

La trampilla se cerrará, pero no estarás solo, hay un hombre contigo. Está sentado en un sillón viendo las noticias. Las mismas mostrarán una tragedia tras otra. Reporteros hablarán de cómo Míchigan ha desaparecido, como ciudades están siendo bombardeadas, y hablarán de las bombas nucleares como si se hubieran descubierto ese mismo año. Culparán a una agencia llamada "Seguridad pública", y si te quedas demasiado tiempo esperando, verás como empiezan hablar de héroes que no han llegado, profecías de Nostradamus que se están cumpliendo, y un apocalipsis que todavía espera la llegada de los 4 jinetes.

Es tu momento de ser paciente, ese hombre quiere que te calles. Si intentas hablar, un cuchillo volará a tu cabeza antes de que tus ojos lo perciban. Camina hasta estar al lado de ese hombre y espera a que una explosión en la superficie deje todo sin señal. Solo entonces podrás hacer una pregunta: ¿Quién vendrá en nuestro socorro?

El hombre se pondrá de pie y te mirará. Verás que es un perro viejo machacado por los años, con una cicatriz cosida con puntos que abarcan su mejilla y mandíbula, y cara de antecedentes penales y delitos internacionales. No te preocupes, es de los buenos, o eso dice él.

El hombre sacará una agenda y verás que tiene escrito en tu idioma natal: "Ella podría estar escuchando. Tiene buen oído".

Hazle solo una pregunta porque no responderá a nada más: "¿Cómo sabemos que su mundo no será perfecto?".

"Es una mentirosa", te responderá.

Tienes que decirle muy seguro de ti mismo: "yo tengo un plan, y se que saldrá bien". Si no lo convences te romperá el cuello de un golpe para que no sufras a manos de ella. Créeme, eso es un acto de misericordia.

Si te creé, te dará una pistola, una Beretta 92F. No es para que la uses contra alguien, es para que la uses contra ti mismo si algo sale mal. Por favor, no cometas la estupidez de pensar que puedes disparar al hombre y quitarle más armamento. Ni siquiera escucharás tu cráneo crujir cuando te mate.

Ahora la trampilla por la que has entrado está abierta, pero al salir no estarás en el lugar al que llegaste. Saldrás directamente de un cubo de basura, y estarás en alguna ciudad que te recordará al Japón de hace tres décadas. Camina por el lugar, todas las calles están vacías, y si no encuentras el camino correcto entonces te recomiendo dispararte a la cabeza introduciendo el arma en tu boca antes de que los demonios que ella controla te encuentren.

Encuentra el camino correcto, sabrás cuál es porque huele a carne quemada por el fuego de disparos, y terminarás en una zona devastada por fuego de artillería anormalmente grande. Sigue caminando entre los restos de edificios y personas destruidas. Pisa la sangre y los cuerpos acribillados. Deberías seguir a un gran grupo de ratones de ciudad que te llevarán al lugar correcto. No tiembles hasta llegar donde encuentres un halo de sangre levitando, es mejor que no te diga lo que pasará si tienes miedo.

Ponte delante de ese halo y haz una pregunta: ¿Cómo sabremos que tu mundo será perfecto?

Si te responde: "Que curioso, un cadáver hablando", dispárate a la cabeza. Al final, pese a tu esfuerzo, no has sido digno. Vas a terminar como su esclavo de todas maneras, cualquier cosa que muere en este plano le pertenece a ella, pero tu muerte por tu propia mano es preferible a esperar que sus demonios te despedacen con el uso de su creatividad.

Si la respuesta es: "Guerra, hambre, muerte. El mundo estaría mejor sin ellas". Has sido elegido, ponte el halo en la cabeza, nota su sangre escurrirse entre tus dedos, y se feliz porque ella te ha dado la oportunidad de complacerla. Independientemente de tus defensas mentales caerás inconsciente. 

Esto es ridículo, solo un pedante, un loco o un desesperado llegaría tan lejos. O eres tan malvado como ella, o eres un pusilánime que necesita que constantemente le digan que hacer. Me das asco.

El cielo se habrá ido, habrán millares y millares de puertas en su lugar. En frente de ti habrá un escritorio de oficina y sentada tras él una mujer de cabello rojo recogido en una coleta. Sus ojos son los más hipnóticos que alguna vez verás, amarillos con círculos rojos concéntricos. Viste con traje, corbata y sin chaqueta. Muy probablemente quieras tener una cita con ella independientemente de tu orientación sexual. No tengo porqué decirte que es una trampa, pero si en algún momento sientes la necesidad dejadear como un canino o darle la patita, ya es muy tarde para ti, y ciertamente te merecerás todo lo malo que te pase. 

Si te apunta con un dedo, estás muerto. Si te tira una cadena, estás muerto. Si después de llegar hasta aquí pierde el interés en ti, estás muerto. Si le disparas, seguramente dejará que le vacies todo el cargador sin perder la sonrisa en sus labios y su postura de dedos entrelazados frente a la cara. Todo el daño que hagas será redirigido a la persona que más quieres, y ella se levantará tras recibir ese daño para matarte con sus propias manos.

Esa mujer es el demonio del control, y responderá solo a una pregunta: ¿Habrá películas malas en tu mundo perfecto?

Si responde sin hacer una reflexión es porque no le has resultado interesante. Que aquello en lo que deposites tu fe se apiade de tu alma. 

Si se toma un tiempo para pensar antes de contestarte, vas en la dirección correcta.

Ahora puedes preguntar: ¿Por qué quieres controlarlo?

Te hablará a detalle de todos los malos actos que han causado los hombres, todas las guerras que han existido, incluso aquellas de las que no se recuerdan ni los conceptos. Te explicará sin detenerse como quiere lo mejor para el mundo, y porque ella no es un demonio malvado. Va a tardar bastante tiempo en terminar de contar su historia, no hagas ninguna mueca ni aunque lo que te cuente sea excesivamente desagradable.

No la creas. Lo que está diciendo es verdad, pero a ella no le interesa salvar a nadie. Está mintiendo.

Cuando termine de hablar tirará a tus pies una correa de manos libres con una cantidad enorme de cadenas atadas. No intentes contarlas, siempre aparecerá una más y te puedes volver loco tratando de entenderlo. 

Ponte la correa en la cintura y despertarás en el último lugar donde te fuiste a dormir. El instrumento que te dio estará en tu cintura, sentirás el peso de las cadenas pero no las podrás ver.

Esta correa es el primero de los objetos malditos de las 4 hermanas. Cuando el mundo sea perfecto, tú nos dirás qué hacer.

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