Creepypasta: todos estamos solo Laura.
Esta es una historia real que me sucedió el 25 del 9 de 2023, nunca he sido de creer en juegos embrujados y maldiciones intertemporales, siempre creí que eran cosas de internet para asustar a los cabros chicos. Pero de todas mis creencias había una que me resultaba incuestionable, los furros eran un cáncer para la sociedad que debía ser erradicado con gasolina y fuego.
Recuerdo ese día como si fuera ayer, pese al mes que era, la temperatura era de unos quince grados bajo cero. Con esa temperatura me dieron migrañas y no podía pensar bien, así que cuando vi un juego de novela visual creado por four-chan donde un shitposter basado se dedicaba a papear dino furros, no lo pensé mucho y lo descargué, el peor error de mi vida, pero aún no lo sabía.
Cuando me descargué el juego y le di a jugar la ventana de mi habitación se abrió derrepente, entró tanto frío que mi dolor de cabeza aumentó, así que fui rápido a cerrar la ventana.
"Puta la wea" me dije mientras miraba los pestillos rotos que tendría que arreglar con mi sueldo tercermundista.
Al final puse el juego y todo empezó bien, había personajes muy graciosos, como una naranja con cabeza de aspiradora y un pterosaurio con un ala medio rota que se llamaba Naser.
La trama iba de que la hermana de Naser iba a tener un concierto con su banda y yo estaba invitado a cambio de pizza gratis.
El protagonista del juego era un waton calvo que se llamaba Anon y odiaba a los furros, así que inmediatamente le robé la personalidad.
Llegué a la escena del concierto y entonces salió una escena muy extraña, era un modelo 3d de fan bailando en blanco y negro con mucho texto que decía que en la antigua Roma las ejecuciones públicas se realizaban con música de fondo.
Por más que intento no me puedo saltar la escena del baile, pero da igual porque solo dura unos diez segundos y ya de nuevo vuelve la escena del concierto en el juego.
Estando que no me la podía creer, el juego continúa sin que yo toque los botones. La pterodáctilo principal y su grupo tocan con dos bajos pero a nadie le gusta, entonces la gente empieza a abuchearla a ella y a su grupo.
"Estúpidos furros pensé, siempre arruinando las cosas" pensé.
De pronto el juego se congela y aparece un mensaje de texto que dice: "¿Eres el orgullo de tus padres?".
Antes de poder pensar una respuesta salieron múltiples ventanas de publicidad. Anuncios de páginas no aptas para menores.
El mensaje que salía en grande era de una tal Laura preguntando, "Hola guapo ¿Estás solo?"
En ese momento me sentí solo, pero una sensación mucho más real que cualquiera que hubiera experimentado antes, no se escuchaba ningún ruido en mi casa.
"¿Donde están mis padres?" Pensé.
Salí de mi habitación y los busqué por toda la casa, pero no había nadie. Intenté abrir las puertas de mi casa pero era incapaz de hacerlo, miré a través de las ventanas pero incluso hasta el horizonte donde me alcanzaba la vista no veía nada, poco a poco empezó a arreciar una ventisca que sepultó mi casa.
Atrapado bajo una tormenta de nieve y poco a poco quedándome sin luz ya que la nieve tapaba las ventanas, fui a refugiarme en mi cuarto en la planta de arriba.
El ordenador era lo único que me salvaba de estar en completa oscuridad, no quería mirar a la pantalla pero algo fuera de mi control me obligó a hacerlo, entonces miré de frente a unos ojos juiciosos. Una mirada hiperrealista que no necesitaba estar inyectada en sangre para dar miedo. Fang me miró directamente y no pude hacer nada más que devolverle la mirada.
- Te has reído de mí - dijo.
No era una pregunta pero lo sentí como tal.
El tiempo se detuvo, la nieve dejo de caer y a mí cara llegaron tres respuestas.
"Solo un poco", "no lo hice con mala intención" y "Si, ¿Qué vas a hacer al respecto?". Por más que hubiera querido no habría podido responder otra cosa, de la misma manera que una manzana no puede evitar caer al suelo si la tiras, yo no pude evitar decir "Si, ¿Qué vas a hacer al respecto?".
La comisura de sus labios formó una sonrisa que llegó hasta el final del pico.
- Me alegra que lo preguntes - dijo Fang.
Ahora estoy atrapado en una ciudad y lo único que puedo ver es un meteorito que se aproxima desde el cielo.
Esto no es una creepypasta, es propaganda furra.

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