Creepypasta: Llamadas de juego
Original: https://youtu.be/qf2T5J_Gaqg?si=NAHuAqaZ1UJDrvVY
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Yo, un día en la noche, solo en casa. Mis padres y mi hermana se fueron desde ayer de viaje a la casa de mi tía. Yo decidí quedarme en casa, ya que yo no me llevo bien con mi familia y me gusta estar solo. Solo podía estar chateando por Facebook y ver videos cuando, de repente, noto que la luz empieza a fallar; se apagan y prenden las luces.
Me levanto y apago la computadora. Entro a la cocina de mi casa, reviso todas las habitaciones para confirmar que no hay nadie en casa. Ha pasado media hora y las luces ya dejaron de actuar raro. Me tranquilicé. Normalmente yo no soy de los que se asustan al estar solos en casa, pero sentía que algo estaba mal, así que decidí quedarme en la sala de mi casa.
Al pasar del tiempo, me aburrió estar solo en casa y empecé a jugar con mi celular. De un momento a otro se me ocurrió un juego; se me ocurrió llamar a mi propia casa solo para matar el tiempo. El teléfono está en la habitación de mi hermana y, como les dije antes, estoy solo en casa. Cuando marco el número, siento un estremecimiento en mi estómago, como si estuviese a punto de hacer algo mal. Aun así, marqué el número.
Lo siguiente que escuché en casa fue el teléfono sonar dentro de la habitación de mi hermana. Yo me tranquilicé y solo seguía llamando y escuchando el sonido del teléfono sonar en la habitación. Durante cinco minutos el teléfono sonó. Cuando, en el momento que me aburrí, estaba a punto de detener la llamada, alguien me contesta, pero no se escucha ninguna voz.
Yo, asustado y temblando de la impresión, me levanté de la silla y puse mi mirada a la puerta cerrada de la habitación de mi hermana. Inmovilizado del miedo, no pude hacer otra cosa que estar quieto, sin moverme. Con miedo, me moví lentamente hacia la puerta de la salida de mi casa. En lo que me acercaba a la puerta, las luces empezaban a fallar de nuevo, apagándose y prendiéndose con velocidad.
Yo, con miedo a quedarme a oscuras y a que lo que sea que me haya contestado aparezca, dirigí mis manos lentamente hacia la perilla de la puerta. Sin darme cuenta, tenía aún el celular sin colgar en mis manos, pero no me importaba; lo único que quería era salir de esa casa lo más pronto posible. Apenas toco la puerta, una voz fría y siniestra sale del celular diciendo:
"¿A dónde vas? Desde que llamaste solo te la pasas parado en medio de tu sala".
Yo, con lágrimas en mis ojos y temblando, abrí la puerta lo más rápido posible. Apenas toqué la puerta se fueron las luces y se escucharon fuertes golpes y gritos aproximándose hacia mí. Son las tres de la mañana; estoy tirado fuera de mi casa con la puerta abierta, y tirado a dos o un metro.
Me levanté asustado y temblando. Corrí, corrí lo más fuerte que pude; no me importa ya lo que pase con mi casa, a ese lugar ya no quiero volver. Afuera aún era de noche y no había nada despierto a esa hora. Desde la calle pude ver una figura siniestra que sonreía mientras me veía desde la ventana de mi casa. Sinceramente, eso fue lo más horrible que he visto en mi vida.
Corrí hacia un teléfono público. Temblando, apenas pude marcar el número de mi tía; lo único que yo quería era irme de este sitio lo más pronto posible. Empecé a marcar. A los cinco minutos de llamar, mi tía me contestó medio dormida. Le pregunté:
—Tía, ¿dónde está mi padre? ¿Me lo puedes pasar?
Mi tía, con voz de que no sabía de lo que hablaba, me dijo:
—Pedro, tus padres no han llegado nunca a mi casa. Los estuve esperando, pero no, nunca llegaron.
Yo no supe qué contestarle; quedé en silencio unos treinta segundos, impactado por la noticia. Y antes de poder decirle algo a mi tía, la llamada se corta y se escucha otra voz diciéndome:
—Pedro, vuelve a casa. Dejaste la puerta abierta... Tendré que ir a buscarte.
Bueno amigos, gracias por ver mi creepypasta.
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