Un fan de My Little Pony y un fan de Dragon Ball entran en un bar - parte 3.
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Capítulo 11: círculo 7.
- Otro círculo vacío - dice Sandro.
- Prácticamente ya no noto su influencia aquí, ¿Y tú Utimia? - dice Saúl.
- Permitidme - dice haciendo tronar los nudillos.
Un golpe seco destruye el círculo y solo deja un pelaje rojo flotando por ahí.
- Ya van dos círculos vacíos - resalta Sandro. - Nos tienen que estar esperando.
- El dueño de la casa tiene que estar asustado de los caracoles si pone tres pitbulls defendiendo la entrada, ¿No creéis? - dice Saúl.
- Démosle aún más razones para temer - Utimia almacena el poder del pelaje dentro de ella y sin más tardar, todos pasan al siguiente círculo.
Capítulo 12: octavo círculo, siempre fue real.
Otro fondo blanco, otro precioso fondo blanco de esos que tanto les estaba gustando al grupete de amigos.
- Este blanco me suena - dice Saúl.
- ¿De que? - pregunta Utimia.
- No sabría decirte Utimia, mmmm - Saúl se lleva el pulgar y el índice al mentón mientras piensa. - Es un "dellabu" extraño, tal vez tarde un poco en averiguarlo.
- Es la habitación del tiempo - dice Sandro señalando a un edificio aparentemente diminuto en los bordes del horizonte que parece de corte indio con dos relojes de arena verde gigantes en sus laterales.
- A, pues si, va a ser eso - dice Saúl.
Conforme más se acercaban más detalles empezaban a distinguir, el techado dorado central, los dos techados rosas en la parte baja, el color blanco tirando a gris que contrastaba con el fondo, el adulto semiinconsciente encadenado de seis cadenas de brazos, pies y costillas usando eslabones tan gruesos que tendrían que haber perforado los huesos para unirse...
- Juraría que ese no estaba antes ahí - dijo Saúl.
- Todavía noto signos vitales en su persona - dijo Utimia.
Cuando se acercaron al hombre notaron el gran charco de sangre que había bajo su persona, había tanta que perfectamente podrían asegurar que el tipo llevaba 9 años sangrando, abrió los ojos con dificultad y balbuceó unas palabras.
- ¿Qué ha dicho? - le preguntó Saúl a Utimia.
- Su boca no pronuncia palabras legibles pero su mente dice "correr insensatos, fui traicionado por mis amigos después de vencer a Gogeta ssj 5 y encerrado en esta habitación del tiempo por Goku maligno que resurgió de las cenizas de Gogeta junto a Vegeta y se fusionaron en Vegito maligno para destruirme, pero como eso se les hacía poco me encadenaron para que sufriera más, arrancándome el alma en el proceso para que no pudiera acceder al Reino Kayosin" - hasta Utimia se sorprendió por decir todo eso de carrerilla.
- Valla este hombre si que tiene pensamientos detallados, ¿No crees Saúl? - Sandro miró a su amigo que parecía estar atónito.
Saúl miró de arriba abajo al guerrero, todo cobró sentido para él. El pantalón gris, los guantes negros con borde amarillo, las botas negras con punta de goma, el cinturón dorado con una M bordada, la cinta en el hombro, la camisa azul de manga corta y el pelo que parecía decir "he dibujado a Goku de memoria, creo que era más o menos así".
- ¡No me jodas! - gritó Saúl repentinamente. - Es Mat, es real, tomarme una foto con él.
Sandro rebuscó en su mente y recordó lo que Sandro dijo en el bosque Everfree. - Un momento, esto es demasiada coincidencia, ¿Cómo sabemos que no es una trampa de él demonio de la esencia?
- Es un usuario del círculo - dice Utimia. - No tengo la más mínima duda, desprende la misma energía e intenciones que desprendía la morsa antes de morir.
- ¿Entonces Mat siempre existió en nuestro mundo? - Saúl sigue en shock y se lleva las manos a la cabeza. - La historia fue real todo este tiempo, es increíble - Saúl se saca las manos de la cabeza y todavía le tiemblan. - ¿Sandro tu puedes curar sus heridas verdad?
- No se, no me fío un pelo, el demonio de la esencia podría haber cambiado su esencia para confundir a Katie.
- Utimia - le corrigió de inmediato.
- Eso, perdón.
- ¿Y porqué haría eso a estas alturas de la película? ¿Puestos a intervenir no tendría más sentido que nos hubiera matado directamente? - Saúl se lleva los brazos en jarras a las caderas.
- Si, bueno, pero esto es diferente...
- ¿No tendría más sentido - continuó Saúl. - Que el demonio de la esencia al existir fuera de la realidad hubiera ido a la realidad de Mat y hubiera usado su poder para hacer recobrar la vida a Goku y Vegeta malignos con la misma influencia que usó para clonar un clon tuyo en nuestro plano?
- Desde cuando te has vuelto tan deductivo - dijo Sandro alzando una ceja.
- Desde que el héroe de mi infancia cuelga de unas cadenas agonizante - dice señalándole frenéticamente con la palma temblorosa.
Una explosión rojiza ilumina el horizonte mientras tonalidades negras empiezan a darle forma al fondo, lo único que destella más que sus dos pendientes son sus ojos blancos y el tridente de su mano.
- Que te parece, el Goku con tridente también era real - dice Sandro mientras despliega sus alas y vuelve sus ojos amarillos.
- Bien, yo me encargaré de liberar a Mat - dice Utimia mientras separa los brazos para formar otros 4 que la complementan. - Vosotros aseguraros de que ese no le alcance.
- ¿Tú puedes curar a terceros? - pregunta Sandro.
- Si, sané las heridas de Saúl cuando Pinkie le dio una golpiza.
- Espera - la boca de Sandro compone una sonrisa y busca a Saúl con la mirada. - ¿Pinkie te dio una paliza?
- Centrémonos en esto - dice Saúl pasando de inmediato a su estado albino.
Sandro y Saúl se impulsan hacia el horizonte mientras Vegito maligno hace girar el tridente entre sus manos.
- Tal vez deberíamos preguntarle primero que tal está su abuela - dice Saúl.
- ¿Qué?
- Si, ya sabes, juzgarlo solo porque parece malvado y tiene intención de atacarnos se me hace muy de mala persona - Saúl pone ojitos lastimeros y Sandro los pone en blanco consciente del sarcasmo. - Si, jajaja, estoy de coña, estos cabrones solo entienden a base de ostias y yo ese idioma lo hablo de puta madre.
Vegito dio el primer ataque, embistiendo con su tridente, Sandro lo cazó al vuelo y lo detuvo poniendo el filo de su cuchillo en vertical frente al espacio entre la punta central y la punta de la derecha trasformando el arma en un vidente pues no pudo imponerse al corte. Saúl apareció desde abajo y arreó un puñetazo en la mandíbula a Vegito maligno que le hizo saltar un par de dientes de inmediato y le obligó a doblar el cuello hacia atrás con tal fuerza que por poco cruje. Sandro giró de inmediato y con su filo rajó ambas muñecas que aún sostenían el tridente y Saúl le atravesó el pecho de un puñetazo a la altura del corazón.
El cuerpo de Vegito cayó en tierra como un avión con un motor en llamas, dando vueltas hasta impactarse, luego explotó en un torrente de sangre.
- ¿Y ya? ¿Eso era todo? - pregunta Sandro que no se fía un pelo y aún mira el cuerpo.
- No creo, me he leído historias así, seguro que ahora el narrador dice que pareció una victoria fácil pero que en realidad la esencia maligna hace que cada vez que Veggito muere renace 50 veces más poderoso.
Aunque la batalla parecía haber finalizado, el cuerpo de Vegito entró en una rápida descomposición y de los gases putrefactos volvió a alzarse su figura, lista para un segundo asalto.
- No, si ya decía yo... - comenta Saúl con desgana.
Mientras tanto, Katie trasformó su mano en una cuchilla tan fina como un bisturí y empezó a separar los ligamentos de Mat de las cadenas, este solo se mordía el labio y veía la lucha en el horizonte, temeroso de que Sandro y Saúl no pudieran con Veggito maligno.
- No tengas miedo - le dice Utimia.
- No tengo miedo - dice Mat entre dientes.
- No tienes miedo por ti, pero lo tienes por ellos, no me digas que no porque puedo leer tus emociones - le apunta con un dedo mientras con sus otros brazos sigue en su meticulosa cirugía.
- Bueno, es normal preocuparse por otros - insiste Mat.
- Tu preocupación solo le está dando más fuerza a Vegito - hace una pausa. - Aprieta bien los dientes.
- ¿Por qué?
Utimia tira con fuerza y parte una de las seis cadenas mientras que con el calor de su ki cauteriza el brazo para que no sangre.
- No mames cabrón - grita Mat para sus adentros mientras se muerde un labio.
Sandro vuela en zig zag evadiendo esferas de ki y esquiva una serie de 7 con un tirabuzón a ras del suelo. Vegito recarga una el doble de grande con las palmas extendidas sobre su cabeza y la lanza como si fuera una esfera de balonmano, Saúl aparece y se pone entre medias, deteniéndola con la palma y empujándola a su origen. Veggito solo puede sorprenderse y de él solo quedan las piernas que caen a plomo contra el suelo.
- Pero no le mates - dice Sandro. - Así solo lograrás que vuelva más fuerte.
- Pero si solo he empujado el ataque de vuelta - replica Saúl.
La niebla rojiza vuelve a cubrir los restos de Vegito como un tornado y sale por el ojo de ese huracán en posición de ataque. Sandro solo levanta la mano y lo frena con telequinesis, paraliza todos y cada uno de los músculos del sayan sin darse cuenta.
- Vale, nuevo plan, lo retengo con telequinesis hasta que Mat se suelte y ya después... - Sandro no puede terminar de elaborar su plan porque Vegito simplemente explotó igual que un globo al sol.
- Maravilloso - Saúl empezó a aplaudir sarcásticamente. - Con esta te has lucido.
- Tío se ha muerto solo, no me jodas, yo no puedo hacer estallar a la gente.
Saúl y Sandro saltan al unísono en direcciones opuestas cuando una espada de ki parte el terreno. La resurrección de Vegito ahora había durado menos que antes.
Mat tenía los ojos muy abiertos, excesivamente abiertos, no era solo porque le habían sacado un eslabón de las costillas y luego le habían fundido la piel, era más bien preocupación.
- Maldita sea, Vegito está sobrecargando su propia energía para estallar continuamente y evolucionar hasta vencer a sus enemigos, ¡Si no hago algo esos pobres muchachos morirán! - El cerebro de Mat liberaba tantas emociones por minuto como vapor una locomotora.
- Relájate por favor - insistió Utimia. - Tu temor solo hará a Vegito más fuerte.
- No puedo tranquilizarme, soy el único que puede ayudarlos.
- ¿De verdad crees que Saúl y Sandro no se han dado cuenta de la estrategia de Vegito? - Decía sin mirarle mientras removía con extremo cuidado el metal unido a los ligamentos.
- Debe ser el caso, yo tengo que salvarlos.
- Vale, suficiente - Katie dejó de trabajar en la cadena de la pierna. - Lo que estás haciendo ya no me parece altruismo.
- Estoy siendo altruista, tengo que salvarlos, soy el único que puede, yo con mi poder restaurado seré un ssj 3 y le daré una paliza a Vegito en una pelea épica - las palabras de Mat se interrumpen cuando Utimia le gira la cara de una bofetada.
- Perdón, pero estabas siendo demasiado paranoico - Utimia se cruza de brazos.
- Insensata, los estás condenando - dice mientras solloza.
Utimia analiza a Mat de arriba a bajo, observa como hiperventila con una costilla cicatrizada en un pecho que lucha por inflarse tomando aire, mira el brazo caído que apunta abajo cual manecilla marcando "y media", cubierto de sangre seca. Mat quiere ayudar, verdaderamente tiene ese ímpetu que se le hace familiar, pero más que alguien altruista parece un niño pequeño que quiere llevarse el reconocimiento por hacer algo que otros harían más fácilmente. Por un solo segundo Utimia lee la mente de Mat hasta llegar a sus rincones más oscuros, llega hasta cuando Mat tenía 14 años, ya había visto a personas muertas, vio como Gogeta descuartizaba a todos sus héroes jurando que no dejaría que eso volviera a pasar y sabe lo que es una violación aunque desconoce parcialmente lo que es un orgasmo. Lo único que quiere es demostrar que él es más duro que todo eso, como un niño que dice "yo le ganaría a ese muñeco malvado" luego de ver una película de terror. No puedes culpar a un niño por querer ser un héroe, no puedes culparlo por tener una idea simplificada del bien y el mal, por lo menos Utimia no podía hacerlo porque le recordaba demasiado a ella, querer salvar a los demás sin poder salvarse a si misma.
- Quiero que los mires de nuevo, pero esta vez, quiero que confíes en ellos tanto como ellos confían en ti - le dice Utimia. - Por favor.
Mat alza la cara justo a tiempo para ver cómo Saúl le separa la cabeza del cuerpo a Vegito.
"Eso no servirá" piensa Mat de nuevo.
- ¡Si lo hará! - grita Utimia mirándole a los ojos, que mirada tan decidida. - Repite conmigo, "si servirá, si servirá, si servirá" - al ritmo de una marcha militar retoma el trabajo con sus seis extremidades y separa la tercera cadena. Con esto balancea el cuerpo de Mat a un lado y aunque deja que los pies se apoyen en el suelo, sigue levantando el cuerpo de las axilas con sus brazos superiores, las piernas de Mat son dos fideos al remojo por la falta de movimiento y no soportarán del todo bien su peso.
Ahora con menos presión en el cuerpo y más cerca de la libertad, Mat mira de nuevo la pelea, observa como Sandro se teletransporta tras Vegito maligno y le parte en dos con el filo de sus alas. Ahora su aleteo para despejar esa niebla que tenía no le parece tan inútil y por alguna razón Vegito tarda más que antes en reaparecer.
"Si servirá" piensa y Utimia sonríe.
Sandro se pregunta de que le sirven los ojos amarillos cuando recibe un puñetazo en la cara que no ve venir, detiene el siguiente con telequinesis, ambos brazos estirados delante de Vegito los gira como si tuviera un timón y el brazo de la fusión gira sobre si mismos de manera inhumana hasta partirse completamente dejando huesos como astillas fuera de la piel. Saúl lo toma de los hombros por la espalda y le incrusta ambas rodillas en el final de la columna, nuevamente, Vegito estalla.
- ¿Cómo es posible que este cabrón nos esté dando tanta pelea? ¡Solo tiene como 3 movimientos y todos son iguales! - dice Saúl enfadado.
Vegito se recrea con un aura efervescente ascendiendo a 30 palmos del suelo, esta vez Saúl no espera y arremete por él, le pega un golpe con la diestra en la quijada pero apenas logra mover su cabeza, su mano hace un efecto palanca agarrando su muñeca derecha para que su codo salga como un resorte impulsado por un giro de cadera directo contra la cabeza. Cuando dirige su puño a la boca del estómago Vegito parte su propia columna, doblando su cuerpo en un ángulo de 90 grados tan exacto que el golpe pasa demasiado alto y demasiado rápido, sin posibilidad de freno se estrella contra Sandro que iba a atacarlo por la espalda.
Saúl y Sandro eran buenos luchadores, pero no sabían luchar al unísono, no improvisando al menos, lo cual era un problema porque hacía sus patrones previsibles, uno atacaba de frente mientras el otro remataba por la espalda. Eso podría impresionar a un rival de mente común, pero a alguien con dos mentes en una como Vegito no.
El cuerpo de Vegito explota pero está vez no tarda en regenerarse, la energía ahora más dañina que antes impulsa a Sandro hacia el suelo y a Saúl lo quema dejando su ropa hecha gironés. Demasiado confuso no ve a Vegito que juntando sus dos manos da un golpe de martillo a Saúl en la cabeza, justo en el lóbulo frontal, obligándolo a girar 180 grados en el aire, atina a atraparle el empeine y moviendo su cuerpo cual bandera ondeada al viento, lo usa de manera similar a un bate que con un swing digno de Babe Ruth golpea a Sandro hasta la mitad del horizonte.
Sandro recupera conciencia e intenta patear la cabeza de Vegito con su pierna libre que desde su perspectiva en horizontal era como si tratara de pisarlo, Vegito la desvío hacia arriba de inmediato con el antebrazo y trasformando su ki en una espada, da una estocada a Saúl justo debajo de la pelvis, la zona que va desde la parte superior del muslo hasta el glúteo.
Saúl se quedó en total shock por el miedo al mismo tiempo que notaba como perdía toda la sensibilidad de la pierna, eso le impidió escuchado como un cachorro en forma de disquete caía de sus bolsillos. Vegito retiró la estocada y recargó el puño hasta la altura de sus hombros, el próximo corte iba a ser directamente en el cuello.
Un chispazo alteró toda la mente de Sandro, de pronto sus ojos parecieron cobrar conciencia propia y miró a Saúl, detectó su miedo, su peligro, y supo exactamente como ayudar. Estiró la mano en dirección a Saúl y cuando lo pensó, la cuchilla de Vegito rasgó el aire, Sandro había trasportado a Saúl a su lado. Era la primera vez que teletrasportaba a un tercero sin necesidad de tocarlo, pero le pareció que tenía sentido.
Vegito lanzó un corte energético y trasversal que Sandro desvío con un escudo energético... Energético no, mágico.
Sandro se apoya en el hombro de Saúl y cura todas las heridas de este último, hasta le arregla la ropa.
- Ahora lo entiendo todo - dice Sandro. - Yo soy el inicio y el final de mis temores - en sus muñecas se forman unas pulseras arcoiris que giran sin tocarlas, como si orbitaran en ellas como los anillos en Saturno.
- ¿Que magia has desbloqueado ahora? - dice Saúl poniéndose firme con unos estiramientos de piernas.
- Todas - contesta Sandro con una sonrisa de serenidad. - Pero la más importante requiere de tu ayuda, la amistad requiere sincronía - Mientras ven a Vegito embestir hacia ellos Saúl crea un escudo de cristal y una esfera - esta ya te la sabes - Saúl se la sabía igual que sabía identificar una sonrisa cómplice que también se plasmó en su cara.
Sandro reflejó la totalidad de la luz, pero no sirvió, Vegito expulsó la energía que ya había oscurecido el lugar para protegerse del brillo, además no tenía pupilas por lo que una variante de luz así no era para tanto. Atravesó el escudo de cristal igual que los policías atraviesan las ventanas en las películas de acción, Sandro le lanzó un hechizo que Vegito quiso desviar de una bofetada con el dorso de la mano derecha, pero se congeló, por la confusión se distrajo lo suficiente para no ver cómo Saúl saltó con la rodilla por delante y le hizo una presa al aplastar su hombro izquierdo entre su extremidad y la fuerza de un codo descendente. Saúl se impulsó de un aleteo con la pierna por delante que rápidamente trasformó en una pezuña de pony dirigida hacia la quijada de Vegito que a punto estuvo de saltar por los aires.
Vegito recobró la conciencia lo suficiente y trató de dar un golpe de karate con su única mano funcional, pero el hielo había hecho bien su trabajo y se partió al chocar con el pecho de Sandro.
Saúl le arreó a Vegito un golpe al hígado, cuando dirigía un golpe con el puño recubierto de energía al cuello Sandro dio una voltereta hacia atrás y género calor en el puño de forma que el golpe de Saúl no solo dejó a Vegito sin aíre, de plano le quemó la piel.
Vegito recargó su energía más allá de sus límites, tratando de hacer otro ataque suicida, pero esta vez Sandro unificó sus puntos de rotura a su piel, igual que Twilight una vez se cosió unas alas. Eso retrasa el proceso lo suficiente y de inmediato teletrasporta a la fusión de sayan lejos, muy muy lejos. La liberación energética rojinegra de Vegito al estallar en lo que parecía el cielo se veía igual que si el Sol saliera a plena noche.
- ¿Cuánto mide la habitación del tiempo? - pregunta Sandro.
- Se supone que es del tamaño de la tierra - dice Saúl.
- Pues debe ser una sala especial porque lo he mandado a la misma distancia que separa la tierra de M94 y aún se ve la explosión desde aquí - Sandro parecía más maravillado que sorprendido, palabras que parecían sinónimos de no ser porque la primera implicaba cierto grado de admiración.
Mat alza la cabeza maravillado por la explosión, ahora que no tiene cuatro cadenas desgarrando sus entrañas está más esperanzado.
- Si - dice Mat. - Lo están lograaaaa - chilla cuando Utimia le arranca otro eslabón de las costillas.
- Mil perdones, este era de los últimos.
- No pasa nada, afortunadamente Vegito no se ha desfusionado aprovechando el poder aumentado tras cada resurrección para abarcar más terreno siendo dos personas - la sonrisa de Mat se borra cuando ve dos estelas como meteoritos salir del punto central de la explosión. - Demonios, yo y mi enorme bocaza.
Las manos de Katie trabajan con inhumana rapidez pero no será suficiente para quitar a tiempo la cadena. Mat mira a Saúl y Sandro que chocan los puños como gesto de amistad antes de ponerse en guardia.
- Sabes que, tienes razón, confío en ellos - su bíceps se tensa y hace temblar la cadena, Utimia se aparta por el arrebato. - Tengo que estar predispuesto a recibir ayuda cuando la necesito pero también tengo que ser capaz de resolver los problemas que causo - Katie que nota todo el reverberar de emociones asiente y se aparta.
"Yiaaaa" grita Mat mientras su pelo crece a picos hasta llegar a sus pies y sus cejas se borran. El impulso sale de manera sobrenatural, una bala de cañón deseosa de ser lanzada que parte el eslabón final y más débil de la cadena que gira y serpentea rodeando su brazo y agarra con los dedos a su palma mientras los eslabones cubren sus nudillos.
- Alégense, yo me ocuparé de ellos - gritó Mat en el mismo instante que abría la cabeza de Vegeta con el golpe repotenciado por las cadenas, como una sandía contra una nudillera.
Soltó la cadena mientras el cuerpo de Vegeta se desintegraba solo con la fuerza de choque, y la lanzó como un látigo atrapando el cuello de Goku, una vez aferrado lo gira como si fuera un martillo olímpico y lo lanza contra el suelo levantando todo el terreno.
Mat aparece frente a Goku malvado, que cubierto de sangre y con los ojos oscuros es apenas una sombra de lo que alguna vez fue. Goku empieza a lanzar una lluvia de puñetazos a Mat pero ninguno lo mueve, por cada golpe Goku chilla de dolor como si se quemara, no, esa no sería la comparación adecuada, quemar implica que haya fuego que consuma y genere calor pero las manos de Goku se estaban derritiendo, Mat lo estaba fundiendo con su luz, era un pilar de magma y Goku una barra de mantequilla. Mat lo tomó de la cabeza, metió su dedo índice y corazón en sus ojos mientras el resto de dedos fundía la mandíbula entonces cerró el puño. El cadáver de Goku era un cuerpo con la cabeza totalmente fundida y el revoltijo de cerebro, músculos y cráneo eran más un batido humeante que una masa definida.
Mat respiró aliviado y volvió a su estado base, Sandro llegó a él volando normal igual que Utimia, pero Saúl llegó vitoreando y aplaudiendo.
- Eso ha sido impresionante, lo veis, sabía que Mat no nos decepcionaría - decía Saúl.
- Si, la verdad es que ha sido impresionante - dice Mat marcando el músculo del bíceps.
Utimia no puede evitar poner los ojos en blanco con cara de "este no ha aprendido nada".
- No obstante, los verdaderos héroes aquí sois vosotros, y no lo digo en plan "vuestra amistad es el mayor tesoro" - Mat mueve frenéticamente las palmas para matizar. - Lo digo enserio, si no hubierais detenido a Vegito yo seguiría ahí colgado. Muchas gracias.
Saúl no cabe en su orgullo, tiene los cachetes inflados y está tratando de contener una sonrisa bobalicona, no se quién dijo "nunca conozcas a tus héroes", pero con Saúl no aplicaba ese dicho.
- Así que se acabaron tus temores - pregunta Utimia.
- Afortunadamente - dice el mirando el cadáver de Goku que se pudre y descompone con un extraño humo rojo. - Definitivamente si.
Con esa afirmación la realidad se rompe como una ventana que recibe un martillazo.
- El famoso Mat asesino de Gogeta ssj 5 - dice Sandro. - Verdaderamente estás a la altura de la leyenda.
- Vale, tampoco hace falta que me beseis los pies, el sentimiento es mutuo - dice irguiendo la espalda y sonriendo.
- No pretendo hacerte la pelota, pero yo no llegué a conocer a una de las personas que más admiro, aunque me dejó sus ojos - Sandro abre bien los párpados para que se note el brillo. - me alegro de que Saúl si haya podido conocer al suyo, es una lástima que no pueda expresarlo - Saúl se avergüenza y empieza a hacer pantomimas, aún sin poder expresarse.
- Él está muy feliz - dice Utimia. - Aunque no creo que necesites leer emociones para verlo.
- Aunque si quieres una crítica, te imaginaba más alto - dice Sandro con su metro ochenta sobre el metro sesenta y nueve de Mat.
Hay una risa genuina entre todos, es una de esas risas que solo compartes con la gente en la que sabes que puedes confiar. Hay que saber apreciar esas risas.
- Vendrás con nosotros al último nivel - dice Saúl señalando el portal con un movimiento de mentón.
- Si confías en mí, estaré siempre para ayudarte, aunque no esté o aunque no pueda ayudarte - dice Mat con una expresión serena en el rostro.
- ¿Eso es un si o un no? - dice Saúl con una ceja arqueada.
- Los héroes siempre se despiden con una frase motivacional, claro que voy pero es por si no se me ocurre nada mejor más adelante - dice Mat rascándose detrás de la cabeza con una sonrisa boba, los tres caen al suelo con un sonido cómico.
Ya dispuestos a irse, Sandro detiene al grupo, sus ojos que se mueven de nuevo instintivamente encuentran un aparato a la lejanía que resalta en el fondo blanco como un rubí en el suelo de un bosque. Sandro atrae el dispositivo con telequinesis, se trata del aparato que antes se le cayó a Sandro mientras peleaba.
- ¿No es este el disquete que te dio Datguy? - le dice Sandro a Saúl.
- A cierto, teníamos eso.
- Amigo, dijiste que esto paralizaba hasta la materia oscura - dijo Sandro haciendo gestos muy exagerados con los brazos - Era perfecto para haber detener a Vegito sin matarlo.
- No se yo, e, las instrucciones para usarlo son muy raras, te pide sentimientos azules y además ni siquiera se que es la materia oscura, a lo mejor Vegito no tenía de eso.
- Ay por favor - Sandro se lleva una palma a la cabeza. - ¿Es que no prestas atención a los documentales de física y química? Estas cosas tienes que preguntarlas Saúl, la materia oscura es una teoría que dice que es el elemento preexistente de la creación, la fuerza que repercute fuera del tiempo y el espacio dando estabilidad al universo, lo único que sabemos de ella es que no podemos saber nada de ella, pero podemos saber lo que no es.
- Bueno, eso ya es saber algo ¿No?
- ¿Tú crees? Si te digo, esta es una persona, no lleva sombrero, ¿Realmente sabrías algo de esa persona?
- Pues si, porque saber que no sabes algo implica que sabes algo - dice él desafiante. - Pero en fin, ¿Si no podemos saber que hay materia oscura como íbamos a saber que Vegito la tenía?
- Que te peines tío, ese es el principio básico de la teoría que existe porque no puedes demostrar que existe su no existencia... - Sandro reflexiona un momento. - Vale, e de decir que en mi cabeza parecía tener más sentido, de igual modo guardateló, por si acaso.
- Ya bien, como sea.
Saúl se lo guarda en un bolsillo que se crea aleatoriamente en su ropa y ahora sí, todos pasan al último círculo, o el primero, según se mire.
Capítulo 13: el primer y último círculo, el nueve.
Al menos este lugar no era monocromático como los anteriores, tampoco era de dos colores como el marrón de la tierra y el azul del cielo. Este increíble y maravilloso primer-último círculo traía la friolera de tres colores, el azul del cielo, el marrón de la tierra y el verde de la cima de algunos montículos de formas geométrica como trapecios y trapezoides. Se encontraban en un despeñadero de rocas de esos que tanto había en las tierras de Dragón Ball, para ser un lugar formado por todo aquello en lo que no estás pensando no era muy extravagante.
"Joer, hasta para no pensar somos vagos y genéricos" pensó Saúl.
Afortunada o desafortunadamente, el paisaje soso pronto se convirtió en el menor de sus problemas cuando tres figuras que ya conocía de sobra eclipsaron el brillo del Sol con sus auras de ki. Para Saúl era difícil olvidar esos rostros, iban a ser los últimos que hubiera visto antes de morir de no ser porque Utimia lo salvó.
Los tres bajaron a tierra, los separaban 5 metros como mucho, ellos no estaban en formación, tenían el cuerpo tranquilo en cierto modo arrogante, pero había detalles, Cell no tenía la gema en la cabeza y a Nappa le faltaba pelo, parecía un mono al que habían rapado a causa de la rabia y se habían tenido que conformar con dejarle trasquilones, Utimia no pudo evitar sonreír al ver el panorama, el combate no había empezado y en cierto modo ya sentían que estaban un paso más cerca de la victoria.
El único que no tenía problemas era Evil Goku, también era el único que tenía una mirada totalmente seria, muy distinto al rostro casi risueño que tenía la vez que Saúl lo vio en su círculo.
"Este es su círculo después de todo, todo lo que conoce peligra" pensó Saúl, una gota de sudor frío recorrió su espalda. "Este es su círculo, aquí tiene velocidad infinita".
- No vamos a poder arreglar esto hablando, ¿Verdad? - dice Sandro.
- De vuélveme el poder de mi rubí marica con alas - dice Cell acusando a Sandro con un dedo portador de una uña negra y afilada.
- Ven por el "Teletubi" en esteroides - respondió Sandro.
Cell dio un paso al frente pero Evil Goku le detuvo con la mano en horizontal y la palma en su dirección.
- No soy de hablar con cadáveres - dice con una sonrisa arrogante. - Soy más de patearlos hasta que vomitan gusanos, pero no mentiré diciendo que "no estoy intrigado por vuestro poder" - señaló a Saúl - a ti te mataré el último, por tener buen gusto y elegirme como primera opción.
- Se que va a ser inútil preguntarlo - dice Utimia - pero, ¿Por qué trabajáis para él? ¿Este castigo eterno no es suficiente para vosotros?
- ¿Trabajar? - Nappa se ríe. - Esto lo hacemos por gusto, ¿Es que no has oído la frase? "Prefiero ser un verdugo del infierno que un borrego del cielo".
- La eternidad solo dura un rato, nosotros regalamos nuestras almas al mejor postor a cambio para poder tener este poder absoluto - gritó Cell lanzando un ataque de ki que se perdió por el cielo y destruiría un par de constelaciones de alguna galaxia.
- Todos los adultos hablaban de ello, "aléjate de ese anime, invoca al diablo", "Kameamea significa hola demonio", ñeñe ñeñe ñe - dijo Evil Goku remedando. - Pues yo no encontré ningún demonio, así que fui a buscarlo y mira tu por donde, si estaba.
- ¿Pero como? - pregunta Utimia. - ¿Cómo conseguiste invocarlo?
- Pregunté a un experto que tendría que hacer para no invocar a un demonio e hice justo lo contrario - dice Evil Goku encogiéndose de hombros. - Por supuesto, tardé lo mío, siempre hay charlatanes pero sus esfuerzos falsos fueron pagados con dinero falso así que ¿A quien le importa?
- El efecto vaper - dijo Sandro entre dientes. - Dar información para alejarte de algo solo consigue que la gente se acerque más a ello.
El efecto vaper es un efecto más bien moderno, se crearon vapeadores, máquinas eléctricas de pequeño tamaño que calientan líquidos que el usuario inhala por una pequeña boquilla y luego expulsa. Similar a un tabaco eléctrico pero sin tanta nicotina, en teoría sirve para dejar de fumar pero también sirve para que te enganches con pequeñas cantidades y luego pases a experiencias más fuertes.
- Bien, basta de palabrería - dice Mat dando un paso al frente. - Apartaros o pasaremos pisando vuestras cabezas.
- ¿Eso es una amenaza? - dice Evil Goku con una ceja alzada.
- Es una promesa - asevera Mat.
- Pues no hay más que decir - Evil Goku ya está frente a Mat y al golpearlo en el cénit del pecho se parte la mano. Mat le clava los cuatro nudillos en la cara y el cuerpo sale despedido hacia atrás, solo para que una energía roja ascienda hasta más allá de las nubes y Evil Goku se eleve transformado en super sayan.
- ¡Matarlos! - grita como señal de ataque.
Cell arremete contra Sandro y Nappa contra Utimia, en cambio Saúl centra su atención en ver cómo Mat se transforma en ssj 3 de inmediato, algo lo golpea, es una insana cantidad de golpes de algo totalmente imperceptible que podría ser en tiempo cero pero viendo que aún pasan los segundos nota de inmediato que sucede.
Si, Evil Goku es rápido, infinitamente rápido, pero también orgulloso, quiere romper a Mat antes de acabar con el y aunque se está moviendo cerca del infinito, desacelera lo suficiente para que Mat perciba sus golpes, golpes que por otro lado Mat encaja relativamente bien, después de todo ese estado ssj 3 no era de adorno y la cadena que llevaba aún atada al brazo era prueba de ello. Básicamente, Evil Goku estaba tratando de derribar un edificio a martillazos, pero por más duro que sea un edificio una cantidad de golpes peligrosamente cerca de infinito sigue siendo suficiente para tumbarlo.
Saúl hace de esa preocupación virtud, recuerda su pelea con la morsa y en un acopio de fuerzas, estalla instantáneamente con su forma albina dirigiendo una patada con toda la fuerza del fémur a la cabeza de Evil Goku, este ve a Saúl por el rabillo del ojo y se agacha a tiempo para dejar que la pierna pase de largo sin tocarlo. Evil Goku se echa adelante con su puño en dirección a las costillas, Saúl no lo esquiva, en lugar de eso encaja el golpe lo mejor que puede y en ese mismo momento crea un escudo esférico de ki de poco más de un metro de diámetro, demasiado pequeño como para que la posible ventaja de velocidad de Evil Goku supusiera un problema.
Si, Saúl también había luchado a velocidades cercanas al infinito en su pelea contra la morsa, pero no había sido consciente, esto era totalmente diferente, ahora se enfrentaba a alguien con experiencia en esto, con su propio círculo, alguien más rápido que el tiempo. Si quería ganar, tenía que suponer que sabría pelear mejor que Evil Goku, esto era experiencia contra talento nato.
Al moverte tan rápido, la realidad no puede seguirte el ritmo y hace cosas extrañas, por ejemplo, sigues teniendo la capacidad de ver pese a que en teoría te mueves más rápido que la luz, escuchas los golpes pese a ser más rápido que el sonido y te cansas a un ritmo relativamente normal pese a que deberías quemar calorías tan rápido que tu cuerpo podría asar un filete de ternera antes que el núcleo del sol. A Saúl le hubiera gustado tener tiempo para pensar en eso, para mirar a su alrededor y ver cómo Mat estaba totalmente detenido, escupiendo saliva por el último golpe, mientras que Sandro, Utimia y los dos villanos restantes simplemente se movían muy despacio, pero tampoco podríamos decir que iban lento, no para los parámetros normales.
Pero como digo, Saúl no pudo apreciar esto pues estaba esquivando los golpes al cuerpo que Goku le lanzaba. Es curioso, la gente que creé saber pelear nunca suele lanzar golpes a la cabeza, van al estómago y las costillas, si se quieren arriesgar tratarán de hacer una patada.
Saúl se agacha esquivando un volado y atrapa con sus dos manos a Evil Goku por su muñeca derecha, justo entonces gira, dando la espalda a Goku y dejando su codo a la altura de su hígado en un golpe que descarga hacia atrás, causando que Evil Goku vomite. Saúl no era confiado, la confianza era un lujo que aquí no podía permitirse, sabía que Evil Goku tenía un conocimiento básico de cómo pelear, siendo este su círculo seguro que había recreado en más de una ocasión las peleas de Dragon Ball, puede que incluso recreara alguna pelea de un juego de lucha como Street Figther o Mortal Kombat, pero seguro que nunca había librado una pelea de Wrestling, así que ya te puedes imaginar el dominio inmediato que tubo Saúl cuando le hizo una barrida de piernas, lo agarró por las caderas y con un lance que destruyó el escudo de ki lo dejó cuerpo a tierra de espaldas con los omoplatos adoloridos y las caderas magulladas al no saber encajar un golpe así.
Demás está decir que Evil Goku desaceleró y recibió como premio una patada de Mat en toda la boca, si la cabeza de Evil Goku era un balón de fútbol, Mat era Pepe del Real Madrid dispuesto a desahogarse.
En ese mismo momento Sandro estaba pensando en mandar a Cell al núcleo del sol, pero sabía que lo resistiría y a demás si destruía el Sol en el proceso a lo mejor Cell y la otra panda de brutos se daban cuenta de que podrían destruir el planeta y luchar en el espacio, está bien, Sandro podría sobrevivir a eso pero no tenía experiencia luchando en gravedad cero, prácticamente era un suicidio.
Sandro le lanza un hechizo de fuego que podría quemar una galaxia, pero Cell hiper perfecto pasa entre las llamas sin problemas aparentes, intenta dar un puñetazo hacia la cabeza pero Sandro lo evade con una cinta y se tira a su cuello por la espalda, rodeándolo completamente con su brazo oprimiendo con la fuerza del hueso radio y húmero mientras se aferra a su brazo libre como seguro. Sandro sabe que Cell no se quedará sin aire porque ni lo necesita, pero tal vez el exceso de dolor surja algún efecto.
Desgraciadamente Cell es demasiado corpulento y vuela en todas direcciones, chocándose de espaldas con el terreno y derribando montañas enteras en el proceso, parece un toro de rodeo al que han dado algún tipo de anabólico. Después de chocar con todas sus fuerzas contra el suelo y generar un cráter que dejaría en ridículo a Pangea, Cell nota que ya no hay nadie en su cuello, analiza el terreno, piensa que Sandro debe haber quedado aplastado por ahí pero lo único que ve es polvo acumulándose en un lugar, como si alguien estuviera controlando las corrientes de viento para que eso pasara.
Justo por su espalda sale un arcoíris de debajo de la tierra que choca en el dorso de Cell hiper perfecto y lo empuja de camino al suelo en el mismo instante en el que Sandro sale de la cueva que había construido al momento del último choque y le acomoda un rodillazo en la mandíbula, girando de espaldas con un aleteo para situarse correctamente y cambiando de forma arrearle una coz en el cuello que desafortunadamente no logra el efecto esperado pues a Cell le da tiempo de tomarlo de la pata y apretar hasta partírsela antes de que Sandro pueda teletransportarse a la cueva subterránea.
Cell simplemente lanza una esfera de ki y revela el escondite de Sandro, cual torpedo Cell arremete pero Sandro crea un escudo mágico que retiene a Cell los yotosegundos suficientes para regenerarse pero no para esquivar, Cell le mete un puñetazo hasta la boca del estómago, sigue con una rápida serie de golpes a la cabeza, lo que en boxeo se conoce como un "uno dos", y finaliza con un uppercut que hace que Sandro se pierda en el cielo.
Cell hiper perfecto recarga una cantidad de ki en la palma de su mano de forma circular pero muy plana, lo que a todas luces era un frisby cortante de ki, una vez en posición lo lanza contra Sandro. Este último con la conciencia justa lanza un hechizo con la potencia suficiente para destrozar el ki pero en lugar de detenerlo causa que se divida en dos, a duras penas logra esquivarlos pasando entre medias sin embargo el ki rectifica su trayectoria al vuelo y empieza a seguir a Sandro que cuando lanza otro ataque solo logra que uno de los discos se divida de nuevo.
"Es como una mitosis" piensa Sandro. "Pues claro, el cabrón se llama célula... Un momento, eso me da una idea".
Saúl empezó a volar a plena máquina en círculos mientras acumulaba nubes y se teletransportaba, demasiado ocupado para ver que Cell solo estaba en tierra riéndose de él, como si fuera un niño asustando a una gallina con un coche teledirigido. Sandro entonces se adentró al conjunto de nubes que había creado y cuando los discos de ki se adentraron con él, usó su control del clima para generar una tormenta eléctrica al mismo tiempo que congelaba la totalidad de la nube dejando un bloque compacto de una extensión similar a un campo de fútbol que con el uso de telequinesis Sandro levantó sobre su cabeza. Recordaba perfectamente que la electricidad debilitaba el ki porque se acordaba perfectamente de cómo había encontrado a Saul luego de la tormenta.
Sandro sonrió cuando de un gesto fragmentó aquel masivo bloqueo cristalino en cientos de miles de agujas repotenciada por ki y magia. Cell tenía una expresión digna de un cuadro surrealista, entonces Sandro lo apuntó con los cinco dedos y todos los proyectiles se dirigieron por él con la rabia de una minigun.
Cell hiper perfecto se protegió con los brazos en cruz de la mayoría, pero muchos habían atravesado su cabeza y dañado su mente, impidiendo que tuviera la conciencia suficiente para salir volando, dejaron su piel como un queso suizo y a través de uno de los agujeros de su brazo vio llegar a Sandro que empuñando lo que parecía un machete le cortó de forma limpia y fina de cintura para arriba, dejando solo un torso con más músculo que cerebro. Cell hiper perfecto intentó dar un volado pero Sandro le apartó la mano y al darle un cabezazo cambió su forma a la de unicornio, de manera que su cuerno atravesó el ojo de Cell.
- ¡Desgraciado! - gritó Cell - ¿Crees que eso me detendrá? Soy hyper célula, en cuanto retome conciencia me reconstruiré y entonces blublablabuja...
- ¿Qué pasa? ¿Se te está pudriendo la lengua? - dice Sandro con un tono sarcástico.
Sandro matizó un extraño color rojo en su cuerno, uno que solo había visto en la magia de unos unicornios particulares, los infectados en el pueblo de los blancos, la magia de putrefacción que Sandro ahora dominaba.
La piel de Cell poco a poco empezó a pudrirse mientras una expresión de terror se apropiaba de su rostro, intentó cortarse la parte de la cabeza afectada pero Sandro solo la volvió a unir con telequinesis y la magia de fusionismo de Twilight.
Cuando Cell se volvió un ser medio errante sin conciencia, Sandro lo elevó de un puñetazo en el estómago repotenciado con la magia purificadora del arcoíris e hizo que se perdiera en el núcleo del Sol, ahora sí, de una vez y para siempre.
Utimia no se andaba con rodeos, esquivó cada ataque que Nappa lanzaba leyendo sus intenciones, viendo que no podía acertar y que los puños de Utimia le llegaban, alzó los dedos para un ataque de ki que hubiera acertado sin necesidad de apuntar pero Utimia atrapó la esfera incandescente la contuvo con dos manos, luego con cuatro y luego con seis. No hace falta más, fragmenta el punto de detonación con la energía acumulada en cada puño y sus tres brazos derechos repotenciados atraviesan el amplio pecho de Nappa hasta aferrarse a su columna. Prepara sus tres brazos restantes y los dirige a la cabeza.
- ¡Estoy! - dice cuando el primer puñetazo le parte el cuello - ¡Muy cansada! - segundo golpe que le arranca la mandíbula - ¡de vosotros! - la cabeza de Nappa sale volando tras el último golpe, como el tapón de una botella de vino en una boda, se pierde en los terrenos baldíos.
Utimia solo detecta una energía amenazadora más, parece que Sandro también ha terminado su parte porque también lo ve volando hacia donde suponen Evil Goku está peleando con Saúl y Mat. No es que hubiera sido muy difícil de averiguar, ataques energéticos en ráfagas y disparos salen de la zona, perdiéndose en el espacio y destruyendo cuanta nebulosa y galaxia encuentran.
Evil Goku ya había llegado a la fase 3 y se obligó en todo momento a mantener distancias porque de poco sirve tener fuerza bruta cuando tus golpes no aciertan. Estaba tan estresado porque iba perdiendo que ni siquiera podía acelerar más allá del infinito y eso que literalmente no tardaría tiempo en acerlo, simplemente estaba igual que los artistas que por poner una línea de más borran el boceto entero en lugar de cuadrar las proporciones.
Mat lanzó una esfera de ki con fuerza curva y dio un giro similar al de una bola de villar con un tiro massé que impactó de espaldas, Saúl impulsado va a darle un cabezazo clavando la frente en el estómago pero falla por centímetros y recibe de recompensa un bolado en parábola descendente que le deja la marca de los nudillos en la frente y hasta le corta de manera superficial. La felicidad por conectar el golpe le duró poco a Evil Goku ya que se agachó demasiado al realizarlo dejándose totalmente expuesto a una patada de chilena que le acomodó las neuronas.
Mat lanzó la mano con su cadena y le atrapó el tobillo, tirando con tal fuerza hacia sí que le partió el fémur, lo arrastró un rato por el suelo y luego lo volvió a atraer para tomarlo del cuello. La luz propia de Mat empezó a hacer su magia pero tan seguro estaba de que funcionaría que no midió bien las distancias y dejó su entrepierna expuesta a una patada sucia que Evil Goku efectúa con éxito, en el momento en el que Mat se agacha, él sube y da un codazo descendente en el límite de la espalda.
En ese mínimo momento en el cual Saúl y Mat se reincorporan Evil Goku lo usa para una lectura de ki de todo el círculo, pero ya no están ni Cell ni Nappa, las únicas fuentes de energía van por él con malas intenciones.
- ¡Pues a la mierda todo! - grita.
Es un estallido liberador como lo fue para Sandro el arcoiris que mandó a Twilight al Sol, o como lo fue para Saúl generar la bóveda ardiente por primera vez, Evil Goku ssj 5 había hecho acto de presencia generando una bóveda a partir de tres círculos fragmentados, el suyo, el de Mat y el de Saúl.
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Evil Goku en realidad no había hecho esto a propósito, al transformarse en ssj 5 su poder aumentó, si, pero también la preocupación que tenía hacia todos sus rivales y ese miedo era tanto que quebrantó los círculos uniéndose al anterior que era el de Mat y al posterior que era el de Saúl que al ser el último en llegar también le hacía el primero como una serpiente que se muerde la cola. Y si, aquí no hay ni arriba ni abajo, ni siquiera hay sentido pero lo malo de que no haya reglas es que no hay ninguna regla que te impida poner reglas.
La naturaleza es sabia y todo agua vuelve a su cauce, lo que no volvieron fueron las muelas de Evil Goku que salen despedidas cuando Saúl le asesta un certero codazo en la boca. Lo toma de la cara y lo estrella de frente al suelo de su círculo, arrastrandole la frente como si fregara el suelo, levantando polvo y huesos.
Evil Goku estira el brazo y se aferra a una de las cruces irrompibles, Saúl frena como un coche detenido por un bache, mientras hace una voltereta en el aire para colocarse, las piernas de Evil Goku le atrapan realizando lo que a todas luces parece un ámbar de brazo. Saúl pilla lo primero que tiene a mano, es una tibia que clava repetidamente en el femoral del sayan buscando que la fuerza en las piernas cediera.
"¿Cómo es esto posible?" Piensa Saúl. "Si hace escasos segundos ni sabía defenderse de un lanzamiento".
Evil Goku sonríe, su risa le llega al muchacho y le cala hasta los huesos, está leyendo sus intenciones como Katie hacía, se está adaptando por cada daño contundente como Evil Vegito hacía y su poder aumenta por segundos, igual que el de Pinkie pero incomprensiblemente mejor porque al ligar los tres círculos los tres se mueven más allá del infinito y el temor de Saúl solo aumenta su rabia, igual que las arañas.
Mat cae con impulso sobre el careto de Evil Goku lo cual hace que suelte a Saúl ya que apagó sus neuronas momentáneamente, como un acto reflejo.
- Te dije que pasaría pisando tu cabeza - le grita Mat.
Descienden tan rápido que llegan hasta el círculo de este último, con Evil Goku en el suelo Mat lo atrapa con las piernas en el pecho y trata de asestarle golpes mientras su luz le quema la cintura pero Evil Goku también está elevando su ki y erizando el pelaje azabache de sus brazos causa que al usarlos de protección sea Mat a quien le arden los nudillos mientras golpea.
Un izquierdo al hígado, una diestra a las costillas, justo donde el eslabón cicatrizado sobresale, ruedan y es ahora Evil Goku quien está encima. Mat comprime las rodillas antes de que Evil Goku se situe bien y le golpea en las caderas, empujándolo hasta perderse en el horizonte, logrando que se estrelle contra el edificio de la habitación del tiempo.
Evil Goku se levanta quitándose escombros y justo mientras lo hace Mat logra llegar con el eslabón final partido de su cadena, hace un rápido movimiento y lo clava en el antebrazo de Evil Goku al mismo tiempo que cauteriza. Ahora están unidos, como en las viejas peleas de las películas donde dos vaqueros se atan las manos con un pañuelo y se enfrentan, frente a frente.
Mat hace una finta y consigue conectar una derecha preciosa en el mentón de Evil Goku, este arto de tanto movimiento proyecta una espada de ki en la palma de su mano, intenta cortar a Mat pero este repotencia su luz cegando a Evil Goku apenas un instante para que no vea la pierna que lleva directa a pisar su rodilla, partiendo parte de la rótula y el cartílago. Tanto Evil Goku como Mat piensan lo mismo y chocan cabezas, todo el círculo se parte, vuelven a chocar pero esta vez Mat sale sangrando a la altura de sus párpados, solo entonces nota los pelos en las cejas de Evil Goku, totalmente encrespados y listos para perforar, como si llevara chinchetas en la cara... Mat no puede con eso, el ssj 3 no tiene cejas.
El miedo inconsciente de Mat se apodera de él lo cual solo alienta a Evil Goku para ser más brutal. Gira con Mat, levantando todo su cuerpo como un trapo y con la mano que no está apresada le corta el brazo con cadenas.
Mat vuela como un muñeco roto y deshilachado, Saúl que venía volando en su ayuda lo atrapa de espaldas y lo toma con una mano de un hombro y con la otra de las piernas.
- ¡Mat! - grita preocupado.
- Estoy bien - tose sangre frenéticamente. - Solo necesito un mo...
El puño de Evil Goku los alcanza justo en el corazón y le atraviesa el pecho hasta llegar a Saúl. La vida real no es como el las películas, ya de por si te puedes morir si una pelota a 150 kilómetros hora choca contra el lado izquierdo de tu esternón, no había posibilidad alguna de que Mat pudiera haber sobrevivido a un golpe de velocidad infinita que le atravesó de lado a lado, Saúl lo sabía y los ojos muertos de Mat se lo decían.
Su mayor miedo se hizo real, un ssj 5 iba a matarlo y Mat no estaba ahí para ayudarle, ni si quiera tenía ganas de llorar, solo miedo. Por lo que no hizo nada cuando el kame hame ha instantáneo de Goku lo alcanzó pulverizando el cuerpo de un sayan moribundo que ya no ofrecía resistencia.
Tendemos a subestimar la importancia de los pequeños momentos, para Evil Goku el instante en el que desintegraba a Saúl y Mat era perfecto, no pensaba en que tras eso seguían Utimia y Sandro. Para Saúl, un instante servía para recordar unas sabias palabras, "Si confías en mí estaré ahí siempre para ayudarte, aunque no esté o aunque no pueda ayudarte". Si, eran palabras de un héroe y estaba determinado.
Unas manos salen del torrente de ki y se aferran a la cabeza de Evil Goku impulsándolo directamente a la rodilla acompañado de el bonito crujir de un cráneo.
Unos brazos dignos de un levantador de pesas se aferraron al cuello de Evil Goku como una guillotina y giró con todas sus ganas hacia atrás, la espalda de el sayan oscuro hizo contacto con un suelo polvoriento lleno de huesos con tanta fuerza que la explosión resultante destruyó las cruces indestructibles y mandó los restos rocosos más allá de los límites del universo, más allá de los límites del infinito incluso, cualquier tipo de lógica fue suprimido. Lo último en lo que pudo pensar Evil Goku fue en lo mucho que le gustaba la única salida posible y definitiva de los nueve círculos.
Evil Goku ya no tenía sus cinco sentidos, no tenía sentidos en absoluto, es algo que suele pasar cuando aplastas una cabeza con los bíceps.
No quedó ni rastro de los tres círculos. Un hombre unicornio pegaso, una boliviana metalera cambia formas y un hombre con musculatura de culturista, mentón aguerrido y pelo albino excesivamente largo se miran en el vacío más total y absoluto que eres incapaz de imaginarte.
- ¿Saúl? ¿En serio eres tú? - pregunta Sandro.
- Lo es - dice Utimia. - Su energía es inconfundible pero no noto su mente.
Saúl camina hacia ellos con la cabeza gacha y una sombra en el rostro que viene de algún lado inexplicable porque en ese vacío no hay ni luz ni sombra pero de igual manera todo se entiende... Más o menos.
- Mat está muerto - les dice. - Pero no haré un drama por ello, luchó para ayudarnos a salir de aquí y por mis cojones peludos plateados que salimos de aquí.
Saúl tomó una pose más motivada y su cuerpo se hizo algo más desgarbado con pantalones ajustados y rostro más decidido, extrañamente asiático, aunque se podría apostar que el pelo le crecía por instantes, incluso le salió una cola de mono como al ssj 5.
- Amigo - dice Sandro buscando las palabras. - Nadie te llamará cagueta o sensible si quieres hablar sobre el tema.
Saúl no responde, solo gira la cabeza para mirar más allá del infinito, contempla a la nada pensando en todo.
- No, no tengo más preocupaciones, Mat no querría verme derrotado.
- Pues a mí me preocupa un detalle - empieza a decir Utimia. - ¿Dónde está el agujero que nos mandará al siguiente nivel?
Sandro y Saúl abren los ojos, tomando total conciencia de la situación.
- Ay coño, ¿Los portales no se abren si el dueño del círculo muere? - pregunta Saúl preocupado. - Cuando la morsa murió si se abrió.
Todos empiezan a compartir miradas, abren la boca pero las palabras no llegan de la misma manera que no llega un portal.
- Creo que esto confirma mis suposiciones - dice Sandro. - No os lo había dicho para no preocuparos pero me estoy temiendo que este lugar no es físico o no físico persé. Es más como una recreación de una manifestación de ideas.
Si, Utimia y Saúl pestañean porque no han entendido ni jota, Sandro tampoco es que se esté explicando muy bien.
- Veamos, sabemos que este lugar nace a partir de nuestros "subconsciente muerto" - Sandro hace el gesto de comillas con los dedos. - Digámosle así, pero la mente no es un lugar al que lleguemos, solemos pensar que está en nuestra cabeza pero estrictamente hablando no está en ningún lado, la distancia entre tu mano y tu mente es la misma que la de el sol y tu mente, ¿Lo pillais?
- No - responde Saúl.
- Joer tío, no es tan difícil, como somos la representación de nuestra mente y nuestra mente es algo conceptual, técnicamente no estamos en ningún lugar, pero como además estamos en la mente que no pensamos estamos en menos que eso.
- Claro porque menos por menos es más - dice Saúl.
- No era por ahí donde quería llegar pero si, podríamos decir que si.
- Yo sigo sin entender - dice Utimia.
- Utimia, con todo respeto - dice Sandro. - ¿Tú fuiste a la escuela?
- Solo hasta los 10 años, el resto del tiempo me educó mi familia - dice ella con cierta melancolía.
- Valep, para ti será un poco más difícil de entender pero la idea es muy básica, somos la esencia misma de los conceptos que no pensamos, cuando la morsa murió seguro que no pensó en una salida para nosotros por eso nada nos impidió crearla pero ¿Os acordáis de Datguy y el portal? Solo lo pudimos crear cuando ya no le importaba que nos fuéramos y no pensaba en eso.
- Eso quiere decir... - interrumpió Saúl pero se detuvo sin completar.
- ¿Qué?
- A nada, es que quería repetir la misma conclusión que tú para decirlo a la vez...
- Ahí mi madre - Sandro se lleva la palma a la cara - eso quiere decir que si Evil Goku tubo tiempo para pensar en una salida para nosotros ahora no podremos crearla.
- ¿Qué? Eso no tiene sentido, Cell y Nappa tampoco estaban en sus círculos y seguro que no les interesaba que subiéramos y aún así pudimos salir.
- Es diferente, ellos no estaban muertos, aún quedaba un resquicio de su conciencia contra el que anteponerse, de Evil Goku no queda nada, lo as matado y ni alma tenía... - dice Sandro tratando de moverse en círculos sin éxito alguno porque en la nada incomprensible arriba y abajo son la misma cosa.
- Carajo - dice Utimia. - ¿Llegamos así de lejos para nada?
- Eso me temo.
Todos bajan la mirada, ser una idea incomprensible en un vacío ininteligible es tan confuso como ser un loco en un mundo de cuerdos, o ser el único con ropa en una playa nudista.
Capítulo 14: un aplauso.
Si ya es raro ver al vacío mirándote a ti, te puedes hacer una idea de lo extraño que es escucharle aplaudirte, ni siquiera trates de imaginarte como reaccionaron Utimia, Sandro y Saúl cuando eso pasó.
- Felicidades - les dijo una voz que no venía de ningún lado pero que extrañamente también venía de todos a la vez. Cosas de lo inentendible, no lo entenderías.
Tres garras contra el vacío, cortando como corta una tijera la tela. De la bruma roja de los temores sale un ser esquelético, su cara es un pozo y su estatus la esencia misma de los miedos.
- ¿Qué estáis dispuestos a ofrecer para salir de aquí? - dice Demonessenza.
- Que te folle un pez espada tío, hemos superado todos tus círculos, déjanos salir - le increpa Saúl. - Tengo 16 putos años, no estoy para negociar con demoni...
Demonessenza mueve un dedo y a Saúl le desaparece la boca. Por la sorpresa se lleva las manos como si quisiera excavar en su piel pero sus dedos son de goma. - ¿Alguien quiere aportar algo más?
- ¿Qué te interesa? - dice Sandro tragando saliva.
- Eso sí es un buen negociante.
Cuando Demonessenza vuelve a alzar la mano el vacío toma forma, se sitúan en una roca que ha sido testigo del tiempo, dicen los mitos que aquí se evitó un conflicto entre la guerra y el mar.
- El Areópago - susurra Sandro.
- Culto y buen negociante, precavido, ahora entiendo que te rindieras - Sandro no encuentra emociones en su tono y eso le molesta.
Utimia está guardando silencio, como las tumbas, como la piedra. No obstante, sus emociones son totalmente legibles.
- Empecemos - dice el demonio.
- No hablaremos con Saúl así - interrumpe Utimia.
- Como sea - esta vez ni requiere de mover la mano para que Saúl recupere su boca y se trague las ganas de cagarse en los muertos de Demonessenza. - No he de andarme con palabras banales, sabéis que lo que más anhelo es que os quedéis aquí, las emociones que habéis demostrado y que habéis traído han sido experiencias que llevaba milenios sin degustar, le habéis dado a este ser arcaico diversión como nunca antes ha visto, pero el precio ha sido caro ya que solo queda un círculo funcional.
- Estás fuera del tiempo - arremete Saúl. - Te expulsó de sus dominios nada más nacer, que te impide regresar al pasado y repetir esas experiencias de nuevo.
- Pobre, pobre, pobre humano - dice su voz lúgubre haciendo eco en Grecia como los grilletes de Prometeo al ser encadenado. - limitado a sus tres dimensiones y su tiempo lineal, ¿Aún no es claro para ti que en este plano el tiempo no es más que una ilusión para los que no piensan en él? ¿Cómo he de decirte que no existe tal cosa como el pasado en estos dominios? No es de mi agrado pues cederos la libertad.
- Hagamos un trato - dice Sandro dando un paso al frente. - Lucharemos contra ti por nuestra libertad, si ganamos salimos, si ganas nos quedamos, ¿Luchas o te rindes?
- Ja ja - pausa - ja ja ja ja ja - es la risa más pausada y desquiciada que han oído. - ¿Crees que soy tonto muchacho? Si nos enfrentamos no aceptareis la derrota hasta morir, cuando os mate me quedaré sin diversión y vosotros sin salida, pero la muerte es mejor salida para vosotros que estar aquí - matiza esas palabras con un aire frío. - No tenéis nada que perder y yo lo pierdo todo, no hay trato.
- No lo perderás todo - dice Utimia dando un paso al frente. - Yo me ofrezco como garantía, si Sandro y Saúl te vencen nos dejarás salir a todos, pero si tú ganas me quedaré aquí sin resistirme.
- Utimia - Saúl la mira a los ojos, entiende sus emociones sin necesidad de palabras, eso es algo que solo las buenas amistades logran. - Gracias.
- Pues no hay más que agregar - Demonessenza rasga el espacio con la uña de su índice y suena como un tenedor frotándose en un plato. - Venid por mí cuando estéis listos - pasa a través del portal que él mismo ha creado.
Sandro, Saúl y Utimia vuelven a ser conscientes del mundo que los rodea, pero no sienten ni la más mínima pizca de miedo.
- No se cómo voy a apañarme - empieza a decir Saúl. - Pero voy a hacer que ese pozo sin fondo se trague los dientes.
- Utimia - Sandro le extiende una mano. - Quiero creer que ganaremos, pero si no es el caso, agradezco de todo corazón tu sacrificio.
- Debería ser yo quien dijera eso, no necesitáis hacer más para salvarme - pone una media sonrisa. - No vais a morir, quiero que me traigas sus putos huesos en una bolsa, los usaré para un guiso - suelta una carcajada. - Pero si morís en el intento dedicarme cuantos salmos podáis al llegar al cielo, y yo los bailaré aquí junto a Datguy.
- No estoy yo muy seguro de que vallamos a ir pa riba si esto sale mal - dice Saúl. - Pero tampoco tengo intención de averiguarlo.
- Recuerda Saúl - le dice Sandro. - En última instancia su poder viene del miedo a lo que nuestro subconsciente desconoce, hagamos de nuestra debilidad virtud.
- Más os vale ganar par de cojudos - matiza Utimia.
- Amén - dicen los dos... Y cruzan el portal.
Capítulo 15: ¡Ahora es personal!
Quiero que te lo imagines tal y como fue, una sala totalmente oscura, negra como una noche sin estrellas. Siempre te encontrarás a la misma distancia del centro y del horizonte por más que camines.
En el fondo verás miles de ojos, puntos de luz como linternas en la noche que forman figuras de lo que una vez fueron humanos encima de un estrado, clamando por algo que una mente limitada no comprenderá.
En el centro se alza Demonessenza sentado sobre una montaña de cráneos, todos varones, de sus cuencas vacías expulsan la niebla roja de los temores humanos.
No resuenan los pasos de Saúl ni los de Sandro, no se escucha el resonar de sus alas ni el crujir metálico de las botas. No, lo único que habrá en ese lugar es honor y muerte.
- A, sabía que vendríais - dice Demonessenza tomando uno de los cráneos del montón. - Habéis demostrado ser hombres de verdad, hay quien llamaría a esto el camino del héroe - coloca el cráneo que ha tomado en su cara vacía. - Todos estos cráneos son de utilería - habla moviendo la mandíbula y se escucha como el crujir de una espina de pescado - este en específico es de mis favoritos, una réplica de uno de los mayores referentes de vuestra patria... ¿Os suena el Greco?
Silencio como respuesta.
- Era un pintor - dice Saúl.
- Lo fue, puede que hubiera sido uno de los mejores, pero le pudo el ego, ¿Os sabéis la historia?
- Yo si - dice Sandro. - Le dijo a Miguel Ángel Buonarroti que tiraría la Capilla Sixtina y la dibujaría mejor, esa gran ofensa llegó a las manos, lo condenaron a galeras y le terminó gustando tanto el mar que se hizo conquistador.
- Exactamente - dice Demonessenza. - conquistó las Palmas de Santa Catalina en Norte América, que terminó siendo el territorio extra penínsular más importante de vuestro país antes de su independencia... ¿Cómo se siente?
- ¿El que? - dice Saúl.
- Que la persona más importante de vuestro país no sea de vuestro país.
- A mí me da bastante igual - dice Saúl.
- Lo mismo digo, Magallanes fue muy importante para España y era de Portugal - dice Sandro.
- Si, de hecho el primer campeón mundial de M M A español también era de Brasil.
- Si, la verdad para ser el demonio de la esencia ese comentario es muy superficial - dice Sandro.
Demonessenza se pone de pie, los cráneos debajo de él crujen como las hojas en otoño. Su piel se cae a tiras y se reubica hasta formar una túnica de tallados dorados, tapando su cabeza con una capucha.
Sandro ni siquiera ve venir la mano que lo toma de la cabeza y lo impulsa hacia atrás haciendo que se pierda en la oscuridad, cuando Saúl gira la cabeza para ver a su amigo apenas nota por el rabillo del ojo la mano gigante que le cae y por poco le aplasta. Saúl se queda fino como un palo entre el índice y el corazón, estos dedos se juntan y él en respuesta extiende ambos brazos a los laterales, frenando la fuerza con las manos, como si sostuviera los pilares de Hércules, pero sus brazos se parten hechos cristal.
Grita, grita como no ha gritado antes en su vida, pero de su boca no salen palabras.
Está de tras de él, Saúl gira dando una patada pero él sigue detrás, no importa cuanto lo intenta, no puede girarse. Esta luchando por mirar en una dirección inaccesible para él, sería como intentar subir hacia abajo.
Menuda estupidez retar al demonio en su propio terreno.
Las garras de Demonessenza el atraviesan las tibias y le obligan a caer de boca contra el suelo al no tener brazos con los que pararse, Demonessenza pisa con un pie su columna y con otro su cabeza.
Sandro lucha por hacer algo contra esa mano esquelética de porte huesudo que lo adentra cada vez más en la oscuridad mientras que un tribunal de almas lo mira. La mano lo somete a él pero él no puede tocar la mano, sus dedos pasan a través de ella, es como si intentara tocar el humo de un cigarrillo. La mano frena de repente y le arranca los ojos, no contento con eso los une con una cadena y se los restriega por la cara, esos ojos sin pupilas, totalmente amarillos, los ojos de Rubí.
Sandro se lleva las manos a la cara y también grita aunque no hay sonido, porque sus cuencas vacías se desangran y él lo está viendo pese a no tener ojos, de la misma manera que respira sin pulmones, no puede perderse ni el más mínimo de los detalles.
"¿Por qué?" Piensa de rodillas. "¿Por qué aún influye sobre mí si ya no tengo miedo? ¿Será que mi forma final no es suficiente? ¿Será que esta lucha para evitar ser parte de él está perdida?".
Repite eso, "esta lucha para evitar ser parte de él". Si esto fuera una caricatura ahora mismo a Sandro se le hubiera encendido una bombilla en la cabeza... Si ellos eran avatares conceptuales de su subconsciente caído y Demonessenza era la encarnación del subconsciente al que no prestamos atención, ¿Por qué no le había prestado atención a quien era él? ¿Por qué lo había dado por hecho en todo momento?
Sandro se sentía falso, él no era un adolescente albino con cara de modelo y alas de pegaso... Pero, ¿Quién era él? Valla pregunta filosófica más importante para un momento tan difícil.
Es difícil saber quién eres, es más sencillo saber cómo eres por lo que los demás directa o indirectamente dicen que eres... Que paradójico resulta que perder los ojos hiciera que Sandro lo viera todo más claro.
Él era Sandro Martínez Vizcaya, hijo de su madre y de su padre, fan de "mai litel pony", "Ligof leyen" y en menor medida la mitología griega... También era el cabronazo que le tenía miedo a un unicornio de alas cortadas y a los chamanes bolivianos roba almas, pero lo más importante es que era quien había subido por ocho círculos del infierno con un cuerpo falso, pero no sería quien diera todo por perdido sin presentar pelea... No otra vez.
Sandro atrapa al brazo esquelético del cúbito y el radio, los aplasta hasta no dejar de ellos ni la idea y toma sus ojos al vuelo. Ya había escuchado suficiente silencio, ahora le tocaba romper el sonido. Emprende el vuelo en una dirección que te juro que si se sabía.
Saúl por su parte sigue midiendo la temperatura del suelo con la cara.
- ¿Creés que eres el primero que me desafía? - con solo un movimiento del pulgar Demonessenza le rompe las 33 vértebras. - Ozymandias, Cesar, Napoleón y más nombres que ni siquiera comprenderías. Ingenuos que negaban el alma pero buscaban sus virtudes, todos ellos muertos y si aún los recuerdas es porque lo permito.
Saúl empieza a notar como su cuerpo se desvanece, ya no está tan seguro de ser quien es.
¡Zaska! Ostia terrible.
- ¡Que te peines! - le dice Sandro a Demonessenza metiéndole tal ostión en la cocorota que le deja la cabeza girando, momento en el cual apoya sus manos en el vacío mismo, contrae las piernas ahora transformadas en patas y le mete tal coz en la boca a Demonessenza que podría haberle mandado a Oriente sin camello.
Demonessenza no trastabilla más de tres pasos pero se aparta lo suficiente para estar fuera del rango en el que Sandro crea un escudo de cristal a partir de la mismísima irrealidad fragmentada.
- Ya es la segunda vez que te salvo el culo - dice Sandro, más Saúl no contesta. - ¿Saúl?
- No sirve - susurra entre dientes mientras sus piernas se desvanecen poco a poco. - No podemos con él, está infinitamente fuera de nuestro alcance.
- Puras gilipolleces - dice Sandro. - No me vengas ahora con eso, no tendremos el mismo monólogo que tuvimos con Twilight.
- No es Twilight, idiota - Saul se enfada pero no grita. - Es el creador de este sitio hasta nuestras transformaciones le pertenecen, Mat no pudo con eso y yo tampoco podré.
Una garra atraviesa el cristal de Sandro, se desplaza lenta pero imparable, como el cuchillo del villano cuando abre las puertas en las pelis de terror.
- ¿Quién eres? - Sandro se arrodilla a su lado con una pierna flexionada y le extiende una mano a un cuerpo sin brazos.
- No lo se - dice Saúl moribundo.
- Si, si lo sabes, porque si no lo supieras no pensarías en ello y entonces serías parte de él.
Otra garra se abre paso en el escudo, esta va más rápido, Sandro nota la preocupación de Demonessenza, pero también la suya. Debilitado o no, un demonio es un demonio igual que un gorila es un gorila sea alfa o no.
- Saúl, se que aún estás ahí, tienes que reconocer quién eres, ¿Te acuerdas de lo que dijo Utimia? Negar nuestro alma es lo único que nos hace humanos, ser humanos es lo único que nos distingue de él.
- Je je je je - se ríe Saúl. - ¿Desde cuándo te has vuelto tan filosófico?
- ¿Desde cuándo? - Sandro se ríe. - Desde que necesito agarrarme a este clavo ardiente para seguir viviendo... Saúl, sigues siendo tú, tarde o temprano empezarás a ver distintos los espejos, créeme, los niños y los borrachos nunca mienten y yo tengo 16 que es como el punto medio de ambos.
El escudo se parte con un agujero cortado en forma de X, así el craneo que ocupa el demonio de la esencia recibe la potencia de 4 nudillos en sus dientes que le empuja 5 por el hueco de la tráquea.
- Te dije que haría que se tragara los dientes - dice Saúl con una sonrisa mientras atrapa un colmillo al vuelo. - ¿Sabes que también dije Sandro? Que pelear saben pocos, pero apuñalar es algo que todos dominan.
Sandro alza la mano y por fuerza de su telequinesis Demonessenza se pierde en la oscuridad del horizonte.
- ¿Estás listo? - dice Saúl mientras aplasta el colmillo y forma la pseudo espada de diente arácnido que usó una vez.
- Ya ves que si - dice haciendo aparecer su cuchillo barra machete.
Demonessenza reduce la distancia entre él y Sandro a cero, clavando sus garras en la frente. A Sandro le duele, joder, vaya que si le duele, pero Sandro es su cabeza, su dolor y sus ganas de no rendirse.
Saúl le corta el brazo a Demonessenza y Sandro le mete un cabezazo transformando su cabeza en un cuerno que le atraviesa el lóbulo frontal y mientras se separan abre la boca de la cual sale una serpiente con ojos de mosca que se engancha al cuello de Demonessenza. Saúl alza la espada con sus dos manos por la empuñadura sobre su cabeza y en una parábolas siciliana descendente la punta pasa por las costillas, destroza las vértebras y se clava en el suelo. Luego Sandro se abalanza a sus piernas y tira hacia atrás partiendo el cuerpo y la túnica.
- ¡Suficiente! - grita Demonessenza transformando su cuerpo en una masa sin forma.
Demonessenza se transforma en un demonio de siete mil pies de alto. En un aplauso atrapa a Sandro y Saúl, al mismo tiempo que Saúl crea un escudo de ki que los protege. Demonessenza ríe trasformando dicho escudo en viento y lo aplasta.
- Yo puedo teletransportarme fiera - dice Sandro que aparece volando en el lado izquierdo de su mandíbula.
Saúl que va con él repotencia su puño hasta el maxilar y Sandro lo envuelve en fuego, la mandíbula esquelética se desencaja. Otro golpe que la congela y Sandro que con telequinesis la fragmenta le lanza los trozos de hielo afilados como proyectiles.
Demonessenza sabe que ese hielo es suave, pero Sandro y Saúl saben que no, que son tan afilados como cuchillas y hacen un daño del copón.
Entonces Demonessenza estalla y su explosión es negra y roja, eso es algo que Saúl y Sandro también saben, es peor aún porque ellos saben que cada vez que Vegito hacia esa explosión volvía más fuerte.
De la polvareda rojiza salen tres patas de araña que atraviesan a Saúl por cuello, costillas y pelvis, del nuevo torso de Demonessenza salen tres brazos, uno busca dar un puñetazo y Sandro lo para con su propio puño pero la mano demoníaca se vuelve de cera o de goma, o de la idea de cualquier material maleable y se apodera de Sandro hasta su codo fusionándose al mismo. Sandro hace aparecer su cuchillo en su mano opuesta y cuando dirige una estocada un nuevo brazo le para la muñeca y otro le golpea el codo con tal fuerza que le saca el hueso, lo que hace que suelte el cuchillo.
- Sucumbirá el más valiente a las llamas de la desesperación - dice Demonessenza que ahora tiene tres rostros, el central habla y los laterales escupen fuego hacia Saúl y Sandro, este fuego si que quema más de lo que es posible. - Ahora abandonar vuestra esperanza, a vuestra gente...
¡Crack! Cuchillazo en la frente.
La perforación de pelvis en el ataque con patas de araña ha sido demasiado baja y aunque las piernas no le funcionan a Saúl aún tenía control de su cola, atrapó el cuchillo de Sandro y atacó. Seguidamente con la agilidad de un pulpo cocinando sushi, la cola de Saúl se aferra al cuchillo, corta las patas de araña y los brazos por los codos.
- ¡Bobeda ardiente! - grita mientras un escudo de ki le envuelve junto a Sandro y el torrente energético arrastra a Demonessenza hasta el suelo como un pedrusco empujado por agua a presión.
Sandro se concentra y teletransporta la masa de Demonessenza que tenía en su brazo a cualquier otro lugar.
- No sabía que podías hacer eso - dice Saúl.
- Yo no sabía que no podía, solo que podía intentarlo.
Del cuerpo de Demonessenza surge niebla pero Sandro vuela hasta él y con un aleteo forma un tornado tan brutal y peligroso que para nombrarlo tendrías que usar mínimo el nombre de tres mujeres. Demonessenza lo parte desde dentro con un kame hame ha instantáneo que Sandro redirige y neutraliza de la misma manera que neutralizó el ataque de Twilight, después de todo tiene la idea de que la magia es energía igual que el ki y el puede absorber magia como lo hacía Tirek.
Saúl cae directamente sobre la rotula derecha de aquel amasijo incomprensible que se hacía llamar Demonessenza. Esquiva dos arañazos, y cuando va a dar un golpe al mentón la cara le cambia hasta ser un pozo de oscuridad, el golpe llega hasta un punto sin fin y Demonessenza con ocho pares de brazos arremete contra las costillas, vuelve estos brazos espadas de ki oscuro y cuando está dispuesto a despiezar a Saúl, Sandro se teletransporta por su espalda dando una doble patada a los homoplatos, Demonessenza gira la cabeza 180 grados y Sandro le mete la esfera de luz en todo el vacío de la cara... Entonces esa luz le resulta familiar a Saúl, si, es la luz de su amigo, pero también luz de esperanza como la de Mat. Repotenciado con fuerzas de flaqueza Saúl refleja la luz llevando las manos a la cara en un singular movimiento y Sandro crea constantes escudos de cristales irreales que lo reflejan.
Es un resplandor tan fuerte que dejaría ciego a un ciego, cosa efectiva contra alguien sin ojos como Demonessenza.
- Espalda contra espalda - grita Sandro.
- ¿Lo ves? - pregunta Saúl.
- Está a mi espalda - dice Sandro.
- También está en la mía - dice Saúl. - ¿Si te lanzo le das?
- Si, se perfectamente donde está.
Sandro extiende su brazo y Saúl lo toma como en el saludo romano. Demonessenza se acerca a ellos con la rabia de un toro, su forma incomprensible genera garras que rasgan el suelo, que alteran el escenario y que lo multiplican, pero sus hechizos no sirven y más que amenazante parece estar lanzando patadas de ahogado. Saúl gira sobre su propio eje y lanza a Sandro contodas sus fuerzas, este sabe perfectamente donde va y con una patada voladora que creé que es de karate, impacta directamente en el rostro deforme de Demonessenza y lo decapita.
Pero no es suficiente.
Demonessenza lo atrapa por la espalda, cambia la gravedad y ahora abajo es arriba, lo que está dentro está fuera y los daños se invierten. Demonessenza pisa la columna de Sandro partiendo la totalidad de la espina dorsal.
Saúl vuela para ayudar a su amigo, su rodilla busca la cabeza de Demonessenza pero este ni si quiera apunta solo estira el brazo y toma a Saúl del cuello, frenándole en plena acometida.
- Esta pelea ha durado suficiente - aprieta con tanta fuerza que está juntando la tráquea de Saúl con sus cervicales. - Vosotros no podéis contra mí, asimilar esa información de una vez - Saúl casi sin fuerzas deja caer su mano que instintivamente entra en uno de sus bolsillos. Los ojos de Sandro encuentran a Saúl y lo entienden. - ¿Cómo os sentís al respecto?
- ¡Azul! - Grita Saúl.
Las alas de Sandro se despliegan en vertical cortando los brazos de Demonessenza al mismo tiempo que Saúl saca un disquete de su bolsillo y lo incrusta en el pecho de Demonessenza. El dispositivo que Datguy les dio reacciona por automático y aquella teoría que decía que la no existencia solo se demuestra con lo que no sabemos cobra sentido de golpe porque sabemos que no sabemos que Demonessenza se verá afectado.
- ¡Noooo! - grita Demonessenza dando varios traspiés mientras nota todo su cuerpo detenerse. - Yo soy el primogénito de Nix, hermano de la diosa sin nombre y encarnación del subconsciente caído, un mugroso y un marica no pueden ganarme.
- Tío, que insultos más genéricos - dicen Sandro y Saúl al unísono, mientras Saúl recarga un kame hame ha y Sandro lo repotencia con los arcoiris de sus muñecas. - Que te folle un pez espada.
Ninguno grita cuando el ataque sale disparado, se lleva por delante a Demonessenza, su montaña de cráneos y su estrado. La nada se repliega en si misma y todo lo que es deja de ser excepto por quién sabe quién es. Así el subconsciente muerto murió, no pensarás en ello de todas maneras.
Saúl frota sus manos en vertical con pasadas rápidas como si se quitara el polvo. - Este ha sido el sábado más largo de mi vida, y solo son las ocho la mañana.
- Tío, en cuanto vuelva a mi casa voy a abrazar a mi padre y a mi madre - dice Sandro.
- Cuando vuelvan del trabajo los míos, yo haré lo mismo.
Saúl y Sandro salen por algún lugar y se encuentran con Utimia que no ha cambiado de pose desde que los esperaba, para ella no ha pasado tiempo desde que han entrado hasta que han salido.
- ¿Eso ha sido todo? ¿Ganamos? - pregunta ella con sus ojos relucientes por la emoción.
- Dice Demonessenza que ya podemos irnos a casa - Saúl tira al suelo un saco lleno de huesos.
- Vamos a avisar a Datguy primero, el también merece saberlo - dice Sandro que con un movimiento de sus dedos hace aparecer un portal.
Encontraron a Datguy cantando en una especie de teatro clásico para mejorar la acústica de un remix de Rock And Roll de la canción que ya conocían.
Que divertido les resultó encontrarlo, desde su punto de vista habían pasado siglos desde que no se veían, había desarrollado y mejorado la tecnología de su mundo, había terraformado todo el sistema solar y los viajes intergalácticos estaban a la orden del día. Aunque le informaron sobre la salida él estaba bien como estaba, después de crear el disco anti materia oscura estaban a pocos pasos de los viajes interdimensionales y eso era algo que no quería perderse.
Si, hubo una fiesta para celebrar la muerte de Demonessenza y muchas otras cosas que incluyen un guiso. Al final todo terminó en una plataforma de un andén con cúpula abierta a la luz de las estrellas bajo una grúa amarilla.
- Muy bien, supongo que este si es el adiós definitivo - dice Sandro.
- Vale, a la cuenta de tres voy a llorar - dice Saúl.
- No llores por favor - dice Utimia. - No me voy a morir, solo regresaré a casa, seguramente volveremos al punto del tiempo en el que nos fuimos - Utimia sonríe pero se nota que está conteniendo las lágrimas.
- Bien, es hora de regresar - Sandro extiende la mano izquierda y se forma un portal, también extiende la mano derecha para estrecharle los 5 a Utimia. - Nunca podremos agradecertelo lo suficiente.
- Si algún día os pasáis por Bolivia, buscarme - dice ella.
- No sabemos tu apellido ni donde vives - dice Saúl.
- ¡Ay! - suspira. - Yo tampoco me acuerdo de ello, los siglos aquí pasan factura, pero tengo la sensación de que volveremos a vernos.
- Y aún si no fuera el caso, siempre estaremos aquí - dice Sandro señalándose la cabeza. - Somos unos cojudos difíciles de olvidar.
Todos se ríen, se abrazan y se despiden, finalmente cruzan el que si por bien es, será el último portal que crucen en su vida.
Fin.
Epílogo 1.
- ¡Ostias! ¿Qué es esto? - dice Sandro cuando da un salto y se quita de los pies algo rojo y pegajoso que estaba pisando.
- Creo que ese era tu clon malvado - dice Saúl que ahora está en la puerta de su casa con un cedé en la mano.
- Espero que sea biodegradable.
- Si, la contaminación sería un delito imperdonable para Demonessenza, ¿He?
- Si, menudo payaso - matiza Sandro. - ¿Ese es su disco maldito?
- Lo que queda de él - dice Sandro analizándolo. - Supongo que ahora simplemente es un portal para ver a Datguy...
- No creo que eso sea muy útil.
Se quedan un rato mirando el disco.
- Mi madre tiene una trituradora de papel en el garaje, ¿Quieres ver qué pasa si metemos el disco ahí? - dice Saúl sonriendo, señalando tras su espalda con el pulgar.
- Sabes que si - dice Sandro sonriendo también.
Fue una tarde llena de destrucción y videojuegos para los dos amigos hasta que Sandro llegó a su casa, fue directamente a buscar a su padre que estaba en su habitación leyendo un periódico, en el titular de la sección de noticias internacionales ponía "Casi un año desde que Felicia María Camila de los Santos Cipriano, alías "Monika" fue encarcelada en Las Palmas de Santa Catalina. Sigue negándose a recibir entrevistas".
- Toc toc - dice Sandro. - ¿Puedo pasar, papá?
- Claro, adelante hijo - dice su padre con un ademán. - ¿Qué sucede?
- Papá, tú que estudias las diversas mitologías del mundo, ¿Te suena el término "kişisel cehennem"? - Sandro dice las palabras dubitativo, no está muy seguro de saber pronunciarlo.
- Pues hombre, así de buenas a primeras no, ¿De donde lo has sacado?
- Lo vi en un diccionario online, al parecer es una palabra en Turco que se traduce como "infierno personal" - Sandro está mintiendo, solo le preguntó a un traductor de sonidos de Internet por la posible traducción.
- Pues lo siento hijo, se que soy experto en las mitologías del Mediterráneo, incluso en sus misterios - dice con cierto aire de orgullo mientras mira la saga de tres libros que escribió hace 2 años sobre los cultos mistéricos de Marte. - Pero hasta a los más versados se les escapan detalles.
- Cachis - dice Sandro algo decepcionado.
- No te preocupes - dice su padre acercándose a él y poniéndole una mano en el hombro. - En esto de la investigación siempre hay espacio para alguien más, si sigues investigando tal vez puedas ser el primero en averiguarlo.
- Tienes razón papá, gracias - Sandro sale de la habitación de su padre luego de darle un abrazo, sale feliz y en busca de nuevas metas.
Epílogo 2.
En ese vacío innombrable, fuera de los márgenes marcados por el espacio y el tiempo, la diosa de nombre maldito crea una posibilidad en la palma de su mano. Es una posibilidad pequeña, de apenas cien trillones de años luz.
Dentro de esta posibilidad crea una habitación calida, donde una mujer de 19 años está encadenada en cruz por grilletes clavados a la pared. Está totalmente desnuda y desnutrida, su pelo marrón y enmarañado le tapa los ojos.
La diosa sonríe y sube un poco más la temperatura en esa sala mientras clava una de sus uñas en la frente de la mujer, va a sacarle la piel a tiras y se quiere asegurar de que ella sufra todo el proceso y no simplemente se muera de frío cuando su piel no la proteja de la temperatura exterior.
Aún con un hilo de sangre recorriendo su rostro, la mujer alza el cuello para mirar a los ojos a la diosa sin nombre y se ríe de ella.
- ¿None? ¿De todos los nombres a elegir te quedaste con ese? Ya entiendo porque el resto se olvidaron - su garganta está seca y su voz rota, pero aún así le sobran agallas para reírse en su cara.
None aplasta esa posibilidad con los dedos retraídos hacia la palma. Siempre es igual con esa persona, por más posibilidades que crea en ninguna de ellas sufre y eso la molesta.
- Su hermano ha muerto - le dijo el ángel.
- Tarde o temprano pasaría, ¿Quien reclamó su poder? - dijo ella.
- Nadie, lo destruyeron todo, solo dejaron un círculo como testigo - dijo el ángel.
- Se lo merecía, nunca fue consciente de sus limitantes, por eso me alejé de él - dijo ella.
"Quien permite el caos para su disfrute, tiene primero caos y después muerte".
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