Pelean por besarte.
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Capítulo 1: Yo y Skygea, Skygea y yo.
Había ido a ese ciber-cafe solo a relajarme un poco, mi nombre es Shiraishi Declan, y soy un estudiante de segundo año en la universidad. También soy consciente de que mi nivel otaku está por encima de la media, mis padres saben esto sobre mí, y se rindieron conmigo, así que desde que me independicé, yo solito llevo mis cuentas, ha pasado un año desde que no los veo, y no tengo intenciones de que eso cambie.
Ahora estaba sentado en un sofá muy acolchado, tenía un forro perfecto y cómodo para mí, y las paredes insonorizadas eran la mejor parte, no tendría que preocuparme por el ruido mientras jugaba. Encendí el móvil, lo coloqué en horizontal, y puse mis pies sobre la mesa, lo único que había encima era mi taza de café negro y una bolsa de patatas.
Amo este sitio, he intentado probar otros para relajarme, como el karaoke ese donde se cuenta que hace dos meses trabajaba allí una chica que corría más rápido que los coches, pero simplemente no hay comparación. Acá puedo rentar el lugar más tiempo y más barato, eso es especialmente agradable cuando solo quiero echar unas partidas de mi juego favorito; "Destinos de Skygea".
Este juego es una novela visual, del estilo de Epic Seven, pero con más romance. En él encarnas el papel de un hombre con superpoderes, capaz de controlar el metal y sus variantes, que debe luchar contra un ejército de súcubos acompañado de 5 mujeres, todas de distinta nacionalidad, poderes y personalidad.
Las chicas no se presentan en el juego por su nombre real, todas tienen un seudónimo, y el nombre real te lo revelan cuando empiezas a salir con ellas formalmente. Ellas son; Terapia de Choque (chilena), Área (española), Pedra Durável (brasileña), Labios Partidos (peruana), y finalmente, Pacto de Sangre (argentina).
Es un juego bastante entretenido, cuenta con 6 finales, uno por cada chica, y el final de broma. Pero la versión normal vale 1 con 5 dolares, solo te permite sacar 3 de estos finales, el malo, la ruta de Labios y el de broma. La versión de pago cuesta 3 dólares, y trae contenido extra como diálogos y más imágenes, así como te da las opciones en tus acciones para sacar las rutas que faltan.
¿Cómo qué final malo? Si, el final de Pacto de Sangre siempre está disponible, y es considerado por muchos el final malo, pero quizá haya que explicar el contexto.
"Destinos de Skygea" transcurre en un mundo donde la URSS detonó la bomba del Zarr en la isla Kunashir, que en ese momento había quedado deshabitada. Desgraciadamente, esa acción despertó un mal primogénito, una colonia de súcubos, liderados por Konna Yoru, "La mujer demonio de las 26 cadenas".
Entonces se desató una guerra contra estos demonios y para el año 3114 la superficie del planeta se ha transformado en un cementerio radioactivo, la gente vive en grandes máquinas voladoras en el cielo, todas preparadas para la guerra, y solo reposan en grandes montañas, consideradas las islas de embarque, para repostar. Pero es peligroso estar allí, pues las colonias de súcubos son más fuertes en el terreno tóxico de la tierra, y de vez en cuando aparecen en enjambres para atacar.
Konna Yoru también es inmortal, así que sigue haciendo de las suyas con un dominio casi absoluto del mundo, pues solo queda un pequeño porcentaje de humanos que pueda hacerla frente, todos los grupos de resistencia anteriores a los nuestros han sido sometidos, asesinados, o capturados en un lugar al cual se considera prácticamente imposible acceder.
Afortunadamente los humanos que quedan son pelotones de super soldados con diferentes poderes, todos organizados en clases según su orden destructivo y bando, pues acá la guerra fría jamás acabó, y los estadounidenses se hicieron con el control de toda América, Europa, parte de Oceanía, Korea, y Japón. El resto de terreno estaba en manos soviéticas. Ahora mismo las dos fracciones surcan los cielos, y aunque no se atacan, tampoco se ayudan.
Nuestra historia como personaje principal comienza con nuestro MC sin nombre uniéndose al ejército, sin embargo, por su pobre rendimiento es llevado a la división más baja; "Las fieras del ritmo", que se encuentra formado en un 99 coma 99% por mujeres que luchan, ya que sus capacidades físicas no son iguales a las de los hombres.
Esto es un signo de deshonra tal que el protagonista empieza un voto de silencio, lo cual es solo una excusa narrativa para que no hable, lo hacen como un protagonista vacío para que tú mismo te insertes en ese espacio faltante, y la verdad, lo hacen muy bien.
Entonces estás tú entrenando tan tranquilo, y de pronto te enteras que un enjambre de súcubos a terminado con una de las legiones superiores mientras repostaban, se ha perdido todo contacto, y ahora tú y el grupo de 5 mujeres que ya presenté, tenéis que manejar la nave y poner rumbo a la zona donde ocurrió para recuperar todo el armamento perdido, y a ser posible, datos que den una solución. En el camino enfrentarás súcubos, conocerás mejor a las chicas, y vivirás situaciones del día a día que terminarán con una de ellas enamorándose de ti.
En el juego te haces llamar “Amo Magnético”, pues tienes la capacidad de manipular el metal, tipo, lanzarlo con telequinesis, a traerlo hacia ti, y cambiarle un poco la forma. Tu arma principal es una caja de clavos, y también cuentas con una nudillera que potencias con tus empujes. Dicho así parece que la novela esté llena de combates emocionantes, pero no tanto, hablamos de una novela visual donde todo es un power point con 6 o 7 ilustraciones más detalladas de las acciones. Aunque al menos las descripciones de los movimientos de pelea están bien llevadas.
El juego no ha tenido mucho éxito, pero sí el suficiente para salir a flote, tienen un DLC donde se agrega una nueva chica, Ivana (rusa), y hasta tuvo una colaboración con “Mankitsu Happening: Star Trek Edition”.
Pero si quieres probarlo completo, si o si, necesitas comprar el original. Tiene métodos anti-piratería muy efectivos, y con un fandom tan pequeño, casi nadie tiene interés en que les atrapen y demanden por ahorrarse 3 dólares. Además, el estudio encargado de su creación es internacional, con representantes de Argentina, Perú y España, por lo que si intentas buscarlo en otro idioma, también están preparados para detectarlo, o al menos eso creen ellos.
No es algo de lo que me sienta orgulloso, pero soy bastante propenso a quedar misio, así que tengo mis mañas para descargar juegos completos de manera gratuita. Este en concreto tardé 2 días en encontrarlo, y solo estaba en español parcheado, por suerte para mí, mi madre hablaba español como primera lengua materna, y se lidiar con el idioma. Lo notarías si vieras mi cara, grito a kilómetros mi mestizaje, parezco un extra de una película de Hiroyuki Sanada rodada en Lima, Perú.
Habrá quien a partir de esto deduzca que na más por eso soy tan solitario, y habrá quien piense que me han molestado tanto con mi origen étnico que por eso prefiero aislarme, pero en realidad no, aunque si tuve problemas y hasta aprendí a boxear para lidiar con ellos, a partir de los 15 fui yo quien voluntariamente decidió que solo interactuaría con el mundo lo justo y necesario.
Volviendo al juego que descargué, también era la versión light, nada de escenas +18, lo cual me parece un poco ridículo, porque solo hay una de cada chica antes de la última misión, ya sabes, para reforzar la amistad por si uno muere. Es en esta escena también donde rompes tu voto de silencio para confesarle tu amor.
Para el caso, me estafaron, la versión que descargué solo tenía las dos rutas de la versión normal, aunque si te permitía los diálogos de otras rutas, no pude completar la ruta de Terapia de Choque y el juego se encaminó a la de Labios Partidos, que es la que sacas por defecto.
Ahora mismo estoy en la antepenúltima escena, después de nuestro apasionado encuentro con Labios y que nos revelara que su verdadero nombre es Reze, descubrimos que nos a dejado una nota antes de marchar, en ella explica que se niega a ir a la base de la Isla de embarque, porque solo era una espía rusa y no estaba obligada a luchar de nuestro lado, se despedía implorando nuestro perdón y esperando volver a encontrarnos cuando la guerra termine y tengamos vidas normales.
Para un espectador promedio esta revelación le puede tomar por sorpresa, pero para mí era evidente. Verán, Labios tiene varias habilidades, la que más usa es la de generar explosiones de 5 megajulios de potencia, pero también puede detectar las intenciones de una persona gracias a su brazalete, así se asegura de que no hay espías ni súcubos cerca, pues estás últimas pueden tomar forma de humana promedio para camuflarse entre nuestras filas. El brazalete funciona casi igual que una lámpara mágica, lo lleva en lo alto de un brazo, lo frota, se ilumina verde si tus intenciones son sinceras, y rojo si tu intención es engañar. Para ser justos, funciona un poco como la trama requiere. Lo que le delata a ella es, qué casualidad, que la portadora del brazalete es la única que no puede detectar sus propias intenciones.
En fin, en la misión final ocurre una emboscada, y aunque el equipo gana, la única que queda con fuerzas es Pacto de Sangre, y nos revela que siempre ha sido una súcubo, entrenada por años para imitar las emociones humanas tan bien que el brazalete de Labios Partidos ni siquiera pudo detectar sus intenciones.
También hay varios indicios de su traición antes de que pase, por ejemplo, al principio del juego ella es la única que empieza aceptando que es buen plan que vayamos los 6 solos a la base, es la única que llama “Reina de las sombras y la maldad” a Konna Yoru cuando se refiere a ella (el resto la llama “perra del demonio”), además su arma es una cadena, ¿Les recuerdo quién tiene el título de “la mujer demonio de las 26 cadenas”?.
Todo nos lleva a dos opciones la última vez que hablamos con ella, rendirnos y servirla como un perro, o resistirnos. Dependiendo de la ruta, una de las chicas despierta y nos ayuda a matarla, para luego ir juntos a matar a Konna. El juego es bueno con las descripciones, pero en esta parte es flojo, solo dice que lograron ganar y salta directamente a la escena del epílogo donde eres feliz con la chica. La verdad, si se nota un poco en esta parte que los guionistas pensaron; "esta novela es de romance, no de acción", y no tomaron en cuenta la importancia de una pelea épica para un buen cierre. Si escogemos rendirnos, salta la cinemática del final malo, donde Amo Magnético se transforma en un subordinado de Pacto de Sangre.
¡Toc, toc, toc!
Alguien llama a la puerta de mi sala y levanto la cabeza de golpe, no entiendo que pasa, renté ese lugar para mí solo por varias horas y no he hecho nada por lo cual merezca que me llamen la atención.
- ¿Hola? - pregunté.
- Bueno, amigo, ¿Te puedo molestar un momento con una pregunta de mantenimiento? - me preguntaron del otro lado de la puerta.
- ¿Si?
- ¿De casualidad no tendrás algún problema con el internet, o los dispositivos?
- No.
- Andamos habladores, ¿O no? - el de mantenimiento me estaba regañando sin ni una razón aparente. - Que bueno, no importa, algunos clientes se han estado quejando de que les falla el “waifai”, la cobertura, y demás cosas. A nada que veas que hay problemas, incluso síntomas de malestar, ve a recepción y se te atenderá.
Escucho sus pasos irse por el pasillo, tiene que pisar fuerte el de mantenimiento para que el ruido pase a esta sala insonorizada. Pero no le doy importancia, soy demasiado introvertido como para ir a quejarme de la cobertura, a nada que tenga problemas grandes me voy.
Era la primera vez que algo así me pasaba, y ya para lo que quedaba, iba a disfrutar el final de la historia tranquilo, aunque solo fuera la ruta predeterminada de Reze. Mi móvil parpadeó solo unos segundos, se apagó y en el fondo negro me pareció ver unos ojos turquesa que me devolvían la mirada. Pestañeo y ya no hay nada, serán solo imaginaciones y mal funcionamiento de la cobertura como me habían dicho.
***
Fueron seis minutos de diálogo, al fin llego a la escena, las tres chicas que me acompañan agotadas e inconscientes, Pacto de Sangre poniéndome un collar con una placa numerada, una pared se revienta, Reze viene a rescatarme porque su amor hacia mí es más grande que su deber con los rusos, panel con tres opciones. . .
¿Tres opciones? Pero si deberían ser solo 2. Leo detenidamente, está la opción de escoger a Pacto, la de escoger a Labios y una nueva; “solucionarlo yo mismo”.
“Tal vez sea una modificación añadida por los tipos que piratearon el juego”, pienso. Es lógico, después de todo también pusieron un par de escenas extra, sin pensarlo mucho hago click en la tercera opción, mi cabeza empieza a dar vueltas hasta que me quedo jato.
Capítulo 2: El dolor duele.
Desperté sobresaltado, sin gritar, pero mirando hacia todos lados sin saber dónde estaba. Fui a tientas por una oscuridad a la que me costó acostumbrarme, y finalmente pude dar la luz de un interruptor que estaba muy en la esquina. El cuarto se iluminó y yo no podía terminar de creer donde estaba.
- Mano, ¿Esta huevada qué es? - susurré solo para escucharme.
Las paredes eran raras, una aleación que no conocía, se sentía como estar dentro de un tanque del tamaño de un salón. Había una única cama, blanca, desentonaba con todo el brillo azul oscuro que relucía por el único foco prendido. Pero yo reconocía el lugar, es el que salía de fondo mientras los personajes principales estaban en pantalla y debajo su cuadro de texto.
- Estoy dentro del puto juego - volví a susurrarme.
Me miré las manos y vi los guantes tácticos, el chaleco antibalas en mi pecho, y la ropa pseudo futurista mitad ninja mitad señor de la noche. También se había ido mi color noche, y mi piel era más caucásica, como si fuera de Inglaterra o de por ahí. Sabía perfectamente quién era, pero mis dudas concluyeron cuando me toqué un bolsillo, y noté una caja de clavos con dos nudilleras.
- No puede ser - empecé a pellizcarme para asegurarme de que no estaba soñando. - me he transformado en él, soy Amo Magnético.
Quise probar que mi teoría era cierta, me concentro y pienso en la caja de clavos que tengo en el bolsillo, sin hacer ningún otro movimiento solo pienso en los clavos. Entonces lo empiezo a mover, con los ojos cerrados y apretados siento como una fuerza invisible lo empuja hasta la altura de mis ojos, y cuando los abro veo esa pieza de metal sostenida frente a mí sin que nadie la toque.
- Ta mare, funciona perfectamente - me dije. - ¿Esto quería decir el juego con la opción de solucionarlo yo mismo?
Me llevé de inmediato las dos manos a la boca, se supone que mi personaje tiene un voto de silencio, si empiezo a hablar, o si las chicas me escuchan hablar, podrían pensar o sospechar algo. Así que en lugar de entrar en una crisis existencial por haber sido arrancado de un mundo y llevado a otro, lo mejor que puedo hacer es averiguar en qué parte de la historia estoy. Recuerdo que había un calendario en el comedor, iré allá.
***
Las puertas son automáticas, se abren en cuanto me detectan sin hacer ni un poco de ruido y entonces puedo escuchar la conversación entre tres chicas. Solo con verlas de lejos, y prácticamente de espaldas, puedo reconocerlas a la perfección.
Área, pelo avellana, sonrisa escasa y ojos de verde olivo. Su traje está inspirado en el traje de Fernando Alonso, piloto de F1 en la vida real, y es una prenda ajustada de cuerpo completo con los colores de la bandera de Castilla. Habilidad especial, manipulación del aire en un área de un metro cuadrado o menor.
Terapia de Choque, pelo largo hasta la mitad de la espalda, de un intenso rojo, como la última franja de la bandera de su país, sus ojos son azules como el cielo y su figura robusta, quizás sea quien tiene más musculatura de las cinco. Su habilidad es fácil de notar en su armadura de placas sin casco, de sus brazos sobresalen varios tubos que entran y salen hasta formar ramificaciones como venas en unas puas de sus nudillos, los mismos perforan materiales más duros que el titanio e inyectan un tipo de sangre diferente al de su víctima.
Finalmente, alta, bronceada, y de cabellos oscuros, Pedra Durável, que va con una simple camiseta amarilla y unos short azules, no se pone su traje de pelea en la base. Habilidad, un manejo del capoeira que da miedo, y una protección invisible que inyecta veneno de Lachesis muta (una serpiente del amazonas).
- Ya, por la chucha, ni que fueran tan buenas, yo sola las meo a las dos - dice Terapia de brazos cruzados en su silla.
- No te flipes, ¿Va? - le contesta Área. - Aceptamos que puedes ganarnos, pero esas dos te humillan en habilidad y poder bruto, ¿Acaso no viste como Pacto partió una encina con su cadena?
- Eso no le sirve un choto si le meto el tipo de sangre que no és en su organismo.
- Parece que no entiendes - interviene ahora Pedra. - Ella tiene unos reflejos muy agudos, te partirá en dos en cuanto te tenga al alcance.
- Está bueno, pos weona, vamos a suponer que somos igual de rápidas y que empezamos luchando a un metro, entonces gano, mi puño golpea antes de que saque su cadena.
- Te estas rayando, solo cambias el escenario a tu favor - Área tornó los ojos de la forma más explícita que he visto. - Ponla a ella en silla de ruedas y a ti con 7 arcabuces, no te jode.
Mientras seguían su fuerte discusión, ahora acerca de cómo evitarían las explosiones de Labios, yo camino por la zona sin hacer ruido, hasta llegar al calendario, 4 de enero... O no, estamos solo a dos días de llegar a la misión final, y peor aún, en el lore del juego, hoy luchamos contra una oleada de súcubos y es tras sobrevivir a ella que tengo mi encuentro íntimo con, en este caso, Labios Partidos. Se me pone la cara roja de solo pensarlo.
- ¡Una vez la salvé de tres súcubos porque su explosión falló, de tres weona, de tres! - el debate sigue a mi espalda, es Terapia quien está gritando. - Una sola ya le sacaba la chucha, y ahí llegué yo con mis nudillos y la salvé.
- Venga mujer, una golondrina sola no hace verano...
No puedo escuchar más, unas manos me aprietan los hombros, y de una acometida girando me pongo contra la pared buscando espacio entre yo y lo que ha hecho contacto.
- Ataque sorpresa, veneno inyectado, estarías muerto.
Calmando mi respiración y tratando de mantener una cara seria, miro a Pedra que es quien acaba de "atacarme". ¿Por qué lo ha hecho? Dice que es para que esté alerta, pero según me he informado, hace esto para que rompa mi voto de silencio con un grito o algo similar.
Es momento de decir que en el juego, la mayoría del tiempo, no sabemos cómo se siente el protagonista, pues la narración es en segunda persona, y son las chicas quiénes dan la información y descripciones.
Por lo que se, a Pedra no le gusta mi actitud, de hecho, tengo entendido que es la ruta más difícil, y es muy fácil cometer un error que te mande a la de Labios de una. Esta actitud difícil se debe a mi posición, para ella es una deshonra que las acompañe, pues parece ser que hasta el más débil de los hombres puede hacerse un lugar entre las más fuertes de las mujeres. Si a este dato le sumamos que siempre ha vivido a la sombra de sus 5 hermanos, se comprende su resentimiento hacia el género masculino.
En lo que a mi persona refiere, no he gritado porque no he encontrado aliento en mi interior, soy de los que se calla cuando las cosas van mal. Aunque para decir la verdad, también me quedo callado por el contacto femenino, mi última interacción con una fémina fue hace dos meses, a la entrada de un maid café mientras tomaba una promoción que me daban. Jamás fui, me consumiría la vergüenza.
- Anda, pero si es el señorito amargado con la vida, ¿Hoy si te apetece comer con nosotras? - tanto Área como Terapia se acercan, estoy rodeado.
- No le fuerces, sabes que el perkin este no habla - repuso Terapia.
Les echo una mirada de desden a todas, tengo que permanecer dentro del personaje y no levantar sospechas. Veamos, en la ruta estándar del juego nunca comes con todas ellas juntas, solo comes con aquella con la que haces la ruta después de entrenar, así que en este caso solo tengo que ignorarlas e ir donde está la sala de entrenamiento.
- ¿Con qué lo cachasteis? - pregunta Terapia a Pedra.
- Andaba mirando el calendario.
- ¿Pa qué?
- Eu parsero - me llama Pedra mientras disimuladamente miraba el mapa de las instalaciones. - ¿Andas teniendo miedo porque en como dos días llegamos a la base donde todos los hombres más capaces que tú murieron?
Lo ignoro, no caeré en provocaciones tontas, paso bordeando a la española y me marcho por la puerta sin dar explicaciones.
- Todos iguales - es lo último que escucho, viene de la voz de Área.
Con un repaso rápido recuerdo que ella viene de que su novio le pusiera unos cuernos más grandes que los de su animal patriótico, en su ruta, tengo entendido, que le ayudas a recuperar la confianza, aunque poco más hay de ella que me interese.
***
Los pasillos de este lugar son increíbles, y más ahora que volamos sobre las nubes más altas sin tener que preocuparnos por la falta de aire. Así es como me imagino la estación espacial por dentro, aunque con grises más claros.
Me asomo al cristal de una ventana, ver las nubes pasar tan rápido es impresionante, debemos ir a 1000 kilómetros por hora como mínimo. Lo más cercano que he estado a una experiencia así, fue cuando soñé que montaba en aladelta con un perro mágico llamado Borris mientras huía de un T-Mil que hacía movimientos de Matrix.
***
Abro la puerta del gym interior, una sala de entrenamiento que hay que abandonar cada 8 horas para que se ventile automáticamente con procesos de despresurización, que se yo.
Resuenan las cadenas de un costal cuando recibe una patada, mi poder se activa solo, y mi mente se conecta con el metal en movimiento, me alerta. Miro en la dirección del sonido, tras un estante de mancuernas y máquinas de press-banca, se encuentra una mujer de rasgos finos, bronceada en un tono muy suave (como la tierra de los Andes), y cabello morado de un estilo mixie pero de flequillo pronunciado, parecía una peruana sacada de Tekken con una gargantilla negra. Sus ojos verdes como el árbol de la quina se fijaron en mí, y no negaré que temblé un poco al verla en la vida real, o bueno, esta vida que parecía real.
Ella es Labios Partidos, habilidad especial, el rastreo y las detonaciones, explosiones de hasta 5 megajulios de potencia.
Mi corazón acelera su pulso, no soy yo, es mi personaje, no puedo controlar sus emociones, está muy enamorado. Aún así, mantengo mi cara inexpresiva y avanzo hacia la zona de los sacos para que nos encontremos.
- Tú, genuinamente pensé que ya no llegabas a entrenar - dice nada más verme.
Tengo que morderme la lengua, tengo el impulso de contestarle, y creo que eso tampoco es mío.
- ¿Algún día tú y yo tendremos una conversación normal? - su sonrisa es delgada y linda, carajo, verdaderamente es una chica de ensueño, y su voz es muy relajante y agradable. - Ya sabes, hablaremos de que tal nos ha ido el día, el trabajo, o de cuántos niños planeamos tener.
Tengo que girarme en ese mismo momento y focalizarme en un costal, como escuche más voy a sonrojarme. A ver si aún recuerdo como se hacía, una pierna delante, manos altas, giro de caderas y ¡Paf! Saco volando el saco de 40 kilos como si no pesara. Fue un gancho normalito pero eficaz.
Mi cuerpo entero se estremece al notar primero unas uñas, y luego dos manos masajeando mi espalda. Si, Labios se asoma sobre mis hombros y susurra. - ¿Solo 35 kilos? ¿Hoy estás tenso y no te apetece entrenar enserio?
Niego con la cabeza.
- No hace falta que te hagas el fuerte, todos se hacen los fuertes por acá, pero en el fondo todos tenemos miedo - Doy un suspiro que es más un bufido, es lo que recuerdo que mi personaje hacía. - Si, eso incluye a Pacto de Sangre, aunque crea que haciéndose la dura no lo demuestra.
Paso al siguiente, 70 kilos.
- No, no, no - Labios me empuja con algo de brusquedad que debería haber resistido mejor, y me pone frente al saco con el que entrenaba ella. - Si quieres convencerme de que estás bien, quiero verte entrenar con el de 120.
Lo haré, pie firme, cuerpo con inclinación, rotación de abajo a riba, y con la derecha saco un crochet y ¡Pum!
- ¡Pero qué demonios haces!
La piña me ha salido mal, no noto los dedos y mi muñeca duele si la giro, el saco lo he movido tres centímetros con suerte.
- Lo sabía, sorprendentemente sigues en tu papel de tipo duro - Labios me regaña mientras empuja de mi hasta una camilla de press-banca y me sienta. - ¿Cómo se te ocurre golpear el saco sin tu impulso metálico?
O, si, mi impulso metálico, ese poder con el que refuerzo las nudilleras de mis puños y golpeo con más potencia que 20 hombres.
Labios me miró la mano, dio giro suaves mirando la palma y el reverso, me hacia cosquillas mientras tocaba y me estaba olvidando del dolor hasta que dijo. - Esto no se va a curar con miradas y besitos, vamos a tener que llamarla. - Por su tono, puedo suponer que se refiere a Pacto. Estas dos se cargaban una rivalidad grande desde el principio de la ruta. - Ella es quien siempre te cura y seguramente la quieras más que a mí, ¿Eso te parece bien?
No respondo, incluso si dijera algo como; "Pacto es solo humilde y buena compañera, puede regeberar a otros pero no a ella misma", no ayudaría.
- Pucha - suspira. - Estoy siendo injusta, lo sé, somos compañeros, deberíamos ayudarnos y reconocer nuestros límites, no desconfiar - toma mi mano y le da un beso, sus labios suenan mucho, parece como si se pusiera a chupar un limon o algo asi.
Me pongo de pie, sobretodo porque no puedo dejar de imaginarla chupando limón, y no quiero reírme en su cara. Ella solo mira como me pongo la nudillera, me centro, y de un pequeño salto cortando distancia, le doy una trompada al saco con toda la fuerza de mi impulso metálico, que deja al costal oscilando.
- Eso no hará que no me preocupe - me dice Labios. - Hazte el fuerte cuanto quieras, pero no pretendas que me crea que no tienes miedo, en dos días llegaremos a esa base y luego no sabemos que pasará, todas se lo toman como un trabajo rutinario, pero vamos de cabeza a un nido de demonios, lo extraño es que no hayan atacado aún.
El costal resuena, un impacto metálico con más fuerza que antes. Sus palabras me recuerdan que habrá un ataque de súcubos pronto, este mismo día, más vale que me concentre en manejar estos poderes.
- ¿Te parece bien toda esta situación? ¿No romperás tu voto de silencio ni por la mujer a la que besaste?
La miro por encima del hombro, aunque mi cara no representa nada, noto como regurgitan los nervios en mi interior. Pero giro, cierro el puño de la mano herida, y como si fuera un movimiento que he hecho toda mi vida, le pego con otro impulso metálico al costal, no solo se parte la cadena de acero que lo levanta, también lo parto al medio, y la arena no se desparrama porque una explosión se genera de abajo arriba, quemando tierra y grano para solo dejar ceniza que se irá cuando la sala se ventile.
Mis oídos no están pitando, pero si que miro con desconcierto a Labios, mientras ella frunce la frente y trata con todo lo que tiene de no cerrar los párpados también, está muy enojada. - Por favor, dime algo, dame esperanza o quítamela, pero di algo.
Es suficiente, no importa lo silencioso que sea Amo Magnético, yo no soy él. Voy a explicarle, de alguna manera que improvisaré mientras hablo, lo mucho que la amo (ahora incluso más por conocerla en persona), y como debemos prepararnos para el ataque de una oleada enemiga.
Justo intento hablar, pero mis labios no se separan, simplemente no hay forma, es como tratar de luchar contra la gravedad saltando en un mundo donde todo está pegado al suelo. Ella me ve, niega para si misma antes de decirme; - No soy quien para juzgar tus decisiones, lo lamento, iré a buscar a pacto para que te cure esa mano, pero nada de ponerte el collar, ese requisito solo se lo inventó para jodernos, la vi curarse sin usarlo.
Quizás la fantasía de empoderamiento más grande de estos juegos; todas mis acciones están justificadas, y las mujeres tienen que reconocer que se equivocan porque yo, protagonista cliché sin nombre versión 9000, soy rudo y perfecto. Así me quedo practicando golpes con un costal de 200 kilos cuando Labios se va, aprovecho para practicar lanzando clavos y hasta las barras de las pesas, tras solo una hora ya lo domino todo.
***
Labios no ha venido, estoy sudando y cansado, tomaré una ducha en los vestuarios antes de ir a tomar una posición que me sirva cuando las súcubos lleguen. Trato de recordarlo, pero el juego nunca te dice porque lugar atacan, solo que entraron por una ventana en una oleada de 30 y que la pelea es en el comedor.
Ya me he preparado, mi pelo está limpio, y me seco solo disponiendo de dos toallas, una para taparme la cintura baja y otra para frotarme el pelo de la cabeza. Me encuentro pensando en porque no he podido hablar con Labios y decirle la verdad, se suponía que esta opción me dejaba resolver las cosas por mi mismo, ¿Qué sentido tiene que no pueda usar más que el conocimiento que el guión me permite?
¡Zas!
Recibo una nalgada, y de inmediato tiro todos los metales en la dirección de la que vino el golpe. Pero, ducha, clavos y bisagras, son interceptados y rotos por la fuerza de una cadena mágica que solo quien yo sé podría controlar con tanta maestría disponiendo de una mano.
Metro setenta y tres, ojos de gata ambarinos, y un cabello rojo que mancha su camiseta de uniforme con corbata. ¿Quién va a ser si no es Pacto de Sangre?
- Pará, no hace falta ser tan agresivo - su sonrisa se hace predominante en su rostro. - Solo vi un buen producto y quise sacarle provecho a la oferta.
Giro la cara y me masajeo un poco la nalga, ta mare, eso va a dejar marca. Ella no pierde en ningún momento la sonrisa, se sienta en uno de los salientes de las duchas y da dos palmadas en sus piernas. - Se un buen chico y ven acá.
Creo que la cagué, no recuerdo nada de esta escena en el juego, ¿Aparecerá en la ruta de Pacto?
- No te hagas el canchero, Labios ya me contó que te rompiste la mano por eso - vuelve a golpearse los muslos, quiere que me siente en ellos como si fuera un niño en el regazo de su madre, hay una imagen de eso en el juego. - Está bien, vos me atrapaste, esperé hasta que terminaras de ducharte para entrar, las mujeres también tienen su lado pervertido, ¿Sabés? Igual no te hagas el difícil, si no te curo eso, no podrás estar preparado por si nos atacan,y un ataque puede caer en cualquier momento, como ahora mismo, o dentro de cinco minutos, o de diez, o de veinte…
Iba a seguir contando si no me tragaba mi orgullo y simplemente hacía lo que quería.
Me toma la mano y aprieta con fuerza, por poco se me salen los ojos de tanto dolor, y viéndola claramente excitada lo único que me dice es; “si duele es porque está sanando”, antes de acariciarme el pelo como a un perro y luego pellizcarme una mejilla para acabar con un; “esos dolores, malos, malos, malos, se acabaron”.
Era cierto, no sentía ningún dolor, todo el proceso era como me lo había imaginado cuando leía estas descripciones pensando; “Ojala me pasara”.
- Ahora, vos deberías ir a descansar - me dice pellizcándome un cachete. - Unas dos o tres horas, para que no haya ningún desgarre imprevisto.
Me pongo en pie, ella parece no darle importancia a su pantalón mojado, de verdad que espero que solo esté manchada de agua.
- Cómo te decía, me voy, pero si vas a cambiarte, puedo esperar un poco más si no te molesta - respondo a su sonrisa atrevida señalando la puerta con rabia para que no descubra que tiene toda la atención de mi cabeza.
***
Estoy en mi pieza, han pasado dos horas desde que hablé con pacto, he rellenado mi caja de clavos y traigo las dos nudilleras puestas, por su forma de hablar, se que el ataque se perpretará dentro de poco.
¡Bang!
Cristales rotos volando por doquier, la nave llenándose de advertencias y alarmas, comunicadores encendidos, hay problemas en el comedor. Espero estar a la altura, porque la oleada de súcubos ha llegado.
Capítulo 3: Vine a joderles la noche, como la migraña.
Siempre creí que si alguna vez tenía que entrar en una pelea, lo haría lanzando una patada voladora, y despachando a 30 tipos a la vez. Después de la primera trompada en la nariz, la percepción de la realidad deja de alterarse y descubres a la mala que el dolor duele.
Se puede decir que no entré tan mal, llegué y vi a Terapia aplastar un cráneo de súcubo contra una mesa con un “¡Crack!”, mientras que con la otra mano tomaba a una del cuello y le arrancaba la laringe. Mis sentidos estaban disparados, todo el lugar impregnado con el hedor metálico de la sangre, y yo seguía sin dar crédito a como Pacto sacaba a 10 súcubos a la vez por otra puerta solo con un golpe de cadena, dejando en la sala a 20 y las 4 chicas, 18 si descontamos a los dos súcubos a los cuales Terapia les había arrebatado la vida.
4 ojos me miraron, esquivé por instinto a una súcubo que vino por mi espalda, y cuando pasaba de largo, la di un puñetazo de impulso metálico directamente en la nuca. No la dejó inconsciente, pero la mandó lejos, deslizándose por el piso como un trapeador hasta chocar con un armario de platos.
Las súcubos era lo que saldría si Morrigan y Alucard de castelvania tuvieran una centena de hijas exhibicionistas. Cuerpos de nadadoras olímpicas, que en lugar de bañador, llevan un trikini de 4 hilos, y pelos propios de una revelde sin causa (había de todos los colores). Sólo faltaría destacar sus alas de murciélago en la espalda y su cola terminada en un as de picas.
En resumen, una raza terrible, y yo me sentí poderoso al barrer a una. La otra que venía le enterré el puño en el estómago en la primera pegada, un uppercut a la mandíbula, y cuando quise dar el tercer golpe, su cuello ya estaba roto. Mi primera víctima había sido una súcubo sorprendida por ver cómo dejaba fuera a su compañera, y eso me alteró completamente la realidad.
Me tapé los ojos por el fuego de múltiples explosiones a tres metros de mí que levantaron el suelo y sacaron volando cuerpos de chicas demonios incompletas. Era bueno saber que Labios me cubría mientras yo creía que tanqueaba.
Una súcubo planeó entre el fuego reciente, lanzó un zarpazo como si fuera un gato, pero afortunadamente sus uñas se atoraron en el chaleco de mi pecho. Le di una palmada en el cuello, todo el hierro que había en su cuerpo salió a presión por su espalda debido a mi empuje metálico, y ella se tiró al suelo muerta como si su cerebro no prendiera.
No sentí nada aparte de la dopamina recompensando mi esfuerzo, el cuerpo de Amo Magnético me pedía seguir haciendo algo, así que di una visual al panorama. Área esquivaba a dos súcubos desde dos frentes mientras apartaba todo el aire de la cabeza de una, generando un vacío como el del espacio que la hirvió de dentro a fuera, Pedra dio una eficaz patada giratoria contra cinco cabezas y todas se desmayaron inmediatamente por el veneno, y Terapia le atravesó a una los pulmones, una transfusión de sangre al momento que llenó el interior respiratorio de su víctima de líquido, y la mató en la primera bocanada.
Quise ver qué estaría haciendo Labios, pero no la noté entre tanto batir de alas, paredes rompiéndose y el resto de cosas que inconscientemente había vuelto ruido blanco. Lo que sí noto es una fuente de hierro volando hacia mí, se para a cinco pasos, y al pisar el suelo, el pseudo-metal se abolla como si le hubiera caído una tonelada, es un material más ligero y modificado, no lo puedo controlar. Era la súcubo de antes, sangrando con un agujero en su nuca que dejaba expuesto el cráneo fracturado.
- Lo siento, pero ese golpe no me ha hecho ninguna gracia, vas a pagar este agravio con tu vida - me dice, sorprendentemente más educada de lo que esperaba. En el juego no hablan, solo ríen cuando van ganando, sino, atacan cordinadas y en silencio.
No la pienso, lanzo 14 clavos en el lapso de un milisegundo, y ella simplemente lo esquiva como si le hubiera lanzado una bola lenta. Acabo de recordar porque no atacaban a las súcubos con armas de fuego y porque consideraban mi poder mayormente inútil.
Reacciono demasiado tarde cuando su puño pega contra mis costillas dejándome sin aire mientras retrocedo. La realidad a caído en mi como si fuera un borracho con resaca, ta mare, ¿Tanto duele la distribución de daño? Intento dar un gancho de derecha, pero la cola de la súcubo sale del final de su espalda, se enrrosca en mi brazo y "¡Crack!" Con un apretón simple, todos los huesos de mi antebrazo se parten hasta el codo, y este gira hacia atrás como un reloj que marca las 9 en punto.
- ¡Aaa, Puta madre! Mi brazo, demonio de mierda - grito.
Fue como si de pronto todo este espectáculo se tratara de mí, mis compañeras me miraron, las súcubos dejaron de volar para escucharme y hasta el monstruo que tenía delante hizo una mueca. - ¿Besas a tu madre con esa boca? - me pregunta.
Estoy demasiado ocupado tratando de no sufrir un ataque de asma como para preocuparme, no era el prota de anime que recibe el peor poder y al siguiente cap ya está salvando a su hija adoptada de un dragón, era un npc de un mundo de fantasía al que le habían dado una ballesta y le habían soltado en la antesala del boss final. Estaba terminado y no entendí porque esa súcubo no quería terminarme, así que subí un poco la vista para ver cómo se muere porque Pedra le rompe la nariz de una patada con el empeine.
Su cuerpo rebotando en el suelo es lo último que suena en esa sala antes de 4 potentes explosiones que fulminan a las súcubos restantes, ¿Tan pocas quedaban? Perdí la cuenta desde que me partieron el brazo.
***
- ¿Cómo la ven? No habla nunca y ahora no más lo hace para gritar como niñita - dice Terapia de Choque, llegando a revisarme el brazo mientras me apoyo en la pared. - Ya, no llores, al rato cae Pacto y te cura.
Si, estaba llorando, no sé en qué momento empecé, pero ahora bajo la sombra de las cuatro, y la fuerte mirada de decepción de Labios Partidos, no podía detenerme.
- ¿Habéis capturado a una y está llorando? ¿Puedo verla? - pregunta Pacto desde detrás de nuestro círculo.
Las posiciones se abren mientras Área niega. - Sabes las reglas, no hacemos prisioneros de guerra, quien está llorando es aquí el amigo vigilante sombrío misterioso. Aunque parece que ya ha vuelto a su voto de silencio.
- ¿Me perdí su preciosa voz? - Pacto hace un ademán de disculpa hacia su pecho.
- Ni tan bonita - añade Pedra con desgana.
- ¡No me gusta que nos estemos tomando esto como un juego! - estalla Labios. - No somos de acero, ¿No os parece que necesita un poco de compasión por un momento de debilidad?
- Si, pobre crianza de 28 años con entrenamiento y lista de antecedentes, le están pegando muy duro, aguanta menos que nosotras - respondió Pedra con todo el sarcasmo que llevaba dentro. - Te recuerdo que él solo está acá por ser la sexta mejor opción, y porque los altos mandos jamás permitirían una exploración así sin un hombre que supervise.
Labios y Pedra se encararon tanto que de su cruce de miradas parecían saltar chispas, Área las separa antes de que la cosa escale a mayores. - Basta ya de sandeces y rivalidades tontas, ¿Puedes curarlo, Pacto?
La chica de cabellos rojos y ojos amarillos se adelantó hasta mí, sus botas sonando como tacones y su cuerpo cubierto de sangre de la cabeza a los pies. Me tomó el mentón con la mano, y me sonrió como se le sonríe a los perros antes de dormirlos, me sentía ridículo y débil sollozando.
- Suplícame - me dice, se gana la sorpresa de tres y la indignación de Labios.
- ¿Pero qué le estás diciendo?
- Vos lo viste romper su voto de silencio, yo en cambio no escuché nada, pero si ya habló una vez, puede volver a hacerlo para mí.
- ¿La váis a dejar que haga eso? - reclama Labios al resto.
- Weona, le está pidiendo que le suplique no más, yo me tuve que poner un collar pa que me sanara y ni al caso, porque resulta que no más lo hacía por joder - terapia puso los ojos en blanco. - Además, no denuncies un crimen cubierta de sangre, a ti también te gusta que te rueguen para lucirte, podrías haber acabado el combate al tiro y esperaste que le pasara esto pa lanzar tus explosiones más fuertes.
- ¿Creés que es fácil detonar 5 megajulios en un área cerrada evitando daños colaterales? Ni siquiera en las minas se usan esas explosiones a la ligera.
- Ya pues deja que tu pololo se defienda solo - concluye Terapia.
Pedra decide intervenir también. - Si, no llores por él, que no está pasando por horrores, Pacto solo pide un "por favor", no que le diga; “mami, ayúdame”.
Mientras Labios se sonroja y busca las palabras correctas, Pacto voltea su mirada hacia mí. - Oye, eso me gusta, recostate y decime; “mami, cura todas mis heridas, por favor”.
- No es mi novio, aj - Labios me mira. - No tienes porqué pasar por esto, no eres su perro.
Cómo me duele ver esos ojos, porque ella le está pidiendo algo a una persona que no soy, y para sincerarme, mi ego vale menos que una reparación mágica de brazo. Me tumbo en el suelo mientras veo su cara de decepción e impotencia, luego miro el amarillo que Pacto tiene por ojos, y esforzándome para hablar fluido, lo digo - mami, cura todas mis heridas, por favor.
Mientras Terapia y Pedra se apoyan la una a la otra para reírse, Labios niega suavemente, decepcionada de ver qué al frotar lo alto de su brazo una luz verde en se ilumina entre sus dedos, ella solo se va. Área también está decepcionada, pero es una decepción distinta, el antónimo al gesto de orgullo de una madre cuando apruebas. Con esto sobre mí ignoro el dolor de mis huesos cuando Pacto los parte y recompone, dejando mi traje rojo y pegajoso por fuera.
- O, mala mía - dice, captando solo la atención de Área. - Solo me queda poder para reparar el 99% del brazo. Perdón mi cachorro, pero vas a tener que pasar el día que queda en cama, o se te abrirán las heridas.
- Ni que destacara tanto en estos trabajos - comentó Pedra.
- Ya vale, no - intervino ahora Área.
- ¿Qué?
- Primero has conseguido que la segunda persona más poderosa de esta nave se retire por no saber cerrar la boca. Segundo, no estamos aquí para desmeritar a nadie, él sigue siendo de los nuestros y hace tareas de mantenimiento como todos, si queda en cama nos vamos a tener que turnar para cubrirle, iré a organizarnos.
- No te molestes, yo lo cuidaré todo el día - Pacto me acarició los cabellos del flequillo. - Terminaré mis tareas rápido y lo atenderé.
- No lo permito.
- ¿Por qué no?
- Porqué así no se trabaja en equipo, tenemos menos de 48 horas para ser un escuadrón en condiciones y no las vas a gastar coqueteándole.
- Pero…
- Ya pues, te estás obsesionado caleta por su atención, ni que fueras súcubo - dice Terapia para terminar con este debate.
- No, es que también es en parte mi culpa por no tener suficiente magia y así.
- Todos hacemos lo que podemos - Área da una palmada. - No se hable más, Terapia, ayúdame a cogerlo, vamos a llevarlo a la cama.
- ¿Cómo dices?
- Nada de chistes con los dialectos, me has entendido perfectamente.
Capítulo 4: Noche de cama.
Dormí un poco, pero fue difícil volver a hacerlo cuando abrí los párpados y encontré a Pacto tarareando una canción de “Leisi Taun”, ¿Cómo no les ha saltado una demanda de copyright por esto?
- Escucha con atención, voy a enseñarles a engañar, esto todo el mundo lo va a recor… ¡O, ya despertaste! - la atrapé cantando una canción que la delata.
Estoy un poco preocupado, rompí el guión del juego, esto no pasaba, ahora tendría que estar teniendo una fiesta con solo un globito con Reze, pero en lugar de eso, estoy en cama con la psicópata de Pacto.
- ¿Querés que te traiga algo de comer?
Niego con la cabeza.
- Ya podés dejar de hacerte el machito, tu voto está muerto, una división superior a la tuya también, y a vos solo te quedo yo - pasa sus manos por mi cara como si acariciara un micrófono. - Eres mío, mío, mío.
La puerta de la enfermería se abre, sin percibir un ruido perceptible para el oído humano, Pacto voltea solo los ojos en esa dirección en cuanto escucha las pisadas en el metal. Es aterrador, ni siquiera mueve el cuello, solo escuchando el calzado ya sabrá quién es.
- Pasa cabros, es mi turno de vigilar.
Es Terapia quien ha entrado haciendo un saludo de panas, moviéndose por las camas vacías de la enfermería hasta estar con nosotros. Entonces Pacto pestañea, esto no lo vi porque en el juego es solo un jpg, pero ella fuerza el pestañeo, ya que biológicamente hablando, los súcubos no necesitan pestañear tan a menudo como los humanos, hasta su visión periférica es más amplia.
- ¿Cómo va?
- Mejor, estará piola en 12 horas.
- ¿Y podrá pelear bien o volverá a hacer cualquiera? - Terapia tira dos ganchos al aire. - Porque, ¿Cómo se te ocurre tirarle clavos a las súcubos? ¿Que no viste como esquivaban disparos de anti-aereos en los documentales del liceo?
Esas partes de la introducción siempre me las saltaba y leía lo básico, según se ve, de cuánto más lejos venga el ataque, más se le agudizan los sentidos a las súcubos, asique a largas distancias pueden esquivar proyectiles que rondan el mach 10, pero a cortas, nuestros puñetazos les pueden dar problemas. No es que nuestros puños sean lentos, pero ni una sola vez llegaríamos a romper la barrera del sonido, aunque lo intentáramos. Supongo que con mi impulso metálico llego a los 300 metros sobre segundo, mis clavos qué solo generan aire a presión, a esa distancia, no les son problema, ni aunque la huevona tenga una herida profunda.
- No le presiones, él es un chico bueno, aunque no siempre pueda hacerlo bien - Pacto me vuelve a acariciar la cabeza, más bien frota su mano y me desordena todo el pelo.
- Si, pero yo le he visto pelear en otra ocasiones, y aunque no me llegaba a la altura, hacia cosas bacanas po weona, acá parecía pelear como cualquiera - Terapia habla sin mirarnos, claramente no soporta ese comportamiento de Pacto.
¿Recordáis que dije que el juego tenía buenas descripciones? Si, de ellas, de Amo Magnético solo dice; “esquivas”, “golpeas”, “ves venir el ataque y pegas primero”, no sé cómo se supone que lucha mi personaje, y ahora no me basta solo con imaginarlo.
- ¿Luchaba como cualquiera? - por un fugaz instante me pareció que Pacto dudaba de mí, tuve que controlarme para no delatarme inconscientemente.
- A, verdad, no estabas. Pero si, luchó como manco en boxeo, mira que es weón, ponerse nervioso en momentos así.
Estás dos siguen apaleando mi orgullo un rato más hasta que Pacto se va a hacer sus mandados, y Terapia toma el relevo sentándose en una silla y poniéndose solo un auricular conectado a su móvil, supongo que escuchará algo como “Gondwana” a o “Los Aldeanos”. Yo ya debería dormir otro rato, porque estoy jato y no se me pasa, pero tengo que hablar, seguramente esta es mi última oportunidad de arreglar las cosas antes de llegar al final, tengo que solucionarlo yo mismo.
Primero tenía que asegurarme de poder hablar sin tener que enfrentar las leyes del universo, no quería parecer una llama drogada echando espuma. Respiré, expiré, y todo estaba en orden, podía mover los labios. Terapia ya estaba atenta a mí desde el primer movimiento.
- Terapia de Choque, ¿Tú me odias? - pregunto.
Ella sonríe, como si hubiera acertado el decir algo que se estaba guardando. - No cachas ni una, ¿Crei que si te odiara ibas a estar vivo po weón? Cómo si alguien te fuera a extrañar.
Ese era el consuelo más insultante que había recibido en mi vida.
- Pa mí erei como un protagonista del Call of Dutti, que se la pasa haciendo na y pero da cuatro tiros y ya se creé que salva el día - exclama con facilidad, como si le diera instrucciones a un niño. - Eres competente, más que muchas con las que trabajé, así que mientras no interrumpas mi camino, todo bacán.
Puedo notar que está siendo sincera, porque ha optado por explicarse en un español más neutro, estas son las cosas bonitas que se pierden en las traducciones, aunque en el juego trataron de adaptarlo dando a Terapia un dialecto propio de Osaka, no se siente de la misma manera.
- ¿Y Pedra Durável me odia?
- Si, pa ella estáis de la cagá - me esperaba esa respuesta, pero duele igual. - Igual no lo veas como un problema complejo, lo único que tiene de complejo el asunto es el complejo de inferioridad en el que vive por ser la sombra de la sombra de sus hermanos, dos murieron el día que los súcubos atacaron, ¿Sabías eso?
- No.
- Si, lástima, yo tengo una hermana de ocho años, la quiero como no te hacéis idea, pero en estos tiempos no puedes mostrar mucho amor cuando tienes que enseñar a los más pequeños que el 70% de su vida será viajar en una nave y el otro 29% será guerra, con un pequeño 1% que se dará cuando haya guerra en la nave.
- No todos los trabajos de este mundo se centran en la milicia.
- Ya, po weón, pero si es lo único que hacemos a parte de recolectar agua, procesar animales y los cultivos artificiales - se apoya en una pierna y se inclina hacia mí. - ¿O apoco crees que los científicos que no se dedican a la producción de gestaciones van a encontrar la cura que le devolverá la vida a la superficie terrestre?
La “producción de gestaciones” es el nombre que recibe el trabajo donde los científicos se dedican a formar carne de literales animales en cadenas de producción. Son bolsas de carne cerradas, sin cabeza ni patas, solo se puede decir que están vivos porque tienen células y sistema nervioso, de resto nada. Son como esas publicidades falsas de internet que decían que el MaC Donalds había creado un animal sin sentidos y era lo que usaban en lugar de vacuno en sus hamburguesas.
- Yo si creo que la superficie podrá salvarse - digo porque sé que esta misión está destinada a acabar con final feliz.
- Está bueno, soñar es gratis.
Empezamos a divagar sobre asuntos sin importancia, me costaba seguir la conversación, porque tiraba datos sobre el mundo que no manejaba, como por ejemplo, el hecho de que Call of Dutti exista en esta realidad donde los súcubos llevan jodiendo a la humanidad desde 1961.
***
La siguiente en llegar fue Área, ella traía un libro y nos encontró hablando, más bien, encontró a Terapia hablando de “Victorias al hilo”, un programa que veía de pequeña sobre un boxeador más bajito que el promedio que enfrentaba y ganaba a la trilogía de campeones más importantes de chile. Por supuesto, la serie era pre-siglo 31, porque desde el 3050 en adelante, se dejaron de hacer series televisadas.
- No, entonces le dice; “Erei el heredero de un trono que no existe”, ahí pensé que lo mataba, ni él sabe cómo sobrevivió a eso - estaba contando Terapia.
No lo dice explícitamente, pero creo que esta serie fue la que le motivó a luchar con los puños, en lugar de con otra especialidad cuerpo a cuerpo, como cadenas, espadas, o cuchillos.
- ¿Y si ganó? - pregunto.
- Si, tras una réplica.
- Vaya, el señorito amargado con la vida está siendo social - comenta Área al llegar. - ¿Te golpeaste fuerte en la cabeza y tus valores cambiaron? Bien dicen que una ostia a tiempo salva vidas.
Aunque sonrío de forma grata, me fijo más en el libro que trae, es de cubierta dura y de gran grosor, aproximadamente 50 páginas de esas que un audiolibro tarda 2 horas y media en leer.
- Si, parece que estar al borde de la muerte le hizo darse cuenta de lo weón culiao que estaba siendo - dudo que esa sea la gramática correcta que se debería emplear en este caso.
- Me alegro, cambio de turno.
También tengo una conversación con Área, aunque ha ella casi que hay que sacarle las palabras a la fuerza, fuera joda, creo que en el juego original el 30% de los diálogos con Amo Magnético son puntos suspensivos.
***
Un rato después llegó Pedra, entró normal, también traía su móvil con música, pero no traía auriculares. Solo le faltaba entrar dando toques a un balón y bailando samba, el juego a veces se pasaba con los estereotipos. Me pregunto si se enfadará si le hablo del 7 a 1, es más, me pregunto si en esta realidad si quiera se dio el mundial de 2014.
Bajó la música cuando se acercó a nosotros, aunque por su expresión, la iba a volver a subir cuando Área se fuera. Y así hizo, a los dos segundos de que la española abandonase la sala, puso la música al 100.
Creo que la canción era hip hop, tal vez un rap donde se enfrentaban un esqueleto y un oso, no puedo saberlo. Aunque el portugués y el español se asemejan, hay palabras que son demasiado diferentes como para traducirlas.
- Pedra - digo en alto, casi gritando.
- No voy a bajar la música - responde.
- Eso no es, quiero pedirte perdón - apenas termino de pronunciar la última palabra, corta la música y me mira, parece más sorprendida que yo.
- ¿Qué estás diciendo?
- Te estoy pidiendo disculpas. De todo, de mi actitud medio soberbia, de no dar la talla en las peleas, de las peleas entre vosotras causadas por mi culpa.
- Como sigas disculpándote por tus defectos no terminamos hasta mañana - aunque diga eso, se guarda el móvil para seguir la conversación. - Solo has tenido que romperte un brazo para empezar a reconocer tus errores, quizás si en la próxima te arrancan una pierna nos empiezas a considerar personas.
- No seas mala conmigo, me estoy abriendo emocionalmente y no es fácil - suspiro, y con eso me gano su atención. - He sido un bueno para nada toda mi vida, mis padres no quieren saber de mi, y esta era la última opción que me quedaba, y resulta que tengo el poder más jodidamente inútil, ¡Le lanzo clavos a mujeres que esquivan misiles! - si no tuviera el brazo roto me taparía la cara de pura frustración.
- No es un mal poder, simplemente no tienes la habilidad innata para hacerlo bien, te falta, mmmm - Pedra se masajea la barbilla al pensar. - Desarrollo físico, la biología también es importante dentro del jogo bonito.
- ¿Cómo qué se puede hacer para cambiar eso? Nada, solo soy un fracaso, y ya no se ni luchar.
Pedra inclinó toda su cabeza hacia atrás, como si esperase que el techo le trajera recuerdos - ¿Sabes lo que es ver a tu madre llorar por un marido ausente y 5 hijos que solo piensan en la guerra? Eso lo he vivido, la vida nunca fue justa, y en estos tiempos lo es todavía menos. La guerra le ha quitado todo a mi madre, y yo me enlisté solo para que se la llevaran a un hospital y pudieran cuidarla mejor, porque en nuestro mundo, no dan tratamiento a nadie que tenga quien le cuide.
» Nada es justo, aunque intente esforzarme el triple que mis hermanos, nunca tendré su fuerza, más sabes, ellos nunca tendrán mi elasticidad. Eso te pasa a ti, habrá quien controle el hierro mejor, pero tú puedes tener ventajas que otros ni siquiera podrían soñar, búscalas aunque no te sirvan de mucho.
- Pero tu flexibilidad si que sirve de mucho.
- Si, para elevar la pierna tres centímetros más que un hombre.
- Con eso me salvaste de la súcubo que me hizo esto - señalo mi brazo roto con la mano extendida.
- Tu también podrías haber matado a una súcubo si la golpeabas distraída con un impulso metálico lleno de veneno.
- Si, pero tú me salvaste a pesar de que me odiabas.
Me lanzó una mirada que, por lo poco que la conocía, interpreté como enojo. - ¿Tienes aire dentro de la cabeza? Eu parsero, que no me agrades no es lo mismo que merecer la muerte.
- Ya se, y te agradeceré que me salvaras todos los días de mi vida.
***
Labios Partidos llegó para el relevo mientras Pedra me contaba una anécdota sobre como aprendió a implementar la danza en su capoeira que también estaba relacionada con el lugar donde esconde el veneno que usa de arma.
Cuando Pedra sale, Labios voltea a mirarme con su linda sonrisa. - Ayer te odiaba y ahora parecen amigos de la infancia, ¿Qué pasó?
- ¿Celosa? - comento algo sarcástico.
- Ya tienen una edad como para decir esas tonterías de instituto.
- Ya se - aunque la noto calmada, y quizás algo excitada, tengo que ser sincero ahora que estamos a solas. - Se que eres una espía rusa.
El verde de sus ojos refleja perplejidad, que poco a poco se transforma en un enojo fulminante cuando sabe que no bromeo. - ¿De qué hablas?
Bien, acá me estoy jugando las pelotas, pero tengo que intentar sonar creíble, porque es la única oportunidad que tengo de que Labios no nos abandone. - No hace falta que finjas, sabes que solo tenía una forma de descubrirlo, y es la que he usado. Pero no te preocupes, no le dije a nadie, y acá nadie escucha, por eso es buen momento para hablarlo.
- No me resulta chistosa esta broma - no caigo en su juego, y al ver que cruza brazos, se que ella si cae en el mío.
- Tu verdadero nombre es Reze Álvarez Díaz, llevas trabajando para los rusos desde pequeña, porque ellos te salvaron en una misión en la cual la OTAN no intervino - espero que funcione, no puedo ser más específico sin arriesgarme a que me estalle la cabeza.
- Pero… pero como… - Ha funcionado, y sus ojos abiertos la delatan. - ¿Abriste y leíste los documentos del doble fondo que hay debajo de mi cama?
- ¿Qué crees? - le pregunto de vuelta.
- Imposible, ese mecanismo…
- Es una cerradura de metal - termino su frase.
No se está moviendo, parece poseída por una Jarjacha. - ¡Tiene seis cerraduras internas!
- Yo tengo mucho tiempo libre.
- ¡Tiene radio frecuencia, no puede abrirse sin que salte una alarma en mi dispositivo!
- El metal es buen conductor de la electricidad, solo tuve que redirigirlo en un circuito cerrado - esa respuesta me la acabo de inventar, pero mi rostro parece ser convincente.
- No, no te creo, ni los ferroquineticos de más alto nivel podrían abrir el segundo cerrojo sin que saltara la alarma - estoy viendo sudor en su frente. - Si tuvieras una maestría tan buena no estarías acá, ciertamente te llevarían a un rango más alto.
- El ejército no necesita más cerrajeros.
Labios me mira indecisa, ha subido una mano hasta lo alto de su pecho, parece que pudiera ponerse a llorar en cualquier momento.
- En verdad no importa si lo se porque abrí la caja o porque puedo ver el futuro, al final solo importa que lo sé - la contemplo con toda la tranquilidad que tengo. - Te quiero Reze, eso no cambia, no importa si eres de Lima o de Moscú.
Está impresionada, hasta puedo notar un movimiento sutil aflojando su gargantilla, se repone rápido de esto y habla con mucha alegría. - Entonces vámonos, juntos, seamos libres - esperaba todo menos esto. - Has leído mis papeles, sabes que tengo que abandonar esta nave tan pronto como aterrice mañana en la mañana.
No para de hablar, no me deja intervenir.
» Olvida a los rusos y a los gringos, tú me amas, yo te amo, solo tenemos que encontrar alguna forma de escapar y meternos como polizones en una nave que no esté involucrada con la guerra, he escuchado de algunas que son 5 veces el tamaño de esta, como ciudades flotantes, nadie nos encontraría allá.
» El idioma tampoco sería problema, yo hablo 7, y siempre estaríamos seguros porque detecto el peligro, así...
- No lo haré - interrumpo.
Su cara de esperanzas aplastadas me aplasta a mí también. - ¿No? ¿Es que no entiendes por lo que paso? ¿No te ocurre igual?
Quise decir entonces la verdad, que vengo de otro mundo, que se el futuro, y que derrotaríamos a Konna de alguna forma, pero mi boca ni siquiera puede gesticular el movimiento de labios. - No puedo, no debemos abandonarlas ahora, sin nosotros tendrán menos poder.
- ¿Y qué? Pacto acarrea el 99% del equipo.
“Pacto es una súcubo y nos traicionará”, aunque pienso eso, mi voz hace el antónimo y se cierra más fuerte.
- Elije, ellas o yo, el amor de tu vida, o 4 mujeres que hace 2 días ni te hablaban.
No puedo evitar el sobresalto con un suspiro profundo, que al mismo tiempo se siente asfixiante, como si jalaran de mi con una correa. - Reze, si algo me ha enseñado la vida, y además por las malas, es que si huyes de tus problemas, luego tienes que enfrentar todos de corrido. De saber eso antes, podría haber solucionado muchas cosas. Por favor, no me hagas escoger.
- Te tratan como un perro y les das las gracias - juntó tanto los labios que se podía predecir el momento exacto en que iba a llorar. - Pues lame tus heridas en silencio, y que vengan ellas a cuidarte.
Se volteó, y su espalda abandonando la sala fue todo en lo que pude pensar antes de hacerme el dormido. Pacto vendría pronto, y no quería parecer consciente mientras empezaba a decirme cosas provocativas. Fingí tan bien dormirme que me dormí de verdad, lo único que no era fingido eran mis lágrimas.
Capítulo 5: Mucha competencia y solo por eso compito.
Desde el primer minuto que pude mover mi brazo me lancé a entrenar, y no fui solo, todas habían hecho un espacio en su agenda para entrenar y luego ir a comer. Cualquiera que me conociera y me hubiera visto no me creería, me dejé el espíritu golpeando el saco, practicando el impulso metálico y teniendo sparring con Terapia y Pedra como si fuera a ser la última pelea de mi vida (lo será sino tengo el guión de mi lado, y parece no ser el caso).
Todos comimos juntos, menos Labios, ella no se presentó. Cuando el piloto automático nos dejó en la superficie de la isla de embarque, me excusé para ir a mi habitación, porque ya sabía que me iba a encontrar. Abrí la puerta, en las sábanas de mi cama había una nota amarilla escrita a mano que decía; “aunque no sirva de nada, gracias”, no tuve que leer la firma para saber de quién era, reconocí la letra de Reze, que era igual que las screenshot del juego.
Ya no había vuelta atrás, con una sangre fría de reptil, asumí que Labios Partidos se había ido, y que seguramente esta vez no vendría por mí, alejé de mi cabeza el pensamiento de que la ruta de Pacto siempre fue una opción, y que lo del final malo es solo un invento del fandom. No culpo a nadie, soy el único culpable de estar aquí, y asumiré las consecuencias.
***
La isla era una arboleda más espesa que la selva alta de Perú, desgraciadamente no reconocí el nombre de ningún árbol, pero son de estos que crecen a más de mil metros sobre el nivel del mar. Las nubes se formaban unos 20 metros debajo de nosotros, a esta altura nada era tóxico.
- 26 grados, clima tropical - Pedra se llevó las manos a las caderas y respiró tranquila. - Así debían sentirse mis ancestros al llegar al amazonas por primera vez.
Veo algunos animales, diría que son gavilanes cola de tijeras cazando un pequeño roedor, pero estaría hablando sin saber si es una subespecie o algo parecido. También vi a un caimán trepando un árbol para cuidar sus huevos, y a lo lejos distinguí unos primates de pelaje purpura que daban de beber a sus crías con las manos en el nacimiento de un río.
- ¿Qué wachais, cabro? - Terapia me da una fuerte palmada en el hombro para que me concentre. - Nunca viste tanto pasto junto, ¿Verdad?
- Este buen chico se ha ganado su paseo - Dice Trato llegando desde mi espalda. - Podés orinar ese árbol de Camboya si te hace feliz marcar territorio.
- ¿No es muy temprano para andar diciendo huevadas? - pregunto.
Área silva para que formemos un círculo, y capta toda nuestra atención. - Muy bien, llegó el momento de la verdad, en cuanto llegue Labios Partidos vamos a hacer la estrategia que nos permita entrar a la base y obtener pistas de lo que sea.
- Es verdad, esa nunca falla, ¿Donde está la peruana que siempre destaca? - Pedra se yergue en su metro setenta y dos. - Magnético, ¿Dónde está tu novia?
Pacto arruga la frente cuando me mira, y Terapia muestra todos los dientes para reírse de mi sonrojo, pero las decepciono a la vez mostrando la nota que estaba en mi cama - no va a venir, Labios era una espía rusa y no va a luchar nuestras peleas.
Área abre unos ojos como platos, y hasta generar viento residual cuando me quita la nota de las manos y la lee con los ojos abiertos - ¡No me jodas!, como sea mentira… Aquí no pone nada de eso.
- Esa es su nota de despedida, lo de que era una espía me lo dijo en la cara antes de irse.
- Weón culiao - Terapia se contiene para no pegarme. - ¿Y por qué no la parasteis?
- ¿Yo solo? Ni tú podrías con ella - no sé de dónde saqué coraje, pero lo perdí cuando me frunció el ceño.
- ¿Cómo sabemos que no andas mintiendo? - pregunta Pacto. - ¿No la encontraremos si buscamos por la nave?
- Si no me creéis, tiene una caja fuerte con doble fondo debajo de su cama, ahí guardaba documentos de su misión, si vais ahora puede que esté, seguramente vacía, pero no la encontrareis a ella - les echo la mirada más dura que tengo a todas. - Creerme o no, no es mentira.
- Ella era mi plan de ataque a distancia - la hoja de papel se arruga entre las manos de Área. - Me cago en todo lo cagable, ahora no tengo plan.
Pacto era la única que mantenía la calma, Terapia y Área pensaban mientras Pedra cambiaba su peso de un pie a otro en un ritmo de capoeira, esta escena si la conocía, protagonista cliché sin nombre versión 9000 tenía que pasar a la acción. - No podemos achicarnos - dije dando un paso al frente. - Sabemos dónde estamos, a menos de 150 metros de acá hay una base con información que nos interesa, no solo a nosotros, sino a toda la humanidad, debemos ser fuertes, como soldados del Tahuantinsuyo, porque no podemos engañarnos, nos están mandando como carne de cañón.
» Si morimos, se lo esperarán, no decepcionamos ni a una sola persona, si ganamos, dirán que es nuestro deber, y quizás tengan razón, es nuestro deber luchar por quién no puede.
» Área, lucha con la inteligencia que se que tienes.
» Pedra, lucha para volver a ver a tu madre.
» Terapia, lucha por esos sueños que parecen de película.
» Pacto, lucha por las veces que yo lucharé por ti, aunque sea una última vez.
» Solo eso os pido, ¿Vamos a darle, si o no?
Pongo mi mano en el centro del círculo y Pacto ni se la piensa para poner la suya encima, Área suspira un poco entre los labios apretados de una sonrisa, pero también pone la mano, y Terapia da un manotazo encima de nuestra torre de 3 (no noto nada, la mano de súcubo encima de la mía aguanta todo el golpe).
- Yo no pongo la mano porque no quiero envenenaros - dice Pedra ajustándose su traje y distribuyendo el veneno. - Pero en como dos días no he pateado ninguna cabeza de súcubo, así que podemos comenzar ya.
***
La base deslumbraba por el sol en sus paredes reflectantes. Se imponía como una fortaleza compacta sobre un suelo de piedra escarpada predominantemente rodeado de selva virgen. Se extendía a la redonda tanto como un centro comercial y la entrada estaba repleta de cadáveres humanos que no habían terminado de descomponerse.
- Puedo contar 40 - dice Área. - Eso no es ni un tercio de un pelotón, ¿Qué creéis que pueden haberle hecho a los faltantes?
Nadie responde, ni siquiera Terapia trata de hacerse la chistosa, puedo asegurar que la que más me inquieta es Pacto, que no sonríe, eso solo puede significar problemas.
Caminamos entre los cuerpos, más allá del olor, me siento como un gato caminando por pegamento, y que mis sentidos me señalen la sangre como metal seco no ayuda. Pedra va última en la fila recta que formamos, se detiene frente a un soldado de rostro podrido con rasgos de lo que una vez fue una fuerte dentadura y una piel morena. Soy el primero en darme cuenta y volteo a verla.
- Meu irmão - lo señala. - Cuando salgamos hay que darle sepultura.
Todos asentimos, menos Pacto, aunque de seguro ella creé que no saldremos de acá.
***
La puerta se abre, hay más cuerpos en el interior, y todas las luces están prendidas. No es el mejor momento para decirlo, pero este lugar huele muy bien, el sistema de ventilación es exageradamente eficiente.
- Ya que llegamos hasta acá, ¿Qué buscamos exactamente? - pregunta Pacto.
- Cualquier cosa que consideremos que pueda ser la razón por la cual las súcubos atacaron aquí tan de repente - dice Área.
- ¿Y si solo fue un ataque de emboscada y ya?
Esto ya se había hablado, pero supongo que es la forma que tiene el juego de recordarte que está pasando, en este tipo de novelas son muy específicos cuando quieren dejar claro un punto.
- No tendría sentido, no han hecho una emboscada así en los últimos 3 siglos - Área barrió el aire para señalar pasillos y cadáveres. - Solo mira, ni un solo cuerpo de súcubo, y no me creo que ninguno haya muerto, más bien parece que los han limpiado, pero los cuerpos de los soldados no.
- Es una vieja estrategia, la hacían hasta los españoles con los mapuches, si dejás los cuerpos de tus enemigos por allá tirados, das el mensaje de que eso le pasará a quien venga - añade Terapia.
- No creo que esa información sea históricamente precisa - Área entrecierra los ojos. - Pero si, la cautela será necesaria, porque claramente no quieren que entremos aquí, sólo trato de entender porque no nos han emboscado todavía.
- Los súcubos prefieren la oscuridad, la luz no los acaba, no son vampiros, pero hasta su reina se llama “de las sombras” - nos informa Pacto.
- ¿Hablas de la “perra del demonio”? - pregunta Terapia.
- Sssiii - creo que solo yo noto el rabioso seseo con el que Pacto afirma. - Como andaba contando, de seguro nos esperan más adentro, así que acá podríamos investigar por separado, dos grupos de dos y Terapia va sola.
- Waa, ¿Qué chucha andáis diciendo?
- Si te deja cagada hasta las patas puedo ir yo sola.
- No nos separaremos - digo, y todas me miran. - Individualmente somos fáciles de romper, acá no nos escuchará gritar nadie si nos atacan, y algunos - miro a Pedra y esta dalea la cabeza un poco confundida. - Alguna, está pasando por un momento duro aunque no lo diga.
- Eu, ¿Por qué la mirada?
No me atrevo a responder, por suerte terapia si, con su mano de armadura da una palmada de consuelo a Pedra sin miedo a su traje de veneno. - Lamento que hayas visto a tu hermano frío, yo tengo una hermana, y entiendo en parte como te podés sentir.
- Ya veo, estoy bien, la muerte de mi hermano ya la habían reportado, este no es lugar para los sentimientos.
- Ninguno lo es - digo. - Yo me di cuenta a tiempo, y ahora que ya lo sabemos, tenemos que hacerlo nosotros, luchando juntos.
- Nos estamos repitiendo y el tiempo sigue pasando - Pacto dice esas palabras con cierto recelo. - Solo era una idea, bastaba con un no.
- Pues entonces, no, Magnético tiene razón, ahora que somos una menos corremos más peligro, no hay garantías de que este sea lugar seguro para que una vaya sola - dice Área tomando la delantera. - Es más, hagamos una formación de triángulo para avanzar, vigilaremos tres frentes mientras dos revisan suelo y materiales, ¿De acuerdo?
Todos asentimos, aunque Pacto me mira de reojo, creo que ya no le gusta mi nuevo carácter.
***
Revisamos en todas las partes importantes del lugar, la cocina ya no tenía comida, los centros de operaciones solo tenían cables pelaos y computadoras casi rotas, y los baños estaban llenos de fluidos cuyo origen prefiero no saber. La tensión se sentía en todos lados, pero cuando abrimos una puerta y en lugar de techo solo vimos una sala oscura con ojos brillantes, supimos de inmediato que estábamos en la batalla final.
Las súcubos colgaban del techo como los murciélagos, pero no estaban agarradas a nada, simplemente habían clavado sus pies en el techo de ese material que parecía metal, pero no era metal, el mismo con el que se hacían las naves. Quizá sea porque quiero despejar mi mente, pero es inteligente hacerlos así, se evita que un telequinético del metal se vuelva malvado y se dedique a tirar naves de los cielos abriendo agujeros con empujes metálicos.
Varias súcubos vuelan por nosotros, por supuesto es Pacto quién primero salta a luchar, rompiendo formación y golpeando a todas con su cadena, ese conjunto de eslabones con magia electrificada que no produce sonido al moverse. 7 cuerpos vuelan de regreso por donde vinieron mientras otra oleada nos rodea y nos aparta de la puerta, obligándonos a entrar y luchar a oscuras.
La única fuente de brillo es la cadena de Pacto, que ilumina todo con un relámpago rojo cuando choca con cinco nuevos objetivos, veo que va dispuesta a sacarlos fuera, pero la tomo del brazo antes de que se vaya.
Agradezco que sea un súcubo y haya podido ver mi cara, porque la forma en la que estaba alzando el puño me indica que iba a poner a prueba la ley de “prohibido fuego amigo”. - Quédate, por favor - le suplico, y al ver su sonrisa felina, decido tirarme de cabeza al abismo de la vergüenza. - Por favor, mami, no podremos ver nada sin ti.
Con los destellos de la cadena solo veo la sonrisa de gozo de Pacto, y parte de la expresión de Terapia a mi derecha que expresa; “sospechosa la wea”.
Se libera una explosión de aire comprimido en un metro cuadrado sobre nuestras cabezas, las pocas súcubos que veo se llevan las manos a los oídos por sus tímpanos estallados. Área empieza a gritar órdenes. - Terapia, Pacto, rompan formación, necesitamos luz.
- ¡A sus órdenes! - grita terapia, que rompe uno de sus tubos con un corte de nudillos filosos y tira todo el contenido al suelo, es gasolina. - ¡Puta la wea! Así se prende el nitro, dale.
Pacto mueve la cadena y sus chispas, solo provocan ruido con el impacto que prende toda la sala y quema unas tres súcubos de colateral, eso no vasta para matarlas, pero aturde a todas sus compañeras, como si echaras diesel en un avispero, nunca mejor dicho.
Las trompadas caen de todos lados, parecemos campistas luchando con lobos al rededor de una piñata. Las súcubos no tienen entrenamiento, y eso es por el bien de la trama, porque nos caen de todos los ángulos y solo arañan, pero sus arañazos y mordeduras son cosa seria, parten metal como mantequilla, y ni hablar de su cola, si me agarran el brazo no podré hacer gran cosa.
Tengo a Pedra a dos pasos tras de mí, golpea como si bailara breakdance, y patea con la fuerza de Ronaldinho en 2002, tiene tantos cuerpos a sus pies que podría hacerse una barricada con ellos. Yo cubro lo mejor que puedo lanzando clavos, siendo un sitio tan cerrado y con tantos enemigos, aunque algunas esquivan, no todas pueden salir del rango, esto es lo más útil que he hecho con mi poder.
El fuego de nuestra oguera empieza a oscurecerse, escucho un “agj” de Terapia cuando una garra le alcanza en el muslo y rompe parte de su armadura. Un fuerte “¡Clan!”, también suena cuando alguien da a Pedra con un palo de hierro, ya han descubierto cómo tocarla sin afectarse por su veneno.
- ¡Tenemos que avanzar! - grita Área con una respiración pesada. - El oxígeno se está consumiendo, nos están enterrando vivos.
La veo hacer un gesto descendente con las manos, como si tirase una fuerte corriente de aire contra el fuego, a no, es exactamente lo que hace. Toda la sala se ilumina como si hubieran prendido un farol, revelando que estamos en un amplio comedor que termina en una gigantesca apertura de la cual no dejan de llegar chicas demonio por decenas, ¿Lo mejor de esto? Que la luz me revela las posiciones exactas de más fuentes de metal, sillas y mesas, algunas partidas y convertidas en improvisadas estacas con las que las súcubos intentan abatir a Pedra.
No he querido usar todo mi poder hasta ahora porque sin ver lo que muevo, podría empujar la armadura de Terapia, o la cadena de Pacto, por eso me limitaba a mis clavos, pero esto lo cambia todo.
- Terapia, necesito que me habrás paso hacia el frente - digo mientras agarro a una súcubo de los pelos, y consiguiendo que tenga la cabeza quieta, empujo dos clavos desde mi bolsillo que pasan su cabeza y le salen por el cerebro antes de que su cola pique mis costillas. - Voy a sacudir el avispero y necesito armas.
- Cómo gustes - de un salto hacia atrás, hace una doble patada en reversa, atravesando dos súcubos y calzándoselas como botas, toma una tercera de la cola y la estrella en el suelo, abriendo su cabeza. - ¡Bang! ¡Bang! ¡Yo gano el partido hasta con los labios partidos!
Terapia se vuelve una lluvia de trompadas para cualquier cosa que respire y llegue desde cualquier ángulo frontal, yo cubro sus espaldas mientras arranco los palos de metal de las manos de las súcubos y los disperso lejos de Pedra y sus tibias, porque Área domina bien toda distancia, impulsándose lejos con explosiones de aire, y retomando posición con pasos milimétricamente calculados mientras esquiva los cuerpos del suelo.
Una súcubo grita, sus ojos revientan en sangre cuando Terapia le mete a presión 10 litros de sangre tipo 0 positivo en la cabeza y al mismo tiempo extrae 6,5 litros de su víctima. Yo le quito a una que venía por su riñón con un perfecto gancho y balanceo que le saca la mandíbula, y aunque eso no la mata, si la termina el sillazo que le doy con una silla que empujé del comedor.
Espalda junto a espalda saltamos encima de una mesa. - Tanquea, quiero probar algo.
Un chispazo nos ilumina la cabeza, partiendo al medio cinco súcubos que nos caían mientras hablábamos. - ¿Querés ayuda con eso? - pregunta Pacto.
Sonrío agradecido, cubierto por dos frentes, me centro en cada objetivo metálico de la habitación. Tenía que ser rápido, porque esto se estaba poniendo peor, los movimientos de Área y Pedra empezaban a ser lentos, escuché un fuerte “crack”, cuando la rotula de Área fue atravesada y cayó de espaldas contra varios cuerpos que todavía hervían. Pedra fue rápido a ayudar, dando volteretas hacia atrás como Sportacus en el programa, de una patá mandó pa Nueva Deli los dientes de la primera Súcubo que pilló, pero el resto solo volaba al rededor, lejos de su alcance, esperando cualquier fisura en la defensa para entrar por Área. Para colmo, Pedra no podía ayudarla a levantarse sin tocarla y matarla por efecto del veneno en el proceso.
Si a mí me iba mejor era porque Pacto no se contenía y tenía la suerte de gustarle, aunque fuera solo como mascota, porque a Terapia la vi fallar un golpe, y sería el primero de muchos si no hacía algo. Calculo la distancia al objeto más lejano que percibo, tirando una bola baja no serán más de 20 metros, con eso de máximo alcance, me centro en todo lo demás que haya delante, debo moverlo todo y lanzarlo contra la puerta por la que salen tantas chicas demonio, tengo que poder hacer eso. Respiro hondo, me centro y… Nada, obvio que nada, apenas muevo clavos, no voy a poder con 15 toneladas de metal.
Cambio de táctica, me centro rápidamente en las sillas, solo sillas, será como mi entrenamiento, vamos poco a poco. Tiro de todas a la vez, salen volando como si fuera un truco de magia con hilo negro, abren la cabeza de 2 o 3 que no se apartan por todo el revuelo que hay de alas y movimientos en zigzag. Ahora las mesas, me cuesta tres tirones, pero logro que se muevan unos cinco metros y se agolpen todas en un punto, las súcubos saben que tramo algo, todas dejan en paz a Pedra y Área, y vuelan por Pacto y Terapia. Esta última se libera de varias golpeando a toda cabeza que llega, pero una la atrapa las piernas por debajo de la mesa, y otras dos atraviesan su brazo funcional con armadura usando las picas de sus colas.
- ¡Aaa por favor, no estorben, torpes! - con una ira que me motiva, Terapia atraviesa la mesa de un puñetazo, destruyendo un cuarto de la cara bajo ella. Y aún solo con su fuerza natural, toma a una de la pierna, la azota contra la mesa y la parte mientras la otra vuela lejos tomando distancia. - ¡Vení acá que no acabé! - esto se vuelve personal cuando Terapia salta por ella solo con la fuerza de sus pies, y logra arrancar sus alas antes de tocar piso. - Dale weón, si vas a hacer algo hazlo ahora.
Que palabras de aliento más bonitas, con todas mis fuerzas, fijo los objetivos, Pacto me despeja toda la zona cuando ve lo que me propongo, y en un empujón con todo lo que tengo, las 15 toneladas de metal vuelan tapando la apertura de la cual no dejan de salir súcubos. Siento la sangre de sus cuerpos reventar contra mi muro de hierro apilado que ha sellado la entrada.
Caigo sobre mis rodillas un poco falto de aire, no jodas, olvidaba eso, acabo de tapar otra entrada de oxígeno. Pacto toma mi brazo, y lanzando su cadena también atrapa la cadera de Terapia. - Retirada táctica - dice, antes de saltar con los dos hacia atrás, y ponernos al lado de Área y Pedra.
No dejo de empujar mi muro improvisado, todas menos Área están en formación triángulo, Área está perdiendo mucha sangre y casi no siento su respiración, el estrés hará que colapse antes, necesitamos una solución.
“Si tan solo pudiéramos dañar a varias sin tocarlas”, pienso antes de que se me ocurra una idea.
Tiro un clavo contra lo alto de la pared, pasa desapercibido porque todas las súcubos lo ven como brazadas de ahogado, y además falla.
- Área, necesito un favor - señalo la zona. - Vacía todo el aire en un metro cuadrado, justo allá.
- ¿Pero qué dices? Ahí casi no hay súcubos.
- Confía en mí, solo eso te pido - le digo con un ojo entrecerrado y el cerebro hecho sopa de miso.
Asiente, la zona se vacía de aíre, visualizo mi clavo y tiro de él, ahora acelera tan rápido que se prende, pues sin aire no hay rozamiento que le frene y cuando choca con la pared impacta a 4 kilómetros por segundo. ¿Sabían que si un objeto a más de 3 kilómetros por segundo choca con una superficie sólida genera una honda de choque que devasta todo en un rango de 10 metros? Yo tampoco.
¡Bum!
La entrada se derrumbó, la salida también, incluso el techo. La honda de choque nos tumbó a todos y yo pensé que había muerto, pero no, supongo que tengo la suerte del protagonista, y aunque no sentía mis piernas, pude incorporarme para ver el desastre que había ocasionado. Mesas y sillas rotas por cualquier parte tiradas, la llama de la gasolina agotando sus últimas fuerzas, solo ahora me pregunto; ¿Como no nos intoxicamos por respirar tanto eso?, súcubos quemadas o tan heridas que preferían retirarse, perate, ¿Por qué? Si estamos todos inconscien… o, no, no lo estamos.
¡Click!
Unas manos unen un collar a mi cuello, lo hacen desde mi espalda. Solo una de mi equipo queda en pie.
- Vos, sos mío - susurra en mi oído.
Capítulo 6: Pelean por besarte.
- El buzón es mío, y el letrero también - canturreaba Pacto. - el globo azul, el mes de Abril, es mío, mío, mío, mío.
El collar estaba muy apretado, prácticamente pegado a mi piel, encajado como dos piezas de lego. Caigo al suelo, siento como si me estuvieran ahorcando. ¿Hay gente que paga por esto?
- Los dulces de Pedra son míos, el canto del pájaro es mío - Pacto estiró la mano como una princesa Disney que esperaba que un pájaro se posara encima. - Todas las calles y también tus pies, todo lo que dije es mío.
Su acento daba una tonalidad única, y su seseo en las palabras finales, extrañamente me relajaba de formas que no estoy dispuesto a admitir.
- Todo pertenece a mi, todo lo que puedo ver - deslizando sus pies por el terreno, se comporta como si bailara sola, con alguien que gira en sus brazos mientras ella evita los cadáveres, que no son pocos. - oeste, norte y sur, yo acaricio, lo que es mío. - La canción termina de forma abrupta cuando el dorado de su vista me fulmina. - Vos, sos mío.
Pacto se frota las manos con regocijo, ¿Esta es la escena del comienzo del final malo? Creo que si, tamare no se, mi cerebro sigue hecho sopa, pero sin Reze por acá, y con las demás inconscientes, no se que hacer.
- Aaa, Leisi Taun es pura infancia, lástima que tu gente ya no sepa apreciar eso - me dice. - Por fin te despertás, me estaba cansando de esperarte, ¿Cómo te sentís? - Pacto jala su cadena, hasta traer a sus pies una súcubo mochada, sin un ojo y con medio cuerpo quemado por llamas que ya no ardían. - Estos demonios , malos, malos, ¿De dejaron agotado?
No se pudo escuchar la cadena descendiendo pero la cabeza rota y fragmentada saltando en todas direcciones la veo perfectamente.
- Sssss, recostate, recostate - su cadena hace “click” al enganchar mi collar y tumbarme en el suelo de un jalón. - Yo me encargo de curarte las heridas, soy la única que lo tiene permitido, ¿O no?
“No eres mi mejor opción, eres mi única opción”, pienso incapaz de pronunciar palabras. Esta vez no es por una ley universal ni nada parecido, solo es que ya no tengo fuerzas para intentar luchar.
- Así me gusta, buen chico - jala de mi hasta hacer que prácticamente bese sus pies. Inclinándose en 75 grados acaricia mi cabeza. - Buen, buen, chico.
Así será como todo termine, espero que a ellas no les pase nada, pero tampoco hubiéramos podido ganar a Konna Yoru con el nivel que trajimos acá. Ya que, solo me dejaré llevar.
¡Bum!
Una pared es destruida en mil pedazos enfrente nuestra, metal, ladrillos y concreto se separan, dejando un agujero de 30 centímetros de grosor con metro y medio de altura por el que pasa una figura que reconozco en cuanto se va el polvo. Ha venido, Reze a venido a rescatarnos, o rescatarme, no se, parece más pendiente de mí que de el resto, corriendo se tira de rodillas cerca de mi cuerpo, llevándose una mirada de desagrado por parte de Pacto.
- Vos no tendrías que estar acá - dice pacto con el mismo desagrado que hay en sus ojos.
- No me gusta que jueguen con mi vida, ni los rusos, ni tú. Y tampoco permito que jueguen con el amor de mi vida. - dice tomando mi cuerpo sin fuerza entre sus brazos. - Tú, escapemos de una vez, no eres un perro, no somos armas, somos personas. Quiero que tengamos un romance normal, como personas normales, que nos abracemos y nos besemos, quiero tocarte…
- Ja - Pacto patea la quijada de Rece con fuerza, la saca volando 3 metros por el aire en un ángulo curvo, y ella cae perfecta con una voltereta hacia atrás que derriba restos de muebles y escombros cuando toca el suelo. Eso solo la ha hecho enojar. - No le creas una palabra de lo que dice - Pacto tira de mi collar obligándome a mirarla. - Ella misma lo admitió, trabaja para los rusos, no quiere ser tu novia, no seas tan injenuo. Quiere usarte, y hasta matarte.
» Yo en cambio te veo como una persona, una persona obediente y buena, por eso te trato como un perro, los perritos son adorables, ¿O no?
- Eres más que eso - Reze camina de vuelta hacia mí. - Eres valiente, eres libre, no dejes que te ate. He vuelto por eso, no puedo renunciar a ti para volver a ser una empleada más de un sistema obsoleto.
» Seamos libres juntos, y así, así podremos conocernos mejor. Quiero saber todo de ti, abrirme y que me conozcas por completo.
» Pacto guarda muchos secretos, es manipuladora y no ve a la gente como más que herramientas.
O, si, ya recuerdo esta escena.
- Jeje, actué de manera muy convincente, pero supongo que no puedo engañar a todos - Pacto sonríe mostrando unos colmillos marcados, sus músculos aumentan casi dos tercios más y su voz es más seductora. Para sorpresa de nadie, es una súcubo. - De cualquier manera, eso a él le gusta, ¿O no mi cachorro? - Pacto me levanta el mentón con dos dedos, sus uñas finas cortan un poco mi piel. - Te gusta cuando te pongo tu collar, cuando te hago sentar a mis pies, cuando te digo que ladres.
» Pobrecito, lo único que querías en la vida, era alguien que se ocupara de vos, y para eso estoy yo, para acariciarte así, para tirar de tu correa así - de un jalón escupo sangre en el piso. - No me dejarías, ¿No?
¡Pum!
Una explosión de 4 megajulios dentro de la cabeza de Pacto hace que tosa y retroceda cuatro pasos, nunca me imaginé que vería a alguien echar fuego por los ojos, la nariz y la boca al mismo tiempo.
- Aléjese, señora mayor - dice Reze con regocijo, quizás algo sarcástica, antes de verme - Que feo collar, te lo voy a quitar.
¡Zas!
- Aaaaaa - vacío todo el aire de mis pulmones cayendo hacia atrás, una descarga de 300 voltios recubre mi cuello hasta mi cerebro y pulmones, causándome espasmo y movimientos erráticos.
- Es… Está - empieza a decir Reze.
- Electrificado, si - Pacto pone una carcajada sádica en su carita. - Y ese fue el primer nivel de choque, no creo que sea inteligente que lo vuelvas a tocar. No toques lo que es mío, es él quien va a recibir el peor impacto si subo el nivel.
» ¿Vas a poder aguantar, mi perrito? Si es así podemos jugar un juego.
- ¡No quiere jugar tus juegos, quiero que lo dejes libre! - Reze trata de sonar amenazante, pero brotes de lamento se marcan en su voz. - El es el único que me entiende, también quiere una vida normal, como dos jóvenes que van juntos a la escuela y tienen amigos que no tratan de matarlos. - voltea a mirarme. - Esperé tanto para encontrar a una persona como tú, no puedo esperar más, perdóname por abandonarte, a ti y a ellas, pero ahora debemos huir a un lugar donde podamos estar juntos, envejecer juntos.
¿Por qué está hablando como si las otras tres estuvieran muertas? ¿No lo están, o si? Mierda no puedo mover el cuello y no escucho nada, no sé si respiran.
- Ooo, me temo que no va a ser posible, la reina de las sombras y la maldad no permitirá que ustedes escapen después de conocer la ubicación de su nido, se acerca algo muy oscuro, y mi perrito es clave en la resolución de ese conflicto - Pacto ya vuelve a estar bien, como si no le hubiera explotado una bomba en el cerebro.
- Explica cómo.
- Los humanos se agotan, sus recursos también, en menos de 50 años empezareis a mataros entre vosotros, y los humanos que queden solo servirán de esclavos o alimento- odio como esos ojos tienen tanta confianza. - Tú mi cachorro, serás quien me ayude a traer más hijos para la gran Konna Yoru, y yo acambio, te trataré muy bien, porqué te amo.
- Eso es secuestro y esclavitud - increpa Reze señalando con el dedo.
- No te dejes engañar, ella quiere hacer lo mismo pero para que te unas a su bando, y no puede garantizar tu seguridad, yo en cambio si.
Ambas se acercan un paso la una a la otra.
- ¿A costa de qué? ¿De entregar su voluntad a ti?
- Si - dalea su cabeza para mirarme como una pantera. - ¿Te parece un precio justo por todo lo que te di? Yo te salvé, te metí en una misión a tu altura, te di una cama, comida que nunca habías probado, te curo todas las heridas, siempre, ¿Vas a pagarme abandonándome?
- Lo que ella te exige no es justo - veo a Reze con la mirada cargada, está preparando otra explosión, pero no tiene la seguridad de poder hacerla sin que esta vez Pacto contraataque. - Alguien que genuinamente te quiere, quiere tu felicidad aún si es fuera de control, yo… - Se traga su orgullo, trae la misma cara que yo tenía cuando suplicaba por mi brazo roto. - Yo respetaré lo que elijas, pero no esperes que vuelva si la escoges a ella. Pero, por favor, piensa realmente en lo que tu quieres, no pienses en los deseos de nadie más que en los tuyos, porque eres libre.
El señuelo no funciona, Pacto esqiva las dos explosiones con un rápido cabeceo en una curva horizontal y de un simple movimiento de muñeca desata la cadena para que un latigazo electrónico haga tronar las costillas de Reze, la misma rueda dos metros por el suelo tras el golpe, manchándose enteramente de polvo y sangre.
- Qué molestia - sentencia Pacto.
Era evidente que eso no funcionaría, si hiciéramos una comparación del nivel de poder de ambas a escala, Pacto sería el Titicaca y Reze un afluente. Aparte, no creo tener la opción de elegir en primero lugar, o espera, si, si la tengo, esta es esa parte del juego, ¿Cierto? Si escojo a Labios Partidos, juntos podremos derrotar a Pacto, ¿Cierto?
- No toques a mi mascota, es muy preciado para mí - cuando la cadena vuelve a hacer click en el collar y la mera electricidad residual paraliza todos mis músculos entiendo que me estoy aferrando a una esperanza vana, no soy el protagonista y la trama no está de mi lado. - Lo único que quiero es su corazón, tu corazón mi perrito, porque te amo, te admiro, te venero, quiero tenerte - pronuncia mientras se frota las manos con lujuria. - Y que no te quepa duda de que sos todo mío - me tira un beso con la mano, si no estuviera agonizando, hasta me sonrrojaría.
Pese a la fuerza de los voltios que fácilmente triplicaban el choque que yo recibí, Reze se vuelve a poner en pie, con un gesto de barrida con la mano genera tres explosiones, Pacto las esquiva saltando hacia atrás, pero una consigue partir parte de la cadena, y la mera onda de choque ahora me sitúa en un punto intermedio de las dos.
- Nunca será tuyo, bruja - es ahora Reze quien me lanza un beso desde sus labios partidos. Esto pasa de serio a cómico con más rapidez que las pantallas de anuncios en una página pirata.
- Uuuu, me diste una buena idea de cómo decidir con quién va a quedarse - dice Pacto.
Tengo un mal presentimiento, ¿Qué nadie puede hacer algo? Desde aquí veo los cuerpos de Área, Pedra y Terapia, todas están inconscientes. Maldición, la pierna de Área sigue sangrando, y Pedra estaba boca abajo, no puedo ver si respira o no. Terapia es la única que parece estar viva, aunque sus ojos son lo único que se mueven, espero que no esté parapléjica, no me lo perdonaría si fuera el caso.
- Yo tengo más experiencia, por ende se besar mejor - dice Pacto llevándose una mano al pecho con modestia. - Pero tu arrogancia te llevará a pensar que él disfruta más tus besos que los míos, ¿Verdad?
- Tú nunca lo has besado, no me engañarás con eso, y si, así es, pero no es arrogancia, es un hecho - se acaba de sonrojar, yo tendría que tomarme en serio esta situación, pero me está costando trabajo.
- Entonces, si estás tan segura, no te molestará dejar que él decida basándose en cuál de las dos besa mejor - Pacto se remoja los labios con la lengua. - Ver qué labios disfruta más.
- Eso es sorprendentemente simple, ¿Cuál es la trampa?
- Chis, chis - Pacto chista como si le negara a un perro. - No hay trampa, si tus besos logran seducirlo, entonces no lo quiero, ¿Harás los honores de ser la primera.
- Por supuesto.
Con la marcha de un régimen militar, Reze llega a mi altura, todavía estoy tirado en el suelo, y el daño eléctrico en mi cuello me ha mochado las cuerdas vocales, pero mis ojos siguen perdidos en su belleza y atrapados en esas fuertes manos, una me incorpora la espalda y la otra sostiene mi cabeza gentilmente. Mis ojos tiemblan un poco, y hago varias desviaciones de retina hacia los cuerpos de las otras tres, ahora mismo es la única que puede ayudarlas. Reze asiente, ha entendido mi mensaje, y por su expresión yo entiendo que lo sabe, pero no puede hablar, porque Pacto atacara a cualquier movimiento fuera de los que espera.
- Escucha - empieza a decirme Reze. - No me gusta que nuestros besos sean vistos por ella, pero por liberarnos haré lo que haga falta. Ella es una sádica egocéntrica, no le importa matar a los miembros de su propia especie si con eso se divierte - toma mis manos, las agarra fuerte, son suaves. - no me sueltes, me has dado una razón para ser libre, para confiar en los demás, y vale la pena morir por ello, te quiero.
Entonces nuestros labios se juntan, y todas las canciones de amor empezaron a cobrar sentido. Mi cuerpo lo experimentó como un “hasta siempre” escrito en la playa, que poco a poco se borra por la fuerza del mar, tan imparable como el paso del tiempo. Cuando nuestros labios se separan, encuentro en el verde de quina un valor para mí vida que hasta ahora no entendía, y mi cuerpo sonríe solo, creo que por fin he hecho algo bien.
- Puff, suficiente - Pacto se ha movido en algún momento que no ha sido captado por mis ojos, nos separa tomándome del collar y con una simple mano levantándome del suelo. - No lo sigas tocando.
Pacto patea el suelo, metal y concreto armado se levanta, formando lo que vagamente se podría describir como un asiento.
- Mi perrito, no seas tímido, éste es nuestro primer beso, hay que hacerlo especial - no estoy rojo por los nervios, es que el apretón está acumulando sangre en mi cerebro. - ¿Qué te parece si te sentas en mis piernas? - Ella se sienta, y me pone encima como si fuera un muñeco de ventrílocuo. - Eso es, buen chico.
» Buen, buen chico, y todo buen chico merece un premio, ¿o No? Este es el tuyo.
Nuestros labios se juntan, al principio es suave, pero luego Pacto aprieta más su cabeza contra la mía, y si no llego a separar los dientes me los parte con la lengua. No se que está haciendo, pero a este paso va a llegar a mi esternón. Cuando nos separa, aún estamos conectados por dos hilos de saliva.
Me tambaleo hacia atrás, Reze empuja mi espalda con una mano para evitar que caiga, verdaderamente tengo las piernas muy dormidas.
- Y, ¿A cuál de las dos vas a elegir? - preguntan ambas casi al unísono.
Tomo aire, trato de aflojar un poco el collar moviendo su cadena y broche metálico con mis poderes, pero noto una pequeña descarga apenas lo pienso. “Maldición, es una habilidad automática”.
- Responde, no tienes todo el día - insiste Pacto.
En un movimiento tomo la mano de Rece, y al ver el ceño fruncido de Pacto, se que su promesa de que no había trampa era una mentira. - La elijo a ella, Reze Álvarez Díaz es la mujer de mi vida, moriría por ella.
- Bien - Pacto deja caer sus párpados superiores formando una cara de odio absoluto. - Los mataré a ambos.
Forma una nueva cadena, la envuelve en rayos y relámpagos, nuestra historia llega hasta aquí, lo último que hago es apretar la mano de Reze con más fuerza, y compartimos una última mirada. Estoy tonoto, jamás debí pensar que yo, un adolescente sin nada, podría cambiar el destino del mundo con poderes ineficientes y palabras bonitas.
- Aunque no sirva de nada, gracias - me dice Reze.
Supongo que esta si es la mayor fantasía del juego, morir descubriendo el amor, increíble, no me creería que esto me pasara ni en un millón de años.
Y en nuestras manos estrechadas noto una tercera, y al mirar veo un guante azul saliendo de un portal… ¿Qué?
Tomando nuestras manos entrecerradas tira de los dos hacia atrás, el metal de la correa se enrolla en ese brazo, y Pacto es arrastrada con nosotros.
***
Cuando abro los ojos estoy de nuevo en el ciber café, miro mis manos, o si, soy el de siempre, ¿Qué pasa acá? ¿Por qué estoy en el suelo? ¿Y qué hace Reze a mí lado inconsciente? . . Tamare, ¿Qué?
Mirando hacia arriba veo a un hombre que esquiva un cadenazo recto de Pacto que desgarra parcialmente una de las paredes. Se adelanta en un solo paso, tira un volado desde la izquierda, Pacto retrocede y gira su cuello para ver el gancho que viene desde la derecha, pero no, el hombre solo abre una Nintendo DS “lait” de su mano. Cuando Pacto mira la luz de la pantalla, es absorbida de inmediato.
- ¡Ay, ay, ay! Ahora si que estoy encabronado, esta pared la voy a tener que pagar yo - dice el hombre que primero ve la grieta y luego a mí. - ¿No te dije que a cualquier problema fueras a recepción?
Ahora que lo pienso, sí que puedo reconocer esa voz, es la del hombre de mantenimiento, pero viéndolo de pies a cabeza, parece un charro del centro de México de 26 años, piel algo bronceada y sombrero azul de mucha tela. Ojalá esto fuera una novela, porque ahora se cortaría todo y aparecería un interludio contando su historia.
_____
Notas del original:
https://www.youtube.com/watch?v=nD8DB66czVI
Estructura:
- 1:00 - 1:44: canción de mío con sutiles referencias a Chainman.
- 3:00 - 4:15 llega Reze y tiene el intercambio con Makima.
- 5:20 Reze le da una bofetada y descubre que el collar está electrificado con
- 6:40 se acerca algo muy oscuro y Denji es clave para la resolución.
- 8:00 Makima se deshace de ella.
- 9:10 pelea de besos.
Makima: 1'73 m, ojos amarillos, ropa de oficina, pelo rojo recogido en una sola trenza, // se frota el pulgar con el resto de dedos, tira de una correa, se da en las piernas para que te sientes, // "vos sos mío", "me estaba cansando", "bueno chico", "eso a él le gusta", "ooo, me temo que no va a ser posible", "que molestia", // "despertás", "recostate", recibir, // "acá", "obediente", "así", "impacto/choque", "en cambio",
Reze: 1'70 m, ojos verdes, pelo corto con un pico de flequillo, lleva una gargantilla de tela negra, // trabaja para los rusos, quiere ir a la escuela y tener una vida normal, le gusta tomarse de la mano, da besos mientras habla, // "no me gusta que jueguen con mi vida", "quiero tener un romance normal", "quiero abrirme por completo", "no ve más que cómo...", "aléjese señora mayor", "¿a costa de qué?", "pero por favor", "así es, pero no es arrogancia, es un hecho", "sorprendentemente simple, ¿Cuál es la trampa?", // "tú", "genuinamente", "no es justo", // "no dejes", "jugar tus juegos", "escucha",

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