Análisis de la leyenda de adictos al sexo de "Asfixia".
Chuck Palahniuk es uno de mis escritores favoritos porque la mayoría de sus capítulos son entradas en frío que te van desarrollando el contexto conforme empieza, esto se ve perfectamente en el capítulo dos de su obra Asfixia, y ahora me propongo analizar por qué funciona también pese a lo obsceno y crudo que es.
Comienzo.
"Lo que pasó es que muchos de estos hombres acabaron en la sala de urgencias del hospital con la polla destrozada.
Al menos ese es el mito".
Como vemos empieza sin censura y buscando una imagen grotesca, lo hace con frases largas sin comas hasta que necesita dar la opinión de su protagonista, lo cual separa con un punto del resto del diálogo.
"Aquella vieja leyenda urbana acerca de la fiesta sorpresa para una guapa ama de casa en la que todos los amigos y la familia se esconden en una habitación y cuando salen y gritan «¡Feliz cumpleaños!» se la encuentran despatarrada en el sofá con el perro de la familia lamiéndole mantequilla de cacahuete de la entrepierna...
Bueno, pues esa tía existe".
Aquí es cuando ya empieza a dar el contexto, te presenta una leyenda urbana de la cual seguramente has oído hablar. Tengamos en cuenta que Palahniuk es de Estados Unidos, y este mito de la mujer soltera y su perro es uno de los más conocidos, para muestra un botón: https://share.google/9t9WM688tMZJprjF8 .
"Aquella mujer legendaria que se la está chupando a un tío que está conduciendo y el tío pierde el control del coche y da un frenazo tan fuerte que ella le corta la polla en dos cachos de un mordisco, yo los conozco a los dos.
Esos hombres y esas mujeres, están todos aquí".
Sigue con el patrón de presentar un hecho, y da su opinión en un párrafo separado, pero ahora introduce la variante de incluir a dos personas, para que veas que la leyenda no es solo un solo caso individual.
"Esa gente es la razón de que todas las salas de urgencias tengan un taladro con punta de diamante. Es para perforar el fondo de las botellas de champán y de refrescos. Para disminuir la succión.
La misma gente que llega de noche caminando como patos y explica que ha tropezado y se ha caído encima de calabacines, bombillas, muñecas Barbie, pelotas de billar, de jerbos pataleando.
Véase también: el taco de billar.
Véase también: el hámster de peluche".
Ahora desarrolla el contexto de manera implícita, te dice los casos que hay, te da "pruebas" que demuestran que no es un caso aislado, y la opinión del protagonista se vuelve más formal, usando muletillas académicas como "véase".
"Han resbalado en la ducha y se han caído con precisión tremenda encima de una botella de champú engrasada. Siempre los está atacando una persona o personas desconocidas que los asaltan con velas, bolas de béisbol, con huevos duros, linternas y destornilladores que ahora hay que sacarles.
Aquí vienen los tíos que se han quedado atascados en la entrada de agua de sus bañeras de hidromasaje".
Una vez ya te ha presentado el caso de manera formal, opta por volver al humor negro. Usa palabras como "precisión tremenda", o "los están atacando", para que pienses en lo ridículo que es y no en lo grotesco que resultan todos esos objetos en el lugar inadecuado.
"En mitad del pasillo que lleva a la sala 234, Nico me empuja contra la pared.
Espera a que pase de largo la gente y me dice:
—Conozco un sitio al que podemos ir.
Todos los demás pasan de camino a la sala de catequesis de color pastel y Nico les dedica una sonrisa. Hace girar un dedo junto a la oreja, lo que en el lenguaje internacional de signos quiere decir locura, y dice: «Perdedores». Luego me empuja en la dirección contraria, hacia un letrero que dice: «Mujeres»".
Y de repente una entrada en frío. No ha hecho falta que te describa el lugar, no ha hecho falta que te diga la distancia que hay desde la consulta hasta el baño de mujeres, es más, ni siquiera te ha dicho que al protagonista le han llevado al baño de mujeres, pero ha elegido cuidadosamente los elementos que quería mostrarte y con solo esto ya sabes:
1° Que el protagonista tiene un problema de adicción y se junta con más adictos.
2° Que no sigue el tratamiento y, aunque no se ha dicho de manera explícita, parece pensar igual que su compañera que considera unos perdedores a todos los que van a terapia. Es gracioso, porque ellos también van.
"Entre la gente de la sala 234 está el inspector sanitario falso que llamaba a chicas de catorce años para hacerles encuestas sobre el aspecto de sus vaginas".
Empezamos a analizar a la gente que asiste a esa sala en concreto, y también los crímenes que han cometido, ya que no todos son pacientes curiosos.
"Aquí está la cheerleader a quien hicieron un lavado de estómago y le sacaron un cuarto de kilo de semen. Se llama LouAnn.
El tipo del cine que se quedó con la polla encallada en el fondo de un paquete de palomitas, podéis llamarle Steve, y esta noche su culo penoso está sentado frente a una mesa manchada de pintura, embutido en una silla de plástico para niños de la sala de catequesis".
No sé si habéis notado el detalle, pero a las personas que simplemente son pervertidas les da un nombre, pero a los criminales serios no.
"Toda esa gente que creías que eran un chiste. Ve con ellos y ríete hasta que se te caiga la puñetera cabeza.
Son los compulsivos sexuales.
Toda esa gente que creías que eran leyendas urbanas, pues bueno, son humanos.
Tienen rostros y nombres propios. Trabajos y familias. Carreras universitarias y antecedentes policiales".
Finalmente es explícito con lo que está pasando aquí. Disimula la declaración con un fuerte contraste; "ríete hasta que se te caiga la cabeza", una vez descubres que está pasando de verdad, que son personas como tú o como yo, ya no debería parecerte tan gracioso. Un conflicto que a priori suena ridículo, Palahniuk intenta que lo integres como algo personal.
"Ahora mismo en la sala 234, al otro lado del pasillo, está la novia del primo de tu mejor amigo, esa chica que casi se murió follando con la palanca de cambios de un Ford Pinto después de tomar cantárida. Se llama Mandy".
Y este párrafo en concreto es el que termina de clavarte a la trama, ahora tú también eres parte de esto aunque sea de manera indirecta, ya que una prima de alguien que conoces está aquí, y te dice su nombre para que te parezca familiar y le pongas cara.
"Hay un tío que se coló en un hospital con una bata blanca y se puso a hacer exámenes pélvicos.
Hay un tío que siempre se queda tumbado en habitaciones de motel, desnudo encima de las colchas con su erección matinal, y finge dormir hasta que entra la camarera.
Todos esos amigos de amigos de amigos de amigos sobre los que uno oye rumores... están todos aquí".
Nuevamente, a los que han cometido crímenes más serios, los deshumaniza un poco, y aunque dice que pueden ser amigos de amigos, nunca les da un nombre.
"El tipo mutilado por la ordeñadora automática se llama Howard.
La chica a la que encontraron colgada de la barra de la cortina de la bañera medio muerta de asfixia autoerótica se llama Paula y es adicta al sexo.
Hola, Paula".
Y la presentación continúa poco a poco. Ahora que ya eres parte de todo esto te puede ir presentando rápido a la gente y lo que les ha pasado, hasta te pide que lo saludes, porque de que estás leyendo esto es porque estás en el grupo de la terapia también.
"Dame sobones de metro. Dame exhibicionistas con gabardina.
El tipo que instala cámaras dentro de la tapa de un retrete de mujeres.
El tipo que frota su semen en la solapa de los sobres de los cajeros automáticos.
Todos los mirones. Las ninfómanas. Los viejos verdes. Los que acechan en los vestuarios. Los que meten mano.
Todos esos cocos sexuales, hombres y mujeres, acerca de los que tu madre te previno. Todas esas historias de miedo para que fueras con cuidado.
Estamos todos aquí. Vivitos y renqueando.
Este es el mundo de la terapia de doce pasos contra la adicción sexual. De la conducta sexual compulsiva. Todas las noches de la semana se reúnen en el cuarto de atrás de alguna iglesia. En la sala de conferencias de algún centro cívico. Todas las noches en todas las ciudades. Incluso hay reuniones virtuales en Internet".
Ya nos los ha presentado a todos, incluso te dice que le des más pacientes, porque mucha gente que tiene este problema no te los vas a encontrar aquí, y a muchos de los que sí lo tienen, te los vas a encontrar en parejas, siguiendo la misma terapia de doce pasos independientemente de su condición. Palahniuk quiere que te metas en la cabeza de su protagonista, que al igual que él, pienses que todo esto es ridículo, y si me lo preguntan, lo hace de una manera excelente.
"A mi mejor amigo, Denny, lo conocí en una reunión de adictos al sexo. Denny había llegado a un punto en que tenía que masturbarse quince veces al día solamente para quedarse tranquilo. Apenas podía cerrar el puño y estaba preocupado por lo que podía provocarle a largo plazo tanto lubricante a base de petróleo.
Había pensado en pasarse a alguna loción, pero cualquier cosa que ablandara la piel le parecía contraproducente.
Denny y todos esos hombres y mujeres que te parecen tan horribles y grotescos y patéticos, aquí es donde se sueltan el pelo. Aquí es donde vienen a sincerarse.
Aquí hay prostitutas y delincuentes sexuales con un permiso para salir tres horas
de sus celdas de seguridad, codo a codo con mujeres enganchadas al sexo en grupo y hombres que la chupan en librerías para adultos. Aquí la puta se reúne con el putero.
El agresor sexual con el agredido".
Este extracto finaliza con el protagonista abriéndose un poco más, contándote que aquí tiene amigos, y volviendo a hacer una lista de los contrastes que hay, porque hasta los que son víctimas (los agredidos) terminan desarrollando algo que los trae a la terapia.
Matices que podrías añadir.
Función de la oralidad: Palahniuk escribe como si el narrador estuviera hablando en voz alta, con frases largas y luego cortes abruptos. Esa oralidad refuerza la sensación de confesión y de terapia grupal, lo cual encaja con el tema del capítulo.
El mito urbano como espejo cultural: no es casual que use leyendas urbanas estadounidenses. Son narrativas colectivas que funcionan como “rumores compartidos”, y al insertarlas en un contexto real, Palahniuk desarma la frontera entre ficción y realidad.
La técnica del catálogo: las listas interminables de objetos y personas (calabacines, muñecas Barbie, cheerleaders, exhibicionistas…) son un recurso estilístico que genera ritmo y acumulación. Es casi un inventario grotesco que te abruma y te mete en la lógica compulsiva del narrador.
El contraste final: tu análisis ya lo menciona, pero se puede enfatizar que el cierre con Denny y la terapia de doce pasos es un golpe de realidad. Después de tanta exageración, el lector se enfrenta a la crudeza de la adicción como enfermedad, y ahí el humor se convierte en empatía.

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