Entradas

De lo que se dice de la muerte de Mun y lo que Ventana y Llama hicieron en consecuencia.

Imagen
  La mansión, que en su día había sido un castillo lo bastante grande como para que alguien se perdiera buscando el baño, yacía ahora en un estado que podríamos describir generosamente como "redecorado por un huracán particularmente enfadado". "Las 5" y "Los Buenos Testigos" habían decidido que las palabras eran para los débiles y se habían lanzado todo lo que tenían: magia, puños y, en el caso de Leti, un hechizo con forma de tsunami que habría hecho sonrojar a un dios del clima. El resultado era un paisaje de escombros y paredes rotas, con los supervivientes esparcidos como migajas tras un picnic especialmente violento. Mun apareció entre los restos, luciendo su forma de sueño —una niña de quince años con un traje de DSGI que parecía gritar "me obligaron a ponerme esto"—, los brazos colgando como si hubiera olvidado qué hacer con ellos y la respiración cortada como si alguien hubiera intentado ahogarla con un manual de instrucciones. Sus ojos f...

Noche de departamento.

Imagen
Iv Wren abrió la puerta de su departamento con el entusiasmo de alguien que acaba de descubrir que la vida, en efecto, la odiaba profundamente, y que hoy había decidido enviarle a sus compañeras de "Las 5" como prueba definitiva. El lugar era un santuario de desorden cuidadosamente cultivado —un sofá con manchas de café, un peluche de Gary mirándola con ojos tristes desde una esquina—, y ahora iba a ser invadido por las personas menos deseadas del universo conocido. La primera en llegar fue Ventana, María Tomasa González en carne y hueso, entrando con la gracia de una reina que ha olvidado dónde dejó su corona. Era una mujer de treinta y seis años con el pelo teñido de rojo desvaído, una bata raída que colgaba como una bandera derrotada, y unas ojeras que sugerían que el sueño era más un enemigo que un poder. No dijo ni hola; pasó de largo con un bufido, dejando a Iv mirando la puerta como si quisiera culparla personalmente por esta tragedia. Ventana se adentró en el salón de...

Relato: Platón VS Abraham Lincoln.

Imagen
  Enrelión llegó tarde, las gradas ya estaban llenas de mortales espirituales y dioses. Tuvo que conformarse con el peor sitio, la parte más alta del anfiteatro; al menos allí su pelo desordenado y en punta, propio de siglos muy posteriores, no llamaría la atención. Metió sus manos en su gabardina amarilla tirando a ocre, negó para sí resignado y subió peldaño a peldaño, ajeno a los gritos de emoción que todos lanzaban. El asiento era duro, de granito tallado y, a diferencia de la creencia popular, pintado de rojo en los bordes para dar relieve. Plantó sus posaderas, agudizó la vista alterando sus ojos y la realidad misma para que en su mano derecha le apareciera un batido. A su derecha no había nadie, y a su izquierda, espectros de la laguna Estigia que aún olían a mar. "La tripulación de Odiseo", pensó, muertos de camino a Ítaca. Miró entonces a la palestra, que brillaba bajo un sol tan caliente como las entrañas de la tierra que le servían de prisión a Tifón, el aire car...

Acotar genderswap - capítulo 4.

Imagen
  Nota: atención, esta obra le pertenece a la escritora Sarah J Maas, yo solo tomé el capítulo 4 de "Una corte de rosas y espinas" y lo adapté con los géneros opuestos como ejercicio de escritura y sin fines de lucro, léase con discreción. No sé cuándo tomé el cuchillo, con la punta doblada y el filo desgastado; ni siquiera podría hacerle un corte leve a esa bestia gigante de pelo dorado. Mi madre y mi hermano pequeño lanzaban gritos agudos, mientras Néstor callaba a mi madre, su gigantesca palma contra su boca. No había delicadeza en esa acción, solo la violencia de un leñador solucionando un problema mientras le ordenaba a Elan que se callara. Ese bicho que entró no era un demonio, me di cuenta enseguida, pero eso no era una fuente de alivio. Medía tanto como un caballo; pese a su cuerpo más bien felino, su cabeza era canina y tenía cuernos propios de un macho cabrío, retorcidos hacia arriba en espiral. Pero felino, canino o cabrío, no había duda de la muerte que podría dar...

Pelean por besarte 2: Ahora es personal.

Imagen
  Fuente . Capítulo 1: Eres... Eres. Espera, ¿Qué había pasado? Ese tipo del sombrero lo había jodido todo, pero ella atacó con su cadena, esquivó un puño, fue a esquivar otro, pero una luz la atrapó con los ojos abiertos. Era la luz roja de una pantalla, más tenue que sus relámpagos, por eso no parpadeó, pero ahora todo era oscuro. Giró la cabeza hacia su derecha, se dio cuenta de que la única luz del lugar era un titilar poco amarillento que se reflejaba en las piedras pulidas del techo, eso no le supuso problema, sus ojos estaban acostumbrados a oscuridades mayores. Las piedras que conformaban las paredes de esa extraña cueva no mostraban signos de erosión más que simples grietas finas que parecían dibujadas por un pincel, como si alguien hubiera diseñado las paredes buscando el mayor realismo con los mínimos detalles. Pacto se sintió una esclava perdida en una catacumba vacía. - ¿Estoy de vuelta en casa? - se preguntó en alto. Dijo eso porque aún no se percataba de que la oscur...